Archivos de la categoría ‘Intelectuales’

* En la sección Multimedia de La Izquierda Diario

Christian CASTILLO / Dirigente del PTS y Diputado provincia de Buenos Aires (PTS-FIT)

 

Eduardo GRÜNER / Sociólogo y ensayista

 

Fernando AIZICZON / Investigador del CONICET y docente de la UNC (Córdoba)

 

Presentación del libro “La revolución traicionada” de Leon Trotsky

Posteamos nota de Damián Tabarovsky en Perfil hoy comentando la traducción de los liberales de “Sur” sobre el libro de Isaiah Berlin sobre Karl Marx, allá lejos y hace tiempo… Adjuntamos también fotitos de la tapa del libro y del primer capítulo en cuestión.

IMAG1040Ideología y traducción

No voy a ser yo, un domingo perdido de febrero, en la contratapa de un suplemento cultural presto ya a ganarse un surplus de vida envolviendo papas o como ayudante del carbón en un asado, quien intente infructuosamente derribar un mito nacional, o si parece mucho, al menos un mito del campo literario nacional: el mito de la excelencia de las traducciones argentinas, de su larga y notable tradición, que tendría uno de sus puntos más altos –sino el más alto– en las traducciones de la editorial Sur. No, no lo intentaré. Más modestamente diré, sí, algunas palabras sobre la traducción de Karl Marx. His Life and Environment, de Isaiah Berlin, publicado en inglés en 1939 (es su primer libro) traducido al castellano por Roberto Bixio en 1964 como Karl Marx. Su vida y su contorno, editado por Sur. De Bixio hemos leído muchas traducciones (del inglés, del francés, e incluso del alemán), pero ésta es una de las peores que leí en mucho tiempo. No se trata sólo de la catarata de frases incomprensibles, párrafos sin gracia, errores en los nombres de los libros de Marx (para 1964 una buena parte de la obra de Marx ya estaba bien establecida como para citarla correctamente), aunque la sucesión, página a página, de esos problemas alcanzaría como para establecer una discusión sobre qué significa una buena (o una mala) traducción.

En cambio, si quiero reparar en algo es, por decirlo de algún modo, en las decisiones ideológicas de la traducción. Veamos una, pero hay muchas más. Ya desde el primer párrafo del libro, Bixio y Sur le hacen decir a Berlin: “Ningún pensador del siglo XIX ejerció sobre la humanidad influencia tan directa, deliberada y profunda como Karl Marx. Tanto durante su vida como después de ella tuvo ascendiente intelectual y moral sobre sus secuaces”. ¿Secuaces? ¿Eso dice Berlin? Cuando leí el libro –hace unas semanas– quedé tan intrigado por ese comienzo que no tuve otra opción que leer la versión en inglés. Berlin escribe followers. Pero Bixio y Sur traducen “secuaces” en lugar del correcto “seguidores” (la frase debería ser “tuvo ascendiente intelectual y moral sobre sus seguidores”). Desde el punto de vista técnico, “secuaces” es la última acepción para traducir followers, así como en castellano es posible utilizarlo como última acepción sinonímica para “seguidores”. ¿Pero ese es el sentido que le otorga Berlin? Por supuesto que no. Todo lo contrario: el texto habla de los “seguidores” de Marx sin poner allí ningún sentido ideológico ni ninguna carga peyorativa (como sí hacen Bixio y Sur, que repiten “secuaces” más de treinta veces a lo largo del libro).

Todavía intrigado por la sibilina decisión editorial de Sur, descubrí que había una versión castellana más reciente. Es la de la editorial Alianza, publicada en Madrid en 1988. Con gran asombro, reparé en que la edición retoma la traducción de Bixio. Pero doble asombro me llevé al ver que en el párrafo en cuestión (y en las otras decenas de veces que aparece) Alianza había reemplazado “secuaces” por un adecuado “seguidores” (evidentemente Alianza tomó la traducción de Bixio sin la ideología de Sur). La española Alianza también le agrega un buen prólogo del propio Berlin, corrige las citas equivocadas de Marx, limpia varias de las frases incomprensibles, y convierte entonces a la traducción en mucho más fiel al original.

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La muerte del fiscal Nisman (y la imputación a la presidenta CFK, ministros y allegados) abrió una nueva disputa, donde la polarización entre el oficialismo y la oposición (política y mediática) es el rasgo saliente de la coyuntura: desde el aparato de multimedios hay un permanente trabajo de machaque, de agit-prop (agitación + propaganda), en pro de la asistencia a la “marcha de los fiscales”, este 18, aprovechando todos los recursos disponibles (como la reciente aparición de “la chica Natalia, testigo clave”), y las irregularidades, desprolijidades (y/o posibles maniobras/encubrimientos que pudo haber) en el departamento de Puerto Madero durante las primeras horas, cuando se halló muerto al fiscal. Al mismo tiempo, el gobierno tuvo varias idas y venidas (desde las dos cartas de CFK, primero hablando de suicidio, luego de asesinato), sus respuestas a la situación, sus planteos, fueron contradictorios, erráticos y de poca claridad, y ahora lanza, desde su aparato mediático y el bloque de intelectuales-funcionarios (Carta Abierta), junto a sectores de la cultura que aglutinó (desde una declaración), la acusación de que estaría en marcha un plan de “golpismo suave”.

2.

Como se analizó desde La Izquierda Diario, hay una guerra de desgaste entre gobierno y oposición. La diferencia –entre varias que hay, y que trataremos de señalar en este post– con otras situaciones de crisis política, es que el elemento económico no actúa. Sin la necesidad de hacer un largo historial de marchas opositoras, como el que hizo Horacio Verbitsky el domingo pasado en Página/12, arrancando en 1955, se puede pensar (y comparar, pos-facto) la marcha que se realizará mañana con los sucesos de 2008, la otra (anterior) importante crisis que atravesó el gobierno kirchnerista. La diferencia esencial es que, en 2008, se tocaban las bases económicas de un sector del país (la burguesía agraria), y que hoy, la muerte del fiscal abrió una crisis de carácter superestructural (institucional), donde se enfrentan sectores del poder judicial y del aparato de “inteligencia” (el “jefe operativo” Stiuso, jubilado por orden del Poder Ejecutivo en diciembre pasado) con el gobierno nacional. Por ello, aunque sea grande la marcha (toda la oposición derechista la convoca, hasta Libres del Sur; por supuesto los intelectuales liberales como Sarlo y Kovladoff, y Roberto Gargarella), no veremos acciones radicalizas como en aquel 2008 (cortes de ruta, piquetes y movilizaciones durante días). Es, por el momento, una “crisis en las alturas”, en vísperas de un largo proceso nacional eleccionario (por provincias y distritos) que terminará en octubre de este año, con las presidenciales. Tal como plantea el análisis de La Izquierda Diario arriba linkeado, se busca condicionar-desgastar al kirchnerismo camino a octubre, y el período siguiente.

3.

Más allá de que el clima ayude (o no) a la marcha de mañana, lo cierto es que también se podrán “contar las costillas” de ambos bandos en disputa: el #18F, que cuenta con el respaldo (pero no el llamado a la movilización activa –ni al paro… por algo será–) de las CGT’s de los burócratas Moyano y Barrionuevo; y los partidarios del gobierno, quienes llaman a manifestarse frente a la Embajada de EEUU el viernes 20 (¿querrán una suerte de #20F “antiimperialista”?). En ambos casos, la fuerza de la clase trabajadora no se expresará a pleno, por los déficits de los convocantes: en el caso de la “marcha de los fiscales”, el amplio arco opositor incluye a exministros antiobreros como Patricia Bullrich, y a procesistas como Pando. En el otro, el kirchnerismo, que por más que quieran disfrazar con cartas abiertas y “relatos” de que los argentinos (y argentinas) estaríamos pasando el mejor verano de nuestras vidas, convive con otro sector de la podrida burocracia sindical (Caló y Belén de la UOM, el “servicial” Gerardo Martínez de la UOCRA), Milani, Scioli y su ministro el sheriff Granados. Y también, cómo no, con el mismo Stiuso (hasta diciembre pasado) y los manejos de los aparatos de inteligencia, sean “civiles” (SI, ex-SIDE) o de las FFAA (el “Proyecto X” de la Gendarmería).

4.

Para la izquierda, los luchadores obreros y la juventud, quienes padecemos el espionaje y la judicialización de las luchas, tal como han denunciado Myriam Bregman y Christian Castillo del FIT en numerosas intervenciones y debates en los medios, se trata de denunciar el acuerdo de fondo que hay entre ambos sectores patronales (los K, pese a proclamada “disolución” y “reforma” del aparato de espionaje, al igual que la oposición, son absolutamente sumisos/dependientes a la Embajada yanqui, la CIA y al Mossad –ahí está como botón de muestra la “ley antiterrorista” que votaron hace unos pocos años–): que los servicios de espionaje sigan en funciones. En este punto (por más que Sebrelli vaya a dar cátedra a TN sobre las diferencias irreconciliables entre “populismos” y la “democracia republicana”) todos tienen acuerdo. Todos siguieron las directivas yanquis, incluso el mismo Néstor Kirchner, quien fue quien juntó a Nisman con Stiuso, en momentos donde EEUU estaba más belicoso con Irán, a diferencia de la posterior “relajación”… Mientras, el atentado a la AMIA sigue impune.

Ante esta crisis institucional, amplios sectores de la población trabajadora, estudiantil y popular seguramente no le crean a nadie (ahí están –para participar, leer y opinar– los resultados de la encuesta de La Izquierda Diario): ni al gobierno, quien hasta hace dos minutos convivía con el espionaje de Stiuso y Cía., ni a la oposición, quien mantiene (como Carrió, Macri, Massa) excelentes relaciones con el imperialismo y la Embajada. Como en 2008, entonces, se trata de discutir, polemizar y convencer de la necesidad de que emerja un “tercer sector”, ni K ni oposición patronal –como en 2008–, independiente de la polarización actual. (Como plantea una nota de Raúl Godoy, dirigente de Zanon y del PTS, en el movimiento obrero tenemos una política independiente de Moyano-Barrionuevo y de Caló. Y en el terreno intelectual también está planteado hacer lo mismo: en ese sentido va la intervención del sociólogo Eduardo Grüner, quien en una columna en La Izquierda Diario polemizó con los planteos de Carta Abierta –con Forster, sin nombrarlo, quien habla del mundo feliz K… no el de Huxley– y señaló la “crisis de representación” que emerge en la coyuntura.)

Contra el gatopardismo del kirchnerismo, y la agitación pro-“indignación ciudadana” de la oposición derechista, no vamos a la marcha, y levantamos la política de comisión investigadora independiente, y la movilización en pos del desmantelamiento del aparato de inteligencia y la apertura de todos sus archivos. Para desclasificarlos y comenzar a saber la verdad.

0010216578En relación a la muerte del fiscal Nisman encontramos una gran cantidad de opiniones –en este blog, se posteó esto respecto al tema, y en La Izquierda Diario hay una enorme cobertura, con análisis, enfoques críticos y polémicas–, y las opiniones divergieron, grosso modo, en tres sectores:

  • el de la izquierda, la única que consecuentemente denunció (y padeció) permanentemente el accionar de los servicios (“Proyecto X”, affaire con el espía –“el canoso de barba”– y el “gendarme carancho”, ambos bajo el mando de Berni);
  • los que opinan que a Nisman lo mató el kirchnerismo (la oposición, en sus variedades políticas, sociales y mediáticas);
  • y el oficialismo: el kirchnerismo y aliados, quienes dicen que todo fue orquestado por el recientemente despedido de la SI (ex SIDE), el (ahora ex) Jefe “operativo” Jaime Stiuso, complotando junto con la “corporación mediática” opositora (Grupo Clarín).

A todo esto se sumó ahora –desde el bando del oficialismo– la opinión del secretario de la denominada “Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional”, el filósofo integrante de Carta Abierta, Ricardo Forster. Dijo:

“Yo creo que se construyó [la denuncia del finado Nisman, n. de DP] para generar todo este clima de desasosiego, de bronca, en un verano que parecía muy tranquilo, con un fin de año que fue el mejor de los últimos años en el sentido que no hubo rebeliones policiales, saqueos, huelgas salvajes, sino más bien veíamos a una sociedad que en gran parte atravesaba con alegría el verano, con los centros turísticos llenos, etc.,”.

Así, más cerca de las campañas sciolistas de “aire y sol” (todo optimismo: color naranja) que de las “Tesis de la filosofía de la historia” de Benjamin; más conservador y burócrata (“que haya paz”) que intempestivo y libertario –como se pretende él y el kirchnerismo–, Forster nos da argumentos para que nos hagamos una película de pura fantasía (hollywodense) donde “está todo bien, todos los argentinos somos felices este verano”(?), en una coyuntura signada por una crisis importante del Estado, donde un sector del aparato de “inteligencia” (tal vez dirigido por el Jefe “operativo” de la Secretaría de Inteligencia, despedido en diciembre pasado, Stiuso) ya le habría tirado un muerto al kirchnerismo (Nisman), y éste le responde “disolviendo” la SI, reciclando el viejo aparato de espionaje para crear uno “nuevo” (con la misma función de siempre: ser un “servicio” que responda al Poder Ejecutivo –ya que éste sigue nombrando al director y subdirector por cuatro años; es decir, lo que dura cada mandato presidencial–).

Fiel a la tradición populista peronista (policlasista, frentepopulista), Forster iguala tres fenómenos muy distintos: los saqueos (que son acciones desesperadas, “elementales”, de sectores de las masas populares en situaciones críticas –incluso pudiendo ser “alentados” por sectores de la política burguesa, por punteros y policías–), las “rebeliones policiales” (motín o insubordinación de las FFSS y FFAA al gobierno, el brazo armado del Estado) y las “huelgas salvajes” (una acción obrera contra el salvajismo patronal que suspende, despide y comete toda clase de abusos y atropellos contra los derechos de la clase trabajadora en fábricas y empresas).

Forster con fe, con esperanza, con optimismo en verdad maquilla y encubre la realidad: miente. Con su (tonta) “filosofía”, por ejemplo, los trabajadores y sus familias en Lear deberían haber aceptado los despidos de esta multinacional buitre que pretende dar un golpe, una lección, contra los trabajadores, sus delegados y la Comisión Interna –enfrentados a muerte contra la mafia sindical del SMATA de Pignanelli–; empresa que incluso viola la misma legalidad (patronal) del Estado (los fallos del Ministerio de Trabajo, adversos a la patronal). Para Forster no deberían haber luchado; deberían haber agarrado las indemnizaciones e irse de vacaciones… para ser parte de este supuesto “boom de bienestar” kirchnerista.

Como si fuera un integrante del “Ministerio de la verdad” de la novela 1984, pintándonos una realidad falsa y acusando a todos de enemigos “destituyentes” (sea un “aumento salarial” de su policía del gatillo fácil, o un paro y piquete obrero contra despidos en la Panamericana), Forster combina este patetismo “comunicacional” (la decadencia del “relato” K en su fin de ciclo) con el conservadurismo del burócrata de turno. Un tonto feliz.

 

img939Leemos hoy en La Izquierda Diario:

Mientras el gobierno alerta sobre la posibilidad que se repitan los hechos del 2001, LID presenta distintas opiniones de intelectuales, quienes respondieron a las siguientes preguntas:

- Pasados 13 años del 19 y 20 de diciembre y la caída de De la Rúa: ¿cuál es su interpretación de los acontecimientos?, ¿qué expresó en aquel momento la consigna ¡Que se vayan todos!?

- ¿Cuál fue el rol de los partidos, los sindicatos y las organizaciones sociales?

- ¿Qué cambios políticos generó el 2001 a corto y mediano plazo?

- ¿Qué aspectos de aquellas jornadas se mantuvieron e influenciaron las experiencias de lucha y de organización posteriores?

Responden:

- Eduardo Grüner

- Christian Castillo

- Fernando Aiziczon

- Ezequiel Adamovsky

Christian Castillo / CEIP León Trotsky / IPS Karl Marx / invitan Acto del PTS 6 de diciembre, en el estadio cubierto de Argentinos Juniors (16hs, Gutenberg 350, CABA)

Osvaldo Bayer: pinceladas de una historia de vida

La tarde caía como cualquier otro día en el barrio de Belgrano de la Ciudad de Buenos Aires, mientras nos acercábamos a la casa de Osvaldo Bayer. Cuando llegamos a la esquina, fue muy fácil de reconocer: una casa que da a la calle, un mural más que colorido y en la puerta un cartel de fileteado porteño, “El Tugurio”. Quien pasa por allí tranquilamente pude pensar: “acá vive gente joven”. Y así es, vive un joven de 87 años que nos abrió las puertas de su casa para contarnos sus historias y anécdotas, y a través de ellas, muchos de los principales hechos de la historia de nuestro país.
Luego de atravesar el pasillo de esta casa antigua, colmado de papeles y libros desde el piso hasta el techo, nos sentamos alrededor de la mesa y comenzó la charla. Osvaldo Bayer nos contó por qué decidió estudiar Historia en la Alemania de la posguerra, donde “las mujeres reconstruían las ciudades destruidas por los hombres”. Allí afianzó las ideas libertarias y socialistas que ya venían desde el seno de su familia, transmitidas por su padre.

Nos adentramos en la investigación sobre el fusilamiento de peones rurales en la Patagonia en 1921, que se transformaría primero en su libro de cuatro tomos “Los Vengadores de la Patagonia Trágica” y luego en la conocida película “La Patagonia Rebelde”, de la cual Osvaldo fue guionista. Como si hubiese sucedido hace poco tiempo, Bayer cuenta cómo fue hacer el film y esa investigación, que denuncia la política brutal que tuvo el gobierno radical de Yrigoyen con los trabajadores de la Patagonia.

Mientras Osvaldo Bayer detenía su vista en algún punto fijo como para recordar mejor, la charla seguía su curso y no pudimos dejar de preguntarle sobre su insistente campaña para que las calles de muchas ciudades de nuestro país dejen de tener el nombre de asesinos y represores. Al hablar de Julio Argentino Roca y de la avenida y monumento que llevan su nombre, Osvaldo se acomoda en la silla y se sienta erguido porque tiene mucho para decir. Recuerda los documentos del Archivo General de la Nación que pudo investigar, la brutal matanza de los pueblos originarios realizada durante la campaña del desierto comandada por Roca y de la activa participación de la Sociedad Rural en todo esto. Tierras robadas, las mejores de este país, repartidas entre unos pocos luego de asesinar a sus legítimos pobladores.

Pero la conversación no se trató sólo de historia. Bayer compartió con nosotros su visión sobre la organización que tienen hoy los trabajadores, del peronismo y los dirigentes de la burocracia sindical que “están una eternidad, hasta que se mueren. Se mueren estando en el trono”. Y como lo hizo en otras oportunidades, repudió la condena a Cadena Perpetua a los petroleros de Las Heras y la represión que sufren los trabajadores que salen a manifestarse y luchan por sus derechos.
Escuchalo.

PRIMERA PARTE:

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Especiales de Pateando el Tablero-Entrevista a Osvaldo Bayer – Parte 1

SEGUNDA PARTE:

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Especiales de Pateando el Tablero – Entrevista a Osvaldo Bayer – Parte 2

TERCERA PARTE:

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Especiales de Pateando el Tablero – Entrevista a Osvaldo Bayer – Parte 3

Asquerosa_Alegria-FrontalEn la última asamblea de los intelectuales kirchneristas de Carta Abierta –realizada el pasado 2 de agosto– Ricardo Forster, flamante secretario de la “Coordinación estratégica para el pensamiento nacional”, intervino discutiendo la situación de la Franja de Gaza (ver abajo el video).

Allí, con su característica verborragia (llena de adjetivaciones y sinónimos ad nauseam), y luego de decir que “la injusticia se va metiendo en el lenguaje” y que el neoliberalismo impuso (e impone) “la imagen de la inexorabilidad; la imagen de lo realizado una vez y para siempre. De aquellos poderes tremendos, inabarcables, oceánicos…”, coquetea con el marxismo –¡y con ser marxista!, ya que una intervención previa lo sindicó así a Forster– y enumera: Marx, Lukács, Rosa Luxemburg, Gramsci, y también “Pancho” Aricó, Silvio Frondizi, Milcíades Peña, Mariátegui… todos “profundos portadores de esa gran tradición libertaria, tradición igualitarista…”. Toda esta intro para referirse a la (nueva) masacre que lleva adelante el Estado de Israel en la Franja de Gaza, desde hace dos meses, donde hay ya 2.000 palestinos muertos, 10.000 heridos y medio millón de desplazados. Ayer mismo Israel lanzó unos 50 ataques aéreos.

Y sin embargo Forster no condena al Estado de Israel, y a su política colonial y racista, apoyada –con “vaivenes”, movidos al ritmo de la diplomacia y la “opinión pública mundial”– por el imperialismo. Para el filósofo “ir contracorriente del dominio sistémico” sería, por ejemplo, no aceptar que “Israel es un Estado terrorista; [que] Israel es genocida”. Para el intelectual oficialista no hay que caer en “la rapidez de una condena”. Y nos ilustra: “Un niño asesinado en… cualquier lugar, pero hoy en Gaza, [es] lo terrible de la condición humana”[SIC]. Bajo el manto del humanismo, Forster evita reconocer una realidad simple: que los asesinados no son “de cualquier lugar”, sino que lo son en Gaza, que son parte del pueblo palestino, y que no hay ninguna “guerra”, sino un ataque de uno de los ejércitos más modernos y poderosos del mundo contra una población que sufre un permanente desplazamiento histórico de sus territorios (desde 1948, cuando se funda el Estado de Israel), un hostigamiento y “guetificación” constantes, y la ausencia de toda esperanza…

Para Forster, además de insistir en que no se puede pecar de “reduccionismo” (“al asesinato de un niño en Gaza”[!]), dice: “No podemos centrar nuestro análisis en Israel, en su sociedad, en su fundación [religiosa]”. Por qué, no lo explica, aunque al mismo tiempo reconoce –¡pero solo una vez!, al pasar– que Israel fomenta “el terror” en Gaza, y que “probablemente haya un fracaso de origen” en la fundación de ese Estado… Y –reivindicando una tradición “sionista” “progre”, la de G.Scholem y M.Buber– aboga por la misma solución “que Barenboim”: “Queremos la paz”. (“Solución” por supuesto imposible. Cualquier análisis de la prensa que tomemos –aunque el filósofo no lo vea– señala lo evidente: “No es posible, en un contexto de colonización sistemática de los territorios ocupados, pretender que se busca la paz. Pareciera que Israel espera que algún día el pueblo palestino agache la cabeza, se doblegue y acepte humildemente su destino de no tener territorio y ser mano de obra barata. La expansión militar se complementa con la colonización del territorio, pese al reclamo generalizado de decenas de países, incluido su gran aliado, Estados Unidos.”)

Además de otras muestras de sapiencia (“no hay que reducir ‘lo judío’ al Estado de Israel”, entre otras genialidades), Forster –adaptando su lengua a lo establecido– nos propone el consuelo… de los tontos: que en Gaza está instalado el “mal de muchos”: “todos los Estados formaron su nación a partir de la violencia y el exterminio, interno y externo”. Una forma (¿indirecta?) de justificar este genocidio del Estado de Israel contra el pueblo palestino, y (además) una forma de no defender su derecho a la autodefensa, a la resistencia y a la lucha –por más que nosotros, como marxistas, no aceptemos ni los métodos terroristas ni la “estrategia” ni las políticas de un Estado teocrático de Hamas y el fundamentalismo islámico–. “Un Estado para dos pueblos”, como quiere Forster (o peor: “No un Estado palestino, sino un Estado unido”, es imposible: sólo desarmando y desmantelando primeramente al Estado de Israel, y promoviendo la organización y la lucha de los trabajadores y el pueblo palestino puede terminarse con la violencia racista y terrorista del sionismo, y luchar por una Palestina obrera y socialista, que en todo su territorio reorganice democráticamente la economía en función de toda su población, para que puedan convivir pacíficamente árabes y judíos.

Para terminar, refirámonos brevemente a la frutilla del postre de esta intervención “internacionalista”[?!] de Forster: CFK y Axel “luchando” contra los fondos buitre. Para este (supuesto) especialista en W.Benjamin, estaríamos en un “momento épico”[?] de la Argentina y el gobierno kirchnerista. ¡Forster reivindica a un ministro de Economía que le dice a los buitres: queremos pagar; negociemos y ganen el 300 %, no quieran el 1.600 %!…

Entonces: nada de “historia a contrapelo” en Forster –quien llama a “militar con alegría” en pro del gobierno kirchnerista–, nada de “reivindicar la historia y tradición de los oprimidos y vencidos” (todo contrario: está bien que el gobierno burgués-capitalista de CFK &Cía. paguen millones de dólares a los poderosos banqueros “buitre” –y todos lo son: los hold-outs y los hold-in–); nada de denunciar el fascismo y el “estado de excepción” que impone el Estado de Israel en Gaza al pueblo palestino… Nomás una (tonta) “alegría” por el momento que estamos atravesando en el país…

¡Qué diría el autor de las Tesis de filosofía de la historia si pudiera oír las opiniones de Forster!

 

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La declaración/solicitada que impulsan la llamada “coordinación de Carta Abierta” junto a sectores de la cultura denuncia las componendas del sistema financiero internacional con el judicial, a raíz del fallo del juez Griesa sobre los hold outs (o “fondos buitre”), avalado por la Corte suprema de EE.UU. Pero hasta ahí llega la cosa. Porque cada párrafo escrito se transforma –para decirlo con una frase célebre– en una contradicción andante, al proclamar como una necesidad “hacer escuchar la voz de los castigados, de los vulnerados, en esta deplorable muestra de explotación de los más débiles”, “quienes [están] dispuestos a pagar sumas razonables[?] por deudas pasadas[?] e injustamente adquiridas[!?]”. Es decir, se habla acá no de la mitad de la clase trabajadora del país, que cobra míseros 4500 pesos mensuales, de los pobres jubilados, de los peones rurales súperexplotados o de los pueblos originarios. Se habla aquí, por supuestos “castigados” y “vulnerados”… del gobierno nacional: del mismo que ha pagado, religiosamente, cada año, la deuda –“pasada e injustamente adquirida”–. El “castigo a nuestra Patria” de esta “decisión maléfica” judicial no sería, entonces, nada comparado con el “pago serial” al 93% de los buitres que sí aceptaron el “canje de deuda” del kirchnerismo y cobraron (y cobran) millones todo estos años: 173 mil millones de dólares, como informó la misma presidenta. ¿¡Y a esto pretenden llamarlo “reconstruirnos con autonomía”!?

Carta Abierta y sectores de la cultura nos llaman a apoyar una supuesta “contundente y responsable respuesta de nuestro Gobierno Nacional”, “a ganar los espacios públicos, las calles, los Sindicatos, las Universidades, los más diversos ámbitos donde circula la creación cultural”, para que el gobierno negocie… cómo pagar. Hablan de “políticas de ajuste y retroceso social” como planes a futuro de la oposición burguesa… pero nada dicen del duro ajuste que hizo la devaluación de enero el kirchnerismo, ni el retroceso social que significa la alta inflación, del 40% anual, que se complementa (para que los empresarios se la sigan llevando en pala –CFK dixit–) con los “techos” salariales del 30% que impuso en muchísimos gremios la burocracia sindical.

La solicitada admite que el kirchnerismo “cumple con deudas injustas de casino”, transmutando esta realidad, de “cultura” de pago a todos los buitres (como dijimos: al 93% al que se le viene pagando, y ahora a quienes quedaron fuera y siguen litigando legalmente) en una supuesta “histórica defensa de los intereses nacionales”(?!). ¿Acaso puede haber algo más neoliberal que pagarles a todos, a los buitres que no enjuician y a los que sí? La política del kirchnerismo, matices más matices menos, es la misma que la de toda la oposición patronal: pagar. No le dice –como nos quiere hacer creer la declaración– “no” a los buitres del capital financiero; sino: “no tanto”… ¿Hablamos entonces de alguna clase de “cultura” de (mala, cipaya) negociación?

Ante esto, la política del PTS en el Frente de Izquierda consiste en repudiar la deuda –al igual que los pagos y negociados K con el Club de París y Repsol– y propone no pagarla: una medida elemental de verdadera soberanía nacional. Al mismo tiempo, se propone una consulta popular vinculante, para que el pueblo decida soberanamente qué hacer con la deuda. Y la movilización nacional (y continental) de los trabajadores y el pueblo como única forma de comenzar a terminar con el flagelo y la dominación imperialista.

Crimen y castigo. Debate sobre marxismo y derecho entre Roberto Gargarella y Matías Maiello

Desde la edición 8 de IdZ se viene desarrollando esta polémica entre Roberto Gargarella y Matías Maiello. Dejamos en este post el debate completo ya publicado y adelantamos las dos nuevas intervenciones que saldrán publicadas en el próximo número, de junio, de la revista.

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El derecho penal y la lucha de clasesPolémica con Roberto Gargarella

Por Matías Maiello, IdZ 8, abril de 2014.

Notas sobre marxismo, justicia y derecho penalCrítica a la crítica de Matías Maiello

Por Roberto Gargarella, IdZ 9, mayo de 2014.

Encrucijadas de un abolicionismo “light”. Repuesta a Roberto Gargarella

Por Matías Maiello, IdZ 9, mayo de 2014.

Crítica a la crítica de la crítica

Por Roberto Gargarella, a publicarse en IdZ 10, junio de 2014.

Medios y fines

Por Matías Maiello, a publicarse en IdZ 10, junio de 2014.