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La diputada nacional de Frente de Izquierda participó anoche en el programa conducido por Gustavo Silvestre que se emite por C5N. Mirá el video.

(dde. el minuto 22)

http://www.laizquierdadiario.com/Myriam-Bregman-en-MinutoUno-debate-sobre-Panama-Papers

 

“¡30.000 compañeros presentes! A pesar de ustedes…”

Con esas palabras, mirando a los genocidas de la Fuerza de Tareas 5, cerró su declaración José Montes, obrero del Astillero Río Santiago y militante del PTS. Fue testigo en el juicio contra miembros de la Armada y la Prefectura por la desaparición de obreros de La Plata, Berisso y Ensenada.

Fotografías:Vicky Vallerina/La Plata

Ayer durante la audiencia del juicio de lesa humanidad conocido como Fuerza de Tareas 5, donde se juzgan los delitos cometidos por la Prefectura y la Armada contra más de cuarenta obreras y obreros de la zona de Berisso y Ensenada durante la última dictadura cívico- militar, declaró como testigo de contexto José “el negro” Montes, trabajador de Astillero Rio Santiago y dirigente del PTS que coordinó la elaboración del libro “Astillero Rio Santiago. Su historia y su lucha” basado en los relatos de los propios trabajadores.

Durante su contundente y emotiva declaración Montes explicó detalladamente como el golpe cívico militar se impuso en marzo del 76 como plan del imperialismo yanqui para toda América Latina con el objetivo de llevar una política económica basada en la concentración económica de los grandes capitales, las privatizaciones y el ataque a los derechos de los trabajadores.

Haciendo referencia a las anécdotas que le contaron los viejos trabajadores sobre el terror que sembró la dictadura y los cuidados que debían tener, contó como la burocracia de ATE Ensenada conformada por la lista Azul y Blanca que dirigía Horvarth a nivel nacional y Juan Carlos Marin a nivel regional entregaba la lista de los trabajadores combativos y antiburocráticos a la Marina para que llevaran adelante los secuestros y desapariciones. Lo que evidencia que el plan genocida no fue solo ejecutado por las fuerzas represivas sino que necesitó de la participación activa de sectores civiles como empresarios y burócratas sindicales.

“Los padecimientos de los trabajadores comenzaron desde el primer día del golpe, que hacían horas de cola para entrar a trabajar y si estabas en la lista los infantes de marina los encapuchaban y los tiraban como bolsas de papa a los camiones, delante de todos sus compañeros” relató el testigo Montes y agregó “no se puede entender tanta saña con los trabajadores si no hacemos un poco de historia”.

Los trabajadores de ARS venían protagonizando diferentes procesos de lucha como la pelea por la ley 14.250 de convenio colectivo de trabajo, las jornadas de movilización conocidas como Rodrigazo que lograron la caída de Lopez Rega y Celestino Rodrigo durante el gobierno de Isabel Perón, la conformación de la Coordinadora de Zona Sur donde los delegados y referentes sindicales de este cordón industrial se organizaban de manera democrática para enfrentar los ataques y luchar por sus reivindicaciones contra la burocracia sindical.

A pesar de que el golpe cívico militar intentó terminar con esta organización y disciplinar al movimiento obrero combativo de todo el país, en el Astillero Rio Santiago la resistencia continuó a tal punto que posteriormente con la avanzada privatizadora de los 90 los trabajadores con su organización y su lucha lograron frenar que el astillero pasara a manos privadas. Además, Montes se refirió a los hilos de continuidad entre el pasado y el presente haciendo mención a los trabajadores que hoy se enfrentan a los despidos y las políticas de ajuste.

Jorge “Turco” Sobrado, ex detenido desaparecido, quien estuvo presente acompañando a Montes en su testimonio, con relación a lo que sucedía en la sala de audiencias expresó: “Ya a esa altura de la declaración eran muchos los ojos humedecidos que explotaron en lágrimas mezcladas con aplausos cuando el Negro pidió leer el nombre de los 43 trabajadores desaparecidos del Astillero Rio Santiago, en realidad el pedido era una formalidad, era él ahora quien dirigía como en tantas asambleas.” Así, con cada nombre retumbaba el presente en toda la sala y cuando terminó con la lista gritó bien fuerte “30.000 compañeros detenidos desaparecidos PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE”, se dio vuelta, miró a la cara a los genocidas sentados en el banquillo de las acusados y sus contundentes palabras finales fueron ” A pesar de ustedes”. La sala explotó en un aplauso. El mensaje de Montes como trabajador y revolucionario fue muy claro: no nos han vencido, y seguiremos de pie luchando y dando batalla.

En la audiencia estuvieron presentes referentes de derechos humanos como Myriam Bregman candidata a vicepresidenta por el FIT y abogada del CeproDH, Carlos Zaiman y Nilda Eloy de la Asociación de Ex detenidos Desaparecidos, Jorge Sobrado ex detenido desaparecido y miembro del CeproDH, Maine Garcia hija de desaparecidos, Juan Contriciani, hijo de desaparecidos y trabajador de Astillero, entre otros.

Al finalizar su testimonio en dialogo con LID el referente de Astillero dijo: “Este es un primer paso pequeño aún para toda la tarea que nos queda a los luchadores obreros y populares, a los organismos de Derechos Humanos que peleamos en contra de la supuesta reconciliación que impulsa el gobierno con las fuerzas armadas genocidas y con los responsables del genocidio y de la desaparición de los 30 mil compañeros en todo el país, de los cuales el 70 por ciento eran trabajadores, activistas, luchadores del movimiento obrero y estudiantil.”

* http://www.laizquierdadiario.com/30-000-companeros-presentes-A-pesar-de-ustedes

(* Posteo una columna de opinión que escribí para La Izquierda Diario. Tema musical alusivo -y fragmento de esta misma nota- acá.)

 

rubon3271La fotografía de la periodista Nilüfer Demir –el retrato de un grito– recorrió el mundo entero. Ese grito provenía de un cuerpo muerto, el de un niño. Aylan Kurdi, de tres años, falleció en las costas de Turquía, junto a su madre, de treinta y cinco años, y su hermano, de cinco. Ellos, en un precario bote repleto de gente –eran doce personas–, sin salvavidas ni implementos de seguridad, intentaban llegar, precariamente, desesperados, desde Siria a las costas griegas… (El “capitán” de la nave, según relató Abdullah Kurdi, el padre de Aylan, se arrojó al mar bravío, cuando el bote se desestabilizó –en un intento de nadar y tratar de salvarse–, y lo dejó “al mando”.)

“Cuando vi al niño de tres años, realmente se me heló la sangre. En ese momento ya no se podía hacer nada. Estaba tirado, con sus pantalones cortos azules y su camiseta roja subida casi hasta la mitad del vientre. No podía hacer nada por él. Lo único que podía hacer era tratar de que su grito, el grito de su cuerpo tirado en el suelo, fuera escuchado”, dijo Demir.

Un dolor indescriptible, tristeza, bronca, indignación, profunda pena, son las primeras reacciones (sensaciones) que surgen de ver –o entrever; así sea por sólo un segundo– ese pequeño cuerpo, solo, abandonado, arrojado por las olas, ahogado, a la vera de la playa.

La hermana de Abdullah Kurdi, residente en Canadá, contó que anteriormente había sido rechazada la solicitud de asilo que hizo para la familia: “fue devuelta porque estaba incompleta y no respetaba las exigencias reglamentarias”; carecían de un “número de identificación de la Organización de las Naciones Unidas expedido por Turquía”, dijo. Ahora, tras conocerse los acontecimientos, el gobierno Canadá le ofreció a este hombre (que perdió todo), la posibilidad de ir a residir allí… Kobani –la ciudad siria desde la que escapó esta familia–, envuelta en conflictos sociales y tribales, injerencia imperialista y guerra civil, verá regresar al padre –tal dijo que es su dolida voluntad–, ahora solo.

“No voy a culpar a Canadá de lo que pasó. Culpo al mundo entero”, dijo la hermana. Y tiene razón. Y agrego: este mundo culpable es el que ha ido generando el capitalismo, con sus fronteras nacionales y aduanas, su militarismo y guerras; el interés geopolítico, económico (¡el petróleo de Medio Oriente!), del imperialismo. La muerte de este niño –y la muerte de miles y miles de inmigrantes que huyen de la crisis económica y la desocupación, del hambre y las guerras– es un grito contra el sistema: el emergente que miramos (y que nos mira) de un sistema completamente irracional, burocrático, perverso, destructivo; donde las maravillas de la producción en masa de alimentos y vestimenta, vivienda, ciencia, cultura y tecnología son negados permanentemente a la gran mayoría de la humanidad. Como conclusión: humanidad (nosotros) y capitalismo son (somos) incompatibles. Este sistema se basa en la más amplia “socialización” (amplitud) del trabajo bajo el mando de los propietarios de los medios de producción, cambio y comunicación (Bancos, monopolios industriales, militares y empresas mediáticas, privados y estatales). La explotación de los recursos naturales y humanos, puestos al servicio de la ganancia y el lucro privados (los parásitos que viven del trabajo ajeno, de la desocupación y el sufrimiento). Es la barbarie que genera el sistema –por más que el gatopardista Papa lo admita y lo lamente en sus piadosos discursos– urbi et orbi. Imperialismos como Francia y Alemania están dispuestos a dar asilo a los desesperados… “en cuotas” o “cupos” (por no hablar de la “preocupación zoológica” del primer ministro británico Dave Cameron por la invasión de “enjambres” de inmigrantes, o el planteo del jefe de gobierno español Rajoy sobre la “inmigración irregular por razones económicas”). Mientras, quienes tratan de cruzar las fronteras gritan también “No camp! No camp!” en Hungría (leyes “de emergencia”, trenes repletos de inmigrantes, “campamentos” –Campos– y largas alambradas de púas recorren la frontera del país –gobernado por el ultraconservador primer ministro Viktor Orban– con Serbia).

En uno de sus últimos escritos (“El marxismo y nuestra época”, publicado en 1939 cuando comenzaba aquella otra gran barbarie capitalista, la Segunda Guerra Mundial) León Trotsky planteaba la imperiosa, urgente necesidad de reorganizar la economía bajo un plan socialista –que por supuesto no es el plan burocrático del estalinismo que terminó gobernando (y hundiendo) a la URSS–, dando trabajo a todas las manos disponibles. Decía: “se podría asegurar a todo el pueblo un nivel de vida alto y cómodo, basado en una jornada de trabajo extremadamente corta.
”En consecuencia, para salvar a la sociedad no es necesario detener el desarrollo de la técnica, cerrar las fábricas, conceder premios a los agricultores para que saboteen a la agricultura, transformar a un tercio de los trabajadores en mendigos, ni llamar a los maníacos para que hagan de dictadores. Ninguna de estas medidas, que constituyen una burla horrible para los intereses de la sociedad, es necesaria. Lo que es indispensable y urgente es separar los medios de producción de sus actuales propietarios parásitos y organizar la sociedad de acuerdo con un plan racional”.

La constante miseria, degradación y muerte que genera el sistema hace que el socialismo, como salida a la crisis, como horizonte, se (re)plantee nuevamente… ¿Cómo hacerlo? Por medio de la lucha de clases. Por medio de la organización solidaria, internacionalista, de todos los trabajadores y sectores explotados y oprimidos de la sociedad (en comisiones, sindicatos, comités, ligas, coordinadoras). Generando lazos para combatir al enemigo común, en busca de estos objetivos: conquistar una fuerza social y política (un partido) que luche por poner en pie un gobierno de las clases trabajadoras, que reorganice democráticamente la economía en beneficio de las mayorías.

Trotsky decía que, una vez garantizada la posibilidad de trabajo para todos/as (lo que debe contemplar una planificación de los recursos naturales no renovables y todos los temas relacionados con la contaminación del medio ambiente), satisfechas las necesidades, palabras como “pobreza”, “crisis” y “explotación” “saldrán de circulación”. Y es de esperar que imágenes –fotos, gritos– como las del niño Aylan Kurdi también. Que sean un viejo (y mal) recuerdo de la “prehistoria” humana de quienes (mal)vivimos en el capitalismo.

Portada-pequeno-cerdoA raíz de la nueva participación en la Feria del Libro, donde el CEIP “León Trotsky” y Ediciones IPS presentaron un gran libro clásico, La revolución traicionada (1936), de León Trotsky (la charla con Eduardo Grüner, Fernando Aiziczon y Chipi Castillo la hemos posteado en este blog, y las repercusiones del público obrero que estuvo allí se publicaron recientemente en La Izquierda Diario –ver acá y acá–), me puse a leer e investigar un poco sobre el “fenómeno booktuber” (bah: gente que recomienda libros en un video y lo sube a internet).

Por supuesto, como dice el refrán cristiano, de todo hay en la viña del señor… pero no imaginé que, entre tantas cosas, me llegaría a encontrar con un libro intitulado Pequeño cerdo capitalista(!), con toda su parafernalia de promoción y marketing en pos de una “autoayuda” para desarrollar las “finanzas personales”. Consejos para que “No seamos pobres por siempre –que es muy triste–”, nos dicen en un momento las simpáticas y adolescentes booktubers mexicanas; o –como si la crisis financiera internacional desatada en 2008 jamás hubiera existido– que es mejor “poner tu dinero en un fondo de inversión”(!)…

Sin más preámbulos les dejo el “edificante” video. (Leyendo cosas así desde chicos deben salir los Lousteau y demás economistas y políticos –patronales/empresarios– peronistas, radicales, kirchneristas –atenti al consejo de “anotar todos los gastos en una libreta”–, del Pro, etc.)

 

Leemos hoy en el diario mexicano La Jornada una nota de Raúl Zibechi, quien –con datos y declaraciones impresionantes– señala una “bancarrota ética de las izquierda electorales” ante el empleo, por parte del PT y aliados, del aparato represivo del Estado, en este caso contra los jóvenes negros.

Este mismo aspecto de bancarrota del lulismo se comparte aquí en Argentina, aunque bajo cifras menores, con el de la Gendarmería “nac&pop” del kirchnerismo (y el de sus policías y demás FFSS), con sus abusos y represiones, gatillo fácil y “racismo clasista” contra la juventud de los sectores populares…

La nota:

“La policía tiene que decidir en cada momento (…) tener la frialdad y la calma necesarias para tomar la decisión acertada. Es como el artillero frente al gol que intenta decidir, en segundos, cómo va a disparar frente a la portería. Después que la jugada termina, si fue un golazo, todos los hinchas lo van a aplaudir” ( Carta Capital, 9/2/15). Esas fueron las declaraciones públicas del gobernador del estado de Bahía, Rui Costa, ante el asesinato de 15 jóvenes negros en Salvador, capital del estado.

El 6 de febrero las Rondas Especiales (Rondesp), cuerpo de la Policía Militar, mataron a 12 jóvenes en el barrio de Cabula. Adujeron que se trató de un intercambio de disparos con delincuentes, pero los testigos afirman que fueron ejecutados, y videos que circulan en Internet refuerzan esa versión. El sábado 7, otros dos jóvenes fueron muertos por las Rondas y en la madrugada del domingo 8 un intercambio de disparos en el barrio de Sussuarana produjo otra muerte.

Amnistía Internacional viene recibiendo denuncias sobre actuaciones abusivas de las Rondas, con uso excesivo de la fuerza, con desapariciones forzadas y ejecuciones sumarias. La versión oficial de la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Bahía es siempre la misma: los jóvenes estaban involucrados con drogas u otros delitos, dispararon a los policías, que reaccionaron en legítima defensa. La figura de resistencia seguida de muerte es la justificación legal para las ejecuciones sumarias en las favelas y en cualquier lugar donde la policía ataca a jóvenes negros.

Según la Pastoral de la Juventud de Salvador, que integra la Campaña Nacional Contra la Violencia y Exterminio de Jóvenes, los muertos por los escuadrones especiales de la Policía Militar son en su enorme mayoría jóvenes negros, pobres y habitantes de la periferia. La pastoral pudo verificar que de 13 muertos 10 no tenían antecedentes y uno había participado en una pelea de Carnaval. Éste fue el mayor caso, pero en varios otros barrios hubo persecuciones y ejecuciones de supuestos traficantes, asegura una integrante de la pastoral ( Adital, 11/2/15).

El Mapa de la violencia 2014, elaborado por el estado, establece que en 2012 fueron asesinadas más de 56 mil personas, y que la mayoría de las víctimas son hombres jóvenes negros de entre 15 y 29 años. Los crímenes violentos crecieron 7 por ciento entre 2011 y 2012 y 13 por ciento desde que el Partido de los Trabajadores asumió el gobierno en 2003. En una década fueron asesinadas medio millón de personas. El informe revela que el número de blancos asesinados disminuyó 25 por ciento entre 2002 y 2012, pero las víctimas negras aumentaron 37 por ciento en el mismo periodo.

Hamilton Borges, uno de los articuladores de la campaña Reacciona o serás muerto, reacciona o serás muerta, y militante del Quilombo Xis-Acción Cultural Comunitaria, sostiene que el noreste vive un drama de genocidio negro sin precedentes (Justicia Global, 5/2/15). La campaña funciona desde hace 10 años en Bahía, considerado el segundo estado de Brasil en concentración de asesinatos de jóvenes en la franja de 12 a 18 años.

Completa acá.

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Agencia Paco Urondo: ¿Qué fue lo que ocurrió con su hijo Johan?

G: Explico un poco cómo empezó el tema: yo tengo otro hijo que acompañó a una persona y quedó involucrado en una causa y le dieron pedido de detención. Johan y Brian se llevan 14 meses y son muy parecidos. Johan estaba jugando en el barrio cuando los gendarmes lo rodearon y le dijeron que le iban a hacer una pregunta. Cuando lo sacan del grupo lo esposan, lo golpean, lo suben a la camioneta; yo llego porque me vinieron a avisar.

APU: Cuando le dijeron a Johan que le iban a hacer una pregunta: ¿le llegaron a decir algo más? 

G: Le preguntaron el nombre, él contestó Johan Pedroso y se lo llevaron.

APU: ¿Usted llegó a hablar con los gendarmes?

G: Mi hijo tiene 17 años, se lo llevaron esposado a la base. Llegué atrás en un remis y les mostré que era Johan, no Brian, les mostré fotos. Cuando pregunto por qué lo detienen me dicen que no saben. Les digo que sí sé por qué, están buscando a mi hijo Brian pero no es él. Muestro una foto donde están los dos juntos. Fue muy complicado hacerles entender.

APU: ¿Su hijo Brian tiene una causa?

G: No, tenía un pedido de detención porque lo habían nombrado en una causa, que yo sé que no tiene nada que ver. Tiene su abogado, se va a defender como se tenga que defender. El día que allanaron mi casa buscando a Brian también le pegaron a Johan por su parecido con el hermano y Gendarmería fue peor porque usó la picana eléctrica, que está prohibida. Lo quemaron todo.

APU: ¿Lo pudo ver un médico, un abogado?

G: Tardamos ocho horas en sacarlo de la base. Como Johan es uno de los que está pintando los murales en Fuerte Apache, vino gente del entorno de Johan a reclamar, a pedir por él. Cuando vamos al médico forense los gendarmes le dijeron: “fijate el informe que hacés porque si no lo llevamos a Campo de mayo”. El forense tuvo que agachar la cabeza y puso que tenía un solo golpe muy grande pero Johan estaba muy golpeado, le mojaron la espalda y le ponían la picana encima.

APU: ¿Esto cuándo fue?

G: El Lunes dos de febrero.

APU: ¿Se pudo comunicar con autoridades municipales, provinciales, gente del ministerio de seguridad?

G: No, lo que hice fue buscar a mi hijo Brian porque el gendarme me dijo “a partir de ahora nos vamos a ver muy seguido, señora”; yo les dije “espero no verlo nunca más” porque mi hijo no es una persona que yo tenga que ir a buscar, ninguno de ellos tiene entradas a la comisaría. El chico estaba jugando acá en el barrio, lo levantaron a las cuatro de la tarde, no a las dos de la mañana.

APU: ¿Usted llevó a su hijo Brian para presentarse a la justicia?

G: Si, porque si no Johan no iba a salir más. Yo llevé a Brian a la justicia y empecé a hacer un trámite pero es muy engorroso para pedir un recurso de amparo y como estoy moviéndome con lo de Brian también no me dan los tiempos. Los dos están con mucho miedo.

APU: ¿Brian está detenido?

G: Sí.

APU: Cuándo se produce el momento de la detención ¿no le pidieron documentos? ¿No constataron su identidad?

G: No le pidieron nada, lo único que le preguntaron es como se llamaba, lo cargaron por el nombre, le dijeron ¿es un nombre eso? Johan los miró y les dijo  que sí, me llamo así, lo cargaron un poco y se lo llevaron.

APU: ¿Y, al momento de la entrada en la base de gendarmería, tampoco?

G: Tampoco. Cuando se dieron cuenta de que no era Brian, que era Johan, cuando yo llevé sus papeles, le siguieron pegando para que diga dónde estaba Brian. Siempre encontraron una excusa para seguir pegándole y él no sabía dónde estaba el hermano.

APU: Esta tortura que usted describe: ¿duró ocho horas?

G: Tardamos ocho horas en sacarlo, logré sacarlo a las 12 de la noche, pararon un poco de golpearlo cuando apareció gente que está haciendo los murales en el barrio.

APU: ¿Este tipo de prácticas de la gendarmería en el barrio es habitual?

G: Si, es habitual, acá hay un par de cosas políticas, la JP Evita se está peleando contra la violencia institucional porque es algo de todos los días. Todo el mundo tiene miedo en el barrio, yo también pero creo que alguien tiene que romper el silencio. No nos pueden golpear así a chicos que no estaban haciendo nada.

* http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones/sociedad/16380-qno-nos-pueden-golpear-asi-a-los-chicos-del-barrioq.html

Leemos en Infobae sobre la “nueva” Agencia Federal de Inteligencia: 

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Ante los anuncios de la Presidente de la Nación sobre la disolución de la Secretaría de Inteligencia y la creación de una Agencia Federal de Inteligencia, y cuando el gobierno nacional intenta mostrarse como víctima de esos servicios, se renueva la necesidad de tener presente cómo han actuado los tenebrosos agentes en algunas de las principales causas que conmovieron el país, en épocas de muy buenas relaciones con el kirchnerismo.

Se dice que la primera visita que recibe un juez federal cuando asume es la de los agentes de la Secretaría de Inteligencia. Su presencia en Comodoro Py es omnímoda.

Cuando denunciamos uno de los escándalos de espionaje más grandes de la historia del país, conocido como “Proyecto X”, rápidamente el juez federal Norberto Oyarbide nombró un agente secreto de la SIDE para que controle la producción de la prueba, para que participe en las pericias y, seguramente, para que mantenga al tanto a sus superiores de cada cosa que los querellantes vamos descubriendo. Eso se mantiene hasta el día de hoy y seguimos sin saber quién es, no conocemos su cara ni su nombre.

Sufrimos también su embate cuando desapareció Julio López. Sus agentes fueron unos de los encargados de desviar la investigación desde los primeros días. Al poco tiempo ya denunciamos que la Justicia les dio “amplio poder discrecional a la Policía Federal, a la Bonaerense y a la SIDE, quienes llevaron expedientes paralelos sin ningún tipo de control, y, entre otras cosas, no se investigó al entorno de Etchecolatz; los informes de la SIDE que hay sobre ese grupo, se basan en datos de la guía telefónica”.

A su vez le dieron una flota de celulares a la familia López para que hablen por allí. Por eso oportunamente también denunciamos que “la Policía Federal y la Bonaerense se resisten a entregar sus investigaciones paralelas y la SIDE no presenta casi ningún informe más, pero se ocupa de interferir la investigación otorgando a familiares y allegados de López –sin que conste en la causa- una flota de teléfonos celulares y radio Nextel, entorpeciendo notablemente la investigación”.  Esos celulares estaban a nombre del propio “Jaime” Stiusso. Una gran demostración de poder de “los servicios”.

Stiusso ya era parte de la SIDE cuando desapareció López la primera vez (1976), y continuaba en su puesto cuando desapareció la segunda (2006).

Como vemos en estos trágicos ejemplos, son parte actuante de los principales casos del país.

Son los mismos

Ya habían mutado su nombre de SIDE a Secretaría de Inteligencia y habían barrido a algunos infieles, pero mantuvieron allí a los agentes que participaron de la dictadura, que actuaron en operaciones para señalar a aquellos que luego serían secuestrados, torturados, desaparecidos. Por eso, en noviembre pasado el diputado del PTS en el Frente de Izquierda Nicolás del Caño presentó un proyecto de ley donde exige que se abran los archivos de la SIDE y que se publiquen los nombres de sus agentes, ello en el período comprendido entre el 6 de noviembre de 1974 (fecha del dictado del estado de sitio) y el 10 de diciembre de 1983.

Nos consta que los archivos están. Logramos demostrarlo en la megacausa “ESMA” con nuestra compañera querellante Alejandrina Barry. Después de una larga resistencia, la Secretaría de Inteligencia remitió al juzgado “la ficha” con las actividades de los padres de Alejandrina desde, incluso, el período anterior a la dictadura y hasta su desaparición. Si bien los datos hoy no son novedosos, demuestran que la información es conservada.

Es bueno aclarar que ningún diputado del oficialismo (ni de varios de los bloques de oposición), de esos que ahora denuncian el funcionamiento mafioso, acompañó nuestra presentación.

No hay otra salida

Es por todo ello que lo que más pone en duda el espíritu reformador de la Presidente con la creación de la Agencia Federal de Informaciones, son sus propios antecedentes, entre los que se cuentan la utilización del “Proyecto X” para espiar al gremialismo combativo y de izquierda, la infiltración de un agente de la Policía Federal en la agencia de comunicaciones Rodolfo Walsh, así como la designación de un personaje de inteligencia como César Milani al mando del Ejército.

Porque los principales referentes de los bloques de oposición también han usado los servicios de inteligencia en función de sus intereses cada vez que gobernaron, estamos convencidos que es necesaria una gran movilización de los trabajadores y el pueblo por la apertura y la desclasificación de todos los archivos de la ex SIDE y la publicidad de la nómina de todo su personal.  También para terminar con el “Proyecto X” y encarcelar a Milani por genocida.

Proponemos una comisión investigadora independiente para esclarecer el atentado a la AMIA, compuesta por familiares de las víctimas y personalidades de los organismos de derechos humanos.

 

Ver también:

Miriam Bregman: “el número de espías es incalculable y da escalofríos de solo imaginarlo”

0010216578En relación a la muerte del fiscal Nisman encontramos una gran cantidad de opiniones –en este blog, se posteó esto respecto al tema, y en La Izquierda Diario hay una enorme cobertura, con análisis, enfoques críticos y polémicas–, y las opiniones divergieron, grosso modo, en tres sectores:

  • el de la izquierda, la única que consecuentemente denunció (y padeció) permanentemente el accionar de los servicios (“Proyecto X”, affaire con el espía –“el canoso de barba”– y el “gendarme carancho”, ambos bajo el mando de Berni);
  • los que opinan que a Nisman lo mató el kirchnerismo (la oposición, en sus variedades políticas, sociales y mediáticas);
  • y el oficialismo: el kirchnerismo y aliados, quienes dicen que todo fue orquestado por el recientemente despedido de la SI (ex SIDE), el (ahora ex) Jefe “operativo” Jaime Stiuso, complotando junto con la “corporación mediática” opositora (Grupo Clarín).

A todo esto se sumó ahora –desde el bando del oficialismo– la opinión del secretario de la denominada “Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional”, el filósofo integrante de Carta Abierta, Ricardo Forster. Dijo:

“Yo creo que se construyó [la denuncia del finado Nisman, n. de DP] para generar todo este clima de desasosiego, de bronca, en un verano que parecía muy tranquilo, con un fin de año que fue el mejor de los últimos años en el sentido que no hubo rebeliones policiales, saqueos, huelgas salvajes, sino más bien veíamos a una sociedad que en gran parte atravesaba con alegría el verano, con los centros turísticos llenos, etc.,”.

Así, más cerca de las campañas sciolistas de “aire y sol” (todo optimismo: color naranja) que de las “Tesis de la filosofía de la historia” de Benjamin; más conservador y burócrata (“que haya paz”) que intempestivo y libertario –como se pretende él y el kirchnerismo–, Forster nos da argumentos para que nos hagamos una película de pura fantasía (hollywodense) donde “está todo bien, todos los argentinos somos felices este verano”(?), en una coyuntura signada por una crisis importante del Estado, donde un sector del aparato de “inteligencia” (tal vez dirigido por el Jefe “operativo” de la Secretaría de Inteligencia, despedido en diciembre pasado, Stiuso) ya le habría tirado un muerto al kirchnerismo (Nisman), y éste le responde “disolviendo” la SI, reciclando el viejo aparato de espionaje para crear uno “nuevo” (con la misma función de siempre: ser un “servicio” que responda al Poder Ejecutivo –ya que éste sigue nombrando al director y subdirector por cuatro años; es decir, lo que dura cada mandato presidencial–).

Fiel a la tradición populista peronista (policlasista, frentepopulista), Forster iguala tres fenómenos muy distintos: los saqueos (que son acciones desesperadas, “elementales”, de sectores de las masas populares en situaciones críticas –incluso pudiendo ser “alentados” por sectores de la política burguesa, por punteros y policías–), las “rebeliones policiales” (motín o insubordinación de las FFSS y FFAA al gobierno, el brazo armado del Estado) y las “huelgas salvajes” (una acción obrera contra el salvajismo patronal que suspende, despide y comete toda clase de abusos y atropellos contra los derechos de la clase trabajadora en fábricas y empresas).

Forster con fe, con esperanza, con optimismo en verdad maquilla y encubre la realidad: miente. Con su (tonta) “filosofía”, por ejemplo, los trabajadores y sus familias en Lear deberían haber aceptado los despidos de esta multinacional buitre que pretende dar un golpe, una lección, contra los trabajadores, sus delegados y la Comisión Interna –enfrentados a muerte contra la mafia sindical del SMATA de Pignanelli–; empresa que incluso viola la misma legalidad (patronal) del Estado (los fallos del Ministerio de Trabajo, adversos a la patronal). Para Forster no deberían haber luchado; deberían haber agarrado las indemnizaciones e irse de vacaciones… para ser parte de este supuesto “boom de bienestar” kirchnerista.

Como si fuera un integrante del “Ministerio de la verdad” de la novela 1984, pintándonos una realidad falsa y acusando a todos de enemigos “destituyentes” (sea un “aumento salarial” de su policía del gatillo fácil, o un paro y piquete obrero contra despidos en la Panamericana), Forster combina este patetismo “comunicacional” (la decadencia del “relato” K en su fin de ciclo) con el conservadurismo del burócrata de turno. Un tonto feliz.

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La crisis política abierta con la muerte (asesinato, suicidio, “suicidio inducido”, no se sabe) del fiscal Nisman obligó al kirchnerismo a destapar la olla en la que se cocina gran parte de la política argentina, el tráfico de influencias en sus “altas esferas”: las relaciones entre los “servicios de inteligencia” y el Poder Judicial. Y a buscar cómo enfrentar el problema. Lo hizo, como bien se denuncia desde La Izquierda Diario, creando un nuevo aparato de espionaje.

 

Un poco de historia (y de historia reciente)

Como organismo de “inteligencia” del Estado, fue creado en 1946, bajo el gobierno de Perón, atento a “la moda” mundial de la posguerra de crear “servicios” civiles que respondieran al gobierno de turno, en contraposición (o más bien, como “sumatoria”) a los servicios de inteligencia que ya funcionaban (y funcionan) en las policías y FFAA, y que responden al mando de su arma. Desde entonces, ya sea bajo regímenes militares o con gobiernos constitucionales, la SIDE (que en su propia jerga se autotitula La Casa) siempre se mantuvo a flote, y activa, y aprovechó cada oportunidad que tuvo para consolidar y ampliar su poder. En su historial no sólo está el tráfico de influencias, negociados y el condicionamiento a sectores de la casta política (en los tres poderes del Estado), además de las relaciones con otros servicios del mundo (como la CIA y el Mossad), sino el “espionaje interno” –prohibido por la Constitución– a organizaciones juveniles, sociales, políticas, sindicales y culturales. Un poder inmenso, de accionar oculto, secreto e impune.

Durante la última dictadura militar –y aún antes: fueron los responsables ya en el año 1971 del secuestro y torturas a una activista rural del Chaco, una docente–, también como los militares y policías, se hicieron con su parte del “botín de guerra” contra los luchadores sociales, políticos y guerrilleros, adueñándose de sus dineros, bienes y objetos personales, y propiedades: casas que fueron, muchas, nuevas bases de operaciones, “en negro”, al margen del Estado. Todos los gobiernos “democráticos”, desde el ‘83 hasta el presente, convivieron (bien o mal) con los “servicios”. Les dieron ($) y recibieron (“carpetas”: informes, con escuchas y fotos); los usaron y, a su vez, fueron condicionados. Más acá en el tiempo, el ex ministro de Justicia Béliz denunció y reconoció –lo que le valió una denuncia judicial y un exilio de casi una década– que los servicios de inteligencia son, en verdad, “una policía secreta y un Estado paralelo”.

Bajo la década kirchnerista, las relaciones de este “Estado paralelo” con el gobierno nacional siguieron inalterables, desde el 2003. Esto dice el periodista Gerardo Young en su libro –que será reeditadoSIDE. La Argentina secreta (Planeta, 2006), sobre el ahora ex Jefe “operativo” de la SI, Jaime Stiuso:

“No por nada había llegado tan lejos [habiendo comenzado en 1972]. Él sabía qué hacer con la SIDE y cómo caerle en gracia a los visitantes. Primero los llenó de carpetas. Si el Presidente [Néstor Kirchner] se peleaba con los ministros de la Corte Suprema de Justicia, allí aparecían los antecedentes de cada uno de los jueces, con sus redes de amistades e influencias, sus opiniones públicas y privadas. Si el Presidente criticaba a algún banquero, allí aparecía la carpeta del banquero. [Francisco] Larcher [número 2 de la SIDE por orden presidencial, tras Icazuriaga] se envalentonó enseguida. Todos los viernes le pasaba a Jaime la lista de actividades del Presidente para la semana siguiente. Los lunes, encontraba su despacho repleto de papeles e informes reservados” (p. 270).

Young dice:

“El poder de la SIDE no paró de crecer. Siguió controlando a los movimientos piqueteros, monitoreando a la oposición, acumulando carpetas de enemigos y hasta de aliados. La SIDE de Kirchner, como las otras, como la de siempre, también ejercía control sobre el gabinete presidencial. Ya había ocurrido con Béliz. Ahora Jaime empezaba a seguir al ministro del Interior, Aníbal Fernández” (p. 304).

 

Hecha la ley (o decreto-ley), hecha la trampa

Lo que hizo CFK con su decreto (a enviarse al Congreso) coincide con lo que pidieron varios de sus partidarios tras la muerte de Nisman, desde un tímido Scioli (habría que “repensar las estructuras y funcionamientos”), pasando por Horacio González y Eduardo Jozami, funcionarios e intelectuales de Carta Abierta: una reforma. Con la creación de este “nuevo organismo”, la Agencia Federal de Inteligencia (quienes tendrán director y subdirector por medio de un acuerdo con el Poder Ejecutivo y el Legislativo, y donde la órbita de las “escuchas” pasará a la Procuración General de la Nación), quieren hacernos creer que habrá “un nuevo paradigma”. Y sin embargo, esto no se puede creer. ¿En base a qué se pondrá en pie este “nuevo organismo”? Los más de 2.000 agentes de la actual SI, ¿se quedan o se van? Según Young “No estará (Jaime) Stiuso pero hay un montón de agentes formados a la vieja usanza”. Difícil que les cambien la mente y el accionar con la revista de Las Madres, papers y cursos de historia y derechos humanos… Y más difícil que esto lo proponga un gobierno que amparó 12 años a Stiuso y Cía., y a las mafias de la Policía Federal (y su aparato de “inteligencia”) y de la burocracia sindical (también provenientes de la época de la dictadura), además de emplear el Proyecto X y haber votado la “Ley antiterrorista” pedida por Estados Unidos.

El “experto” Ricardo Arslanián, por ejemplo, se alegra con la medida y dice que “Para los espías sin trabajo hay que establecer una ley especial, que contenga indemnizaciones o autorice su retiro”. Más hipócrita o cínico (o las dos cosas a la vez) Aníbal Fernández –¡cuando aún no se sabe la verdad sobre la muerte de Nisman!– asegura que “No existe riesgo con la mano de obra desocupada”(!?). (En realidad, no tienen ni idea los kirchneristas de cómo funcionarán y con quiénes la nueva Agencia: “hay que hacer un trabajo inteligente y ver cómo se resuelve y se abordan los funcionamientos a futuro”.) Alguien debería recordarle que Julio López sigue desaparecido, y gracias al encubrimiento de la SIDE, como recordó Myriam Bregman, quien además denunció al kirchnerismo y al macrismo, ya que ninguno puede presentarse como víctima de los servicios: ambos tienen sus fuerzas de inteligencia (¡Milani!) activas, contra los luchadores y sectores populares.

En definitiva, si “tirar un muerto”, como dijo Zafaroni, “no es nada nuevo”, y si además Nisman fue el primero, “sólo” por el despido de Stiuso (en “una tentativa de golpe de Estado”, según el juez de la Corte Suprema), no podríamos descartar, entonces, que a mediano plazo haya más muertos, una lluvia de muertos (por qué no), donde hasta podamos pagar los platos rotos, en esta guerra en las alturas del Estado y el para-Estado, sectores de la izquierda y los luchadores (remember la bomba que explotó en Plaza de Mayo durante la marcha por el 19 y 20 de diciembre en 2006).

 

Reforma o revolución: movilizarse contra el Estado y sus instituciones

No hay ninguna reforma entonces: se trata, “simplemente”, del cambio de un organismo por otro, con la misma función: que el poder Ejecutivo, que el gobierno de turno, posea su propio aparato de espionaje e intervención en el conjunto de la vida social, económica y política.

Por otra parte, se equivoca el profesor Rolando Astarita, en una mezcla de marxismo y derrotismo, al negarse a levantar la consigna de disolución del aparato de espionaje. ¿Cómo no centrar la denuncia y el llamado a la movilización contra esta pata fundamental del Estado capitalista? Astarita cree que con machacar la denuncia alcanza; pero se trata de intervenir en la coyuntura con una política que enfrente a este sector del aparato estatal, cuando es visto ante miles y miles en su accionar mafioso, y al mismo tiempo superar las ilusiones de reformas gatopardistas que propone el kirchnerismo (tal como escribe Horacio González en la contratapa de Página/12, asegurando que los servicios han sido “por suerte disueltos ahora en un hecho histórico y bajo el anuncio de trazados nuevos que el Parlamento y la sociedad deberán discutir”). Al contrario de lo que piensa Astarita, se trata de movilizar y organizar; no de movilizar… y esperar que alguien haga (o no) lo que queremos.

Como se planteó desde el PTS y el Frente de Izquierda, la agencia de servicios de “inteligencia” es algo irreformable. Y por ello hay que aprovechar cada situación donde se pueda expresar (activamente) el descontento de los trabajadores, la juventud y el pueblo pobre ante estas brutales contradicciones del gobierno. Como respondieron de inmediato tras el anuncio presidencial los diputados del FIT, Christian Castillo y Nicolás del Caño, “es necesario una gran movilización de los trabajadores y el pueblo por la apertura y la desclasificación de todos los archivos de la ex Side y la nómina de todo su personal. Abajo el Proyecto X. Fuera Milani. Basta de patotas de la burocracia sindical. Comisión investigadora independiente para esclarecer el atentado de la AMIA, compuesta por familiares de las víctimas y personalidades de los organismos de derechos humanos.”

El 4 de febrero la CTA de Micheli y otras organizaciones llaman a realizar una marcha, para pedir el esclarecimiento de la muerte de Nisman y “la creación de una comisión investigadora en el marco del Congreso Nacional, la apertura de los archivos de la causa AMIA y que se hagan públicas las pruebas que estaban en poder del fiscal Nisman”. Aun denunciando la “Ley antiterrorista” del kirchnerismo, y los programas de espionaje a las organizaciones populares (como el Proyecto X), se llama a depositar esperanzas “en el marco del Congreso Nacional”… Por todo ello, hay que huir de todo abstencionismo y propagandismo (como el que propone Astarita), levantar una política independiente de las instituciones estatales –como proponemos desde el FIT– y desarrollar una política para en pie un frente único de lucha de todas las organizaciones que estén por el desmantelamiento del aparato estatal, comenzando por su servicio de inteligencia y espionaje.

http://laizquierdadiario.net/Intervenciones-del-FIT-en-la-TV-por-el-caso-Nisman

Nicolás del Caño (Diputado PTS/FIT), Minuto Uno, C5N.

(Desde los minutos 34:17, y 59:05)
Parte I

 

Parte II

 

Jorge Altamira (PO/FIT), A dos Voces, TN.

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