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Un periodista de gremiales ya intentó de definir la jornada de hoy desde un (imposible) “justo medio”: ni “parazo” ni “parito”, dijo. Claro: el paro llamado desde las CGTs opositoras de Moyano y Barrionuevo, además de la CTA-Micheli, no contó con el gremio de choferes de la UTA, lo que restó “poder de fuego” al paro nacional –la UTA estuvo negociando con el gobierno algunas prebendas y por ello tomó partido, en esta coyuntura, por el kirchnerismo–. Para los objetivos del gobierno nacional esto fue “bueno”: desde la “video-política” (o “tv-política”) servía (ponele) para intentar mostrar por sus medios una ciudad “activa”, donde circulara (algún) transporte…

Y sin embargo las calles estuvieron prácticamente vacías: el paro fue masivo y contundente.

Pese a estar llamado burocráticamente, sin la menor preparación ni democracia obrera, la convocatoria de las CGTs y CTA sirvió para que se exprese –activa y pasivamente– la bronca obrera. Pese al carnereaje de la CGT (Caló) y CTA (Yasky) oficialistas, en los gremios como SMATA, UOM, textiles y otros (como docentes), también se paró –como señalaron el Chipi Castillo y Nicolás del Caño, diputados del FIT–, como también en el Aeropuerto y en el Subte.

Quien garantizó el paro, desde las bases, fue la izquierda junto al activismo combativo de las fábricas y empresas. Por ello, fracasó la política del gobierno y se paró el país (Neuquén, Rosario –ver acá y acá–, Córdoba, Tucumán, Jujuy, Mendoza, zonas como Bahía Blanca, el Puente Pueyrredón, y el parque industrial más grande del país: el de Pilar). La izquierda y el activismo obrero también fueron protagonistas, pese a la burocracia sindical, de la jornada de hoy.

Tal es el tono del debate por el peso social (y, por supuesto, político) que tienen estas medidas de fuerza que, mientras Artemio López se enoja (infantilmente) –como el blog El aguante populista–, y el bloguero massista Omix toca un aspecto del tema, el kirchnerismo, además de atacar las luchas con Berni y la Gendarmería, se pone cada vez más a la derecha: como en la conferencia de prensa de Moyano y Barrionuevo, cuando la periodista de Radio Nacional (K) “preguntó” si la gente no fue al trabajo –vía el servicio normal de colectivos que le garantizó la UTA al gobierno– “por miedo a los piquetes”… El kirchnerismo con el discurso macartista de Feinmann y C5N: “por favor, represión contra los violentos piqueteros”. ¡Hay que estar bien a la derecha para que un mafioso como Barrionuevo termine “defendiendo” los piquetes de “los muchachos de la izquierda!… Más allá de esto, la muchachada K está sacada –y algo de eso se puede ver en el FB de La Izquierda Diario– ante la realidad: que se paró masivamente por la bronca que hay ante la inflación, los despidos y suspensiones, y el impuesto al salario. (Como vienen discutiendo y admitiendo, entre mucha gente, peronistas-kirchneristas –incómodos con la burocracia sindical– como Jozami en las catarsis de CartaAbierta: allí donde la burocracia “se descuida”, la izquierda avanza y organiza los reclamos de las bases, lucha y moviliza… Cosa “lógica”, ya que con el kirchnerismo se mantiene el viejo personal de policía en el movimiento obrero como Pignanelli, un mafioso profesional que niega las asambleas y apoya los despidos de la patronal buitre en Lear.) En cualquier caso, el “genial” invento del “troskomoyanismo”, como dice La corriente K de SantaFe, reposteada por Artemio L., sirve (apenas) para no reconocer que la izquierda lucha contra todos los burócratas, y que lucha con las bases por todos los reclamos obreros.

Ante el (patético) libreto K: que no se puede hacer paro ni piquetes contra el gobierno porque ahora tenemos que unirnos todos(?) a su “lucha contra los buitres” (bajo la –cipayísima– consigna “nac&pop” de Kiciloff: “¡Queremos pagar!”), y ante las opciones patronales de la burocracia sindical (Massa, Scioli o alguna otra “variante” peronista), está la tarea de consolidar y desarrollar una corriente política y sindical que dispute la conducción de los grandes sindicatos de la industria y los servicios a los burócratas (sean “oficialistas” u “opositores”), para desarrollar una política propia, desde la clase.

Si, como plantea el Pollo Sobrero –y además ya está la negativa de Moyano y Barrionuevo de llamar a un nuevo paro, como dijeron en conferencia de prensa–, hay que seguirla con un nuevo paro, de 48 hs, en septiembre, las tareas comienzan ya, organizando asambleas y discusiones, y poniendo el cuerpo (y el alma) para apoyar los conflictos en curso, donde Donnelley (en plena experiencia de control obrero, ante el abandono de la patronal yanqui de la planta) y Lear (donde quedan aún despedidos, y hay dentro de la planta un hostigamiento constante contra los delegados de los trabajadores –por parte de la patota del SMATA–) tienen que ser rodeados de apoyo y solidaridad. Para desarrollar una política contra las patronales y el gobierno.

 

Foto.

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La feliz noticia de la recuperación del nieto de Estela de Carlotto –titular de Abuelas de Plaza de Mayo– marca un paso más en la lucha histórica de los organismos de DDHH. Y (nos) permite, también, discutir la coyuntura política, habida cuenta de que el kirchnerismo pretende no sólo alegrarse, sino (intentar) legitimarse, en el marco de una (supuesta) política de derechos humanos “comprometida” con la verdad y la justicia.

La realidad es que este nuevo logro, la recuperación de la identidad de Guido Montoya Carlotto se debe, fundamentalmente, a la lucha histórica de los organismos de derechos humanos, a su lucha inclaudicable que contó con el apoyo de la izquierda y organizaciones populares, juveniles, estudiantiles, etc.; y NO por las políticas de los partidos del régimen, la UCR, el PJ y los “socialismos” y “comunistas” truchos. Éstos, por el contrario –especialmente los radicales y peronistas–, les proveyeron funcionarios estatales a los militares durante la dictadura, y desde el ’83 en adelante terminaron avalando la impunidad de los genocidas (“punto final” y “obediencia debida”, indultos…). Solamente –como dijimos más arriba– la lucha de los organismos de derechos humanos y la izquierda mantuvieron, con la movilización en las calles, los escraches y cientos y miles de acciones y actividades, el reclamo de memoria, verdad y justicia. Si hubo avances (como lo son también los “juicios por la verdad”) fue por esto.

¿Y el kirchnerismo? Seguro que ahora, revividos, el gobierno y sus propagandistas (y militantes) dirán que todo esto es producto de “la política que nos gobierna desde hace 10 años”… Y eso, en realidad, es difícil de creer, teniendo en cuenta no sólo el encumbramiento de un militar de “inteligencia”, Milani, como jefe del Ejército –y el plan de espionaje de la Gendarmería “Proyecto X”–, sino, fundamentalmente, el hecho de que el kirchnerismo avala el monopolio de la información que permitiría encontrar a los cientos de nietos (e hijos –al menos sus cuerpos–) desaparecidos: los (ocultos) archivos del Ejército. Mientras los K y Rossi pretenden quedar bien con algunos papeles encontrados (¡accidentalmente!), se niegan a abrir efectivamente TODOS los archivos de los militares (y de la “inteligencia” del Estado –e incluso exigir que también se abran los de la Iglesia, otra institución que tiene todo registrado–). Por eso los avances son a cuentagotas, lentos, con muchas abuelas ya fallecidas o al límite –como se vio hoy en la conferencia de prensa, cuando Carlotto presentó a una abuela de 95 años–.

Por otra parte, Guido Montoya Carlotto se animó a hacerse los estudios de ADN para así “sacarse la duda” tras ver –dicen– los avisos de Abuelas durante el Mundial de Fútbol –donde participó Messi–. Puede ser: pudo haber sido un “empujón” más. Y aunque esto pueda ser “política del gobierno” la realidad sigue siendo la permanencia de esta lucha gracias, esencialmente, a la movilización y reclamos.

Los blogs, por supuesto, acompañaron la jornada con sus posteos: desde mostrarnos a un –por decirlo suavementeinefable Quintín, pasando por los tuits de CFK hasta… Abel, quien asegura –nuevamente, para decirlo suave– dos cosas… “excéntricas”: que los ‘70 fueron “la tragedia y la locura” (y no un genocidio de clase: la burguesía y el imperialismo con los milicos contra la clase trabajadora, la juventud y los sectores populares que venían luchando desde el Cordobazo –y antes– e hicieron las grandes huelgas del Rodrigazo en el ‘75); y que “las familias adoptantes no conocían la historia” (cuando es todo lo contrario: muchísimas fueron/son familias de militares –o allegados– que, al apropiarse de los hijos de los hijos de desaparecidos, no sólo sabían lo que hacían, sino que proclamaban hacer el bien al “salvar” a estos bebés de sus “subversivos” –¡legítimos!– progenitores…). Más allá de todo esto, a ninguno se le ocurre –¡al menos!– exigirle al gobierno que abra todos los archivos de la dictadura. Bien guardados, ocultos, (por lo militares) están, permanecen…

Para finalizar, no se puede dejar de observar que la lucha de los derechos humanos, de Madres, Abuelas e Hijos se mantiene en el presente, y, polarizándolo: que algunxs son, además, militantes y/o defensores del actual gobierno (el mismo que está aliado con el mafioso burócrata sindical Pignanelli, del SMATA, y que deja que Berni comande a la Gendarmería para reprimir luchas y piquetes), mientras que otrxs acompañan las luchas y reclamos de los trabajadores, los jóvenes y sectores populares.

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tener cortada la Pana…

Mientras Scioli –el heredero de la década K, camino a 2015– la caretea diciendo que se van a “preservar empleos”, y un chicanero Artemio López manda sarasa desde su blog, pegando un informe (de quién/dónde?) que dice que bajaron los conflictos de un mes a otro, y que el de Lear “fue un caso”… los trabajadores y trabajadoras de Lear sigue en lucha contra los despidos, y hoy –no el mes pasado, Artemio– se realiza la Tercera jornada nacional contra la patronal buitre.

Los medios (ver acá, acá y acá) resaltaron la novísima modalidad de protesta, que dejó a Berni y sus gendarmes desorientados: se cortó la Panamericana con la “caravana solidaria”, que salió de la Zona Norte hacia la CABA. Al mismo tiempo, se mantuvo la protesta en la puerta de fábrica, bajo la consigna “Sin los delegados, no funciona la fábrica” –ya que estos, contra toda los fallos judiciales que dicen que tienen que volver a ingresar a la fábrica, han sido atacados por la burocracia de Pignanelli y el SMATA, coaccionado a las bases para sacarle a la Comisión Interna los fueros sindicales–.

Así las cosas, otra caravana solidaria impidió el paso de micros con gente que la burocracia del SMATA pretendía hacer entrar para que trabajen… y eso también les salió mal: la burocracia debió enviar los micros de regreso para a sus casas.

La caravana siguió y se solidarizó, en la General Paz, con los trabajadores de EMFER, también en lucha contra despidos y otros reclamos –y también reprimidos por Berni, en un día donde el kirchnerismo nos dio, con su ministro, dos postales menemistas: la Gendarmería reprimiendo para “despejar” rutas–, y ahora sigue la lucha con una concentración, a las 16 hs., en el Obelisco, para marchar al Ministerio de Trabajo.

A esto hay que sumar la defensa que se hizo ayer, en la conferencia de prensa donde se informó de la denuncia penal contra Pignanelli por coacción contra los trabajadores de Lear, y la gran defensa (que crece) de sindicatos, organizaciones políticas, estudiantiles, deportivas, culturales y juveniles, y de Derechos Humanos –como Nora Cortiñas–.

Así, la lucha contra los despidos –contra un duro frente patronal-burocracia sindical-Estado– continúa, se fortalece y mantiene.

¡Que no haya más familias en la calle! ¡Por un millón de pesos para el fondo de lucha!

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El lunes, represión a los trabajadores de EMFER que estaban en protesta contra el vaciamiento de la empresa; el martes, represión al corte de los trabajadores y la izquierda contra los despidos de la patronal “buitre” Lear. Dos postales que muestran la decadencia del kirchnerismo, y cuál es la realidad del tan cacareado “Estado presente” que postula alegremente la progresía K: la Gendarmería reprimiendo duramente las protestas obreras. ¿Y acaso puede extrañar? Si el gobierno insiste y está completamente dispuesto a pagar millones de dólares a todos los buitres, al famoso 7% que litiga legalmente y al 93% que no (los que entraron en los “canjes” de deuda), también puede mandar su ayudita (Berni &Cía.) para la patronal de Lear, una autopartista cuyos propietarios son buitres y despidieron nada menos que a 100 trabajadores y suspendieron a otros 100 (cobrando nada: el 0% del salario).

A lo que ya han escrito compañeros en sus blogs (ver acá, acá y acá), quiero sumar en este post algunos comentarios sobre los blogs K y P, quienes –muy pocos, en verdad– han tocado el tema.

Por un lado estuvo el inefable (y ex bloguero K) Lucas Carrasco posteando la represión, la protesta en repudio de Callao y Corrientes y la oposición del Movimiento Evita al accionar represivo. Por otro el massista Omix chamuyando supuestas diferencias entre el FR y el FPV, cuando en realidad es al revés: Massa no pudo –ni puede– siquiera soportar el corte de los vecinos de Gualeguaychú contra Botnia, y Kunkel está dispuesto a modificar el proyecto de una “ley antipiquetes” para consensuar con la oposición derechista para que se acuerde, vote y salga. Todos, kirchneristas, massistas, del Pro y radicales acuerdan en que no haya piquetes ni luchas. Y el blog El aguante populista sueña con una (imposible) “democracia judicial-procedimental”: un país donde cada protesta se anuncie en alguna “mesa de entradas” y sea habilitada(?), y donde, cuando un Gendarme o “representante de la ley” sea agredido por un manifestante no haya represión, sino un inicio de querellas legales ante el Estado… (Evidentemente este bloguero sueña y no ve las noticias… ni siquiera las de Canal 7)

Finalmente, quienes dieron la nota (más derechista) fueron Gerardo Fernández –en un comentario– y Artemio López. El primero diciendo “quienes apoyamos al gobierno pero además abogamos por otro tipo de resolución de los conflictos debemos estar dispuestos a pagar el costo de que los troskos corten y hasta La Nacion nos corra por izquierda. No se puede cortar rutas, y si lo hacés bancate las consecuencias”. El segundo señalando, feliz, casi risueño, el “acierto de Sergio Berni avanzando contra la camándula escarlata.” Así es como renuncian de fácil estos blogueros a las banderas “progres” K: ¿te despiden, te suspenden en el laburo? Jodete, paciencia, esperá tranquilo a (que no haga nada) algún alcahuete de la CGT-Caló, y, si protestás y te manifestás, bancate los palos, gases y balas…. Artemio López incluso saluda el discurso macartista de Berni, quien ataca a los diputados del FIT, Christian Castiilo y Néstor Pitrola, y hasta posa de “demócrata”, pidiendo apurar leyes que “regulen” los piquetes… Pero la realidad es que, en los hechos, se ha impuesto la línea (menemista) de desalojar piquetes, reprimiendo en las rutas y fábricas. Represión en los hechos, sin ley.

Y sin embargo esto ha generado la protesta de todo un amplio sector, político y social, del sector “progre” o “de izquierda” del kirchnerismo: desde el CELS de Verbitsky, pasando por sindicatos –la CGT-Moyano, el Subte, UTE, el semi-opositor/semi-K Facundo Moyano se hizo presente en la carpa de los trabajadores al comienzo de la Jornada nacional de protesta por Lear…– hasta el mismo Movimiento Evita del Chino Navarro (quien estuvo presente días previos en la fábrica, junto a otros diputados provinciales, entre ellos Chipi Castillo). La valiente y firme decisión de lucha de los trabajadores y su CI –quienes enfrentan, como estamos viendo, la santa alianza de la patronal, la burocracia sindical y el gobierno, con su Estado–, y la solidaridad del sindicalismo combativo, los estudiantes y la juventud, el PTS y otros partidos de izquierda –y de otros países–, y el ponerse al frente de compañeras y compañeros como Vicky Moyano (nieta restituida) y Charly Platkowski, generaron una amplia solidaridad –que ya venía expresándose, desde el Encuentro Sindical Combativo– y declaraciones de repudio a la represión de importantes figuras, como la Asociación Ex Detenidos y Desaparecidos y Pérez Esquivel (y hasta Página12 tuvo que dar cuenta de la represión y las críticas del CELS; y la TV Pública, que el lunes zocaleó sobre EMFER “incidentes con la policía”, ahora con Lear tuvo que admitir que hubo “represión”…).

Como decía al comienzo: postales menemistas. (O si quieren, a tono mundialista: los K garantizan –a las patronales– orden y progreso…) Ante las complicaciones económicas (“enfriamiento” de la economía; pelea legal con los fondos buitre) y políticas (caso Ciccone, con Boudou implicado), el gobierno kirchnerista se asume como partido del orden (ese “pragmatismo populista conservador” que Artemio López decía rechazar –por piantavotos–), y lleva la coyuntura política lo más a la derecha que puede –y ya estamos viendo cómo rechinan varios engranajes progres, se separan del gobierno y no lo apoyan–.

Por supuesto, el camino de la izquierda clasista, del PTS, es otro: desarrollar un “trabajo de Sísifo”, conquistando y avanzando, luchando –y a veces perdiendo, retrocediendo– posiciones en el movimiento obrero.

Como dijo Chipi Castillo, los trabajadores de Lear no están solos.

Nuestra lucha es para que la crisis la paguen los capitalistas.

Como plantea la última editorial de La Verdad Obrera: Cada militante, cada obrero, cada estudiante, tiene que tomar esta lucha en sus manos. Apoyando los piquetes, trabajando el fondo de lucha, sumándose a las actividades solidarias, exigiendo el pronunciamiento de sindicatos y comisiones internas, nacionalizando la campaña, movilizándose. Haciendo carne las palabras de las obreras despedidas: “No vamos a bajar los brazos”.

Nos desayunamos hoy con un post de Artemio López, dedicado especialmente a (pretender) fustigar a la izquierda, particularmente al trotskismo, quien se suma al paro del #10A, sin ninguna ingenuidad, y con una política propia (denunciando a la burocracia sindical, quien llama tardíamente al paro para “descomprimir”; que no incluye ninguna perspectiva de continuidad seria en la lucha ni quiere que el paro sea activo; y sin tomar urgentes demandas como la que exige la absolución a los petroleros de LasHeras).

Para Artemio, hacer piquetes (en este caso, como explicaba anoche Claudio Dellecarbonara, del Subte y el PTS, para garantizar el paro desde las bases, para que sea activo y colabore a que más trabajadores puedan parar), y asumirlos “hoy como un formato de protesta social y/o laboral es un error conceptual notable y una ingenuidad política”. Por qué, dónde está el “error conceptual”, no lo dice (incluso el cuadro que pone en su post muestra claramente que la mayoría de los piquetes son hechos por sectores de trabajadores y sectores populares: sean ocupados o desocupados, estatales o “piqueteros”, y por una minoría de sectores burgueses como los ruralistas o esa entelequia propuesta como “vecinos”…). Pero sí es evidente el desconocimiento por parte de Artemio de la historia del movimiento obrero (argentino y mundial), quien ha hecho de los piquetes –y aun antes, de las barricadas en el siglo XIX– una forma por excelencia de agrupamiento combativo de la vanguardia en lucha.

Decía un “viejo”periódico revolucionario en la década de 1930:

Ninguna huelga se mantiene ni triunfa sin la existencia de los piquetes. Ellos son el vigor de la lucha, el fuego de primera línea, las brigadas de avanzada en el ataque. En el piquete pueden estar el joven y el viejo, contagiados de la misma fiebre audaz. Pero el piquete es del joven, del obrero nuevo en el que el optimismo, el coraje y la inquietud forman una sola línea tensa y vibrante. Esta línea avanza al encuentro del traidor y lo domina, busca al equivocado y lo convence y lo empuja al lado de los camaradas. Del piquete depende la huelga. De la muchachada obrera que lo forma estará siempre pendiente su crecimiento o su receso… haciendo pie en la actividad incesante de los piquetes, para los que nunca han faltado voluntarios, ofreciéndose a llenar los claros dejados por los camaradas presos… los piquetes siguen su trabajo indetenido, con el mismo celo y la misma pasión, con la conciencia de que ellos son los que dan y seguirán dándole temple y filo a la huelga…”

Como si esto fuera poco, Artemio se anima a decir que “las asambleas populares del año 2001 que terminaron abortadas en su despliegue representativo y organizacional por el desembarco de la burocracia partidaria de la gauche festive”, y que “lo mismo con los piquetes , aquella modalidad de reclamo comunitario frente al desempleo, surgida durante los años 90 tardíos y la crisis del año 2001 , transformados hoy en herramientas de oposición político-partidaria de izquierda , ya sin componente alguno de reclamo social genuino.” Artemio, ¿no es, como diría tu ídola, too much? Como si el proceso de 2001 no hubiera sido en verdad abortado por la labor restauradora del peronismo (primero con la política de contención duhaldista y del FMI de lanzar los “planes trabajar” y demás “ayuda social” –en realidad, para que las diferentes expresiones de la lucha de clases no le “incendie” el maldito país burgués–, y luego con la devaluación), y, posteriormente, desde 2003, con la (sobre)actuación del “avatar progresista” K, prometiendo el oro y el moro (gracias a la brutal devaluación del salario obrero en 2002), manteniendo subsidios, aprovechando a la (siempre traidora) burocracia sindical (que por ejemplo impidió, aprovechando el terror que había a la hiperdesocupación, que intervenga la clase trabajadora ocupada en 2001) y cooptando organismos de derechos humanos. Si hubo alguien que provocó la “metamorfosis y esterilización de las organizaciones populares”, sin ninguna duda, fue el kirchnerismo: ahí tenemos a las Madres de Plaza de Mayo como claro (y triste) ejemplo…

Es otras palabras, si no hubo mayor “despliegue” de la lucha de clases se debió, esencialmente (junto al peso de las derrotas previas), al rol del peronismo, en todas sus formas: aparato pejotista –aunque el finado Néstor K “mechara” la famosa “transversalidad” con el Judas-Cleto y otros radichetas–, barones del conurbano (con sus policías) y burocracia sindical. Si hay entonces una organización “político-partidaria” a quien adjudicar la situación actual es, sin ninguna duda, al peronismo, como partido de la contención y (cada vez más crecientemente) como un partido del orden.

 

Entonces, el “piquetaje realmente existente” se mantiene y resurge con fuerza cada vez que se manifiesta la realidad de la Argentina capitalista (el país normal –burgués– que siempre se propuso el kirchnerismo): las tomas de tierras ante la falta de vivienda; las tomas de fábricas ante suspensiones, cierres y despidos; la toma de colegios por parte de la juventud ante el estado deplorable de la infraestructura, las aulas superpobladas etc., etc., etc.

¿Y dónde estuvieron las “blancas palomitas” del peronismo y el kirchnerismo? Siempre en la vereda de enfrente: por eso reprimieron junto a Macri en Indoamericano; por eso el gobernador K de Formosa, Insfrán, reprime a los Qom, y en Jujuy el intendente de Libertador es un empleado directo del ingenio Ledesma que reprime a quienes no tienen tierra y la toman; por eso convivió (y convive) con la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria (la responsable del asesinato del joven trotskista del PO, Mariano Ferreyra) y con el buche Gerardo Martínez, ex Batallón 601 de la dictadura, y condena a cadena perpetua a los petroleros de LasHeras. Y damos estos pocos ejemplos para no seguir la lista, que incluye, por ejemplo, el ascenso de Milani a la comandancia del Ejército…

 

Por más pataleo que haga Artemio, por más remake del #20N que tengamos con los Randazzo, Tomada y demás ministros como Capitanich, por más que la burocracia sindical convocante haya tomado sus recaudos intentando que el paro no sea activo –y ni hablar de la CGT-Caló y demás burócratas alcahuetes K–, la jornada de mañana expresará la fuerza de un importante sector de la clase trabajadora (de las bases, de sectores clasistas y combativos), contra los planes de ajuste en curso de los K (devaluación, inflación, tarifazos y una mayor represión a la protesta social).

Sigue el debate con el blog “El aguante populista”. Éste respondió, desde un quinto post, al tema de los petroleros de Las Heras, condenados a cadena perpetua tras ser acusados de ser responsables del crimen del policía Sayago durante una pueblada –en el marco de un duro conflicto gremial– en 2006.

El bloguero devenido fiscal nos dice: “indignarse mucho es posicionarse cada vez más a la izquierda de manera tal que quienes nos permitimos dudar de hechos que se dan por ciertos, nos vamos derechizando en función de las dudas que vamos acumulando. Ay!”.

Sin embargo, señor fiscal, la cuestión es que usted no “duda de hechos que se dan por ciertos”, sino todo lo contrario: da por ciertos los testimonios de policías, fiscales y jueces que obtuvieron confesiones bajo torturas, al mismo tiempo que desmerece las posteriores denuncias de trabajadores y trabajadores acerca de las mismas. Ud. “acumula” “dudas” ante la enorme campaña nacional e internacional en defensa de los petroleros, ante las personalidades que los defienden. Ni más, ni menos. ¿Cómo no indignarse?

Otra cuestión: dice no entender por qué en el post señalamos con algo extraño (?) el postulado de regirse “por registro de situación”. Pues bien, lo explicamos nuevamente: ¿cómo va a haber “registro de situación”, fiscal-bloguero, si usted mismo admite –más de una vez– que no hay… “registros” justamente, como fotos; que hay pocos testimonios; ¡que la “tortura policial” es “normal”! en conflictos donde los trabajadores se hayan enfrentado a la policía? ¿¿¿De qué “registro de situación” hablamos entonces si ésta fue preparada con testimonios arrancados bajo tortura???

Al mismo tiempo que intenta defender lo indefendible, nuestro bloguero fiscal admite, tras la lectura del informe del CeProDH, que “lo destacable son los apuntes dados sobre la visible endeblez de las pruebas.” Para agregar sin embargo de inmediato: “Luego, carecemos de información sobre si hay otras pruebas de sólida base ya que solo se circunscribe a algunas pocas que bien se describen (lo que sin embargo no es poco).”

Ok. Tomen nota: “visible endeblez de pruebas”. “Pocas” pruebas. Y luego nos pregunta el por qué dudamos de su “método” propuesto de “registro de situación”… ¡¡¡Este fiscal bloguero afirma en sus posts la culpabilidad de los petroleros de Las Heras por medio de “pruebas endebles” y “pocas”!!!

Otra cuestión. Al (yo) decirle que ni siquiera es capaz de prestarle alguna atención al entonces presidente Néstor Kirchner, quien dijo ante los hechos que había “infiltrados de la derecha” (y D’Elía, quien dijo lo mismo, agregando a los empresarios como actores durante la pueblada), el fiscal bloguero, sencillamente, responde que es “sólo una opinión”(!?) Y nos ilustra: “Se imaginan que de seguirse este procedimiento, los tribunales que de por sí padecen de un atraso terrible en sus causas, entrarían así en una situación infernal de postergación infinita de los tiempos.”

Entonces, nuestro bloguero indignado por la situación de la viuda de Sayago, deseoso de encontrar al culpable (o los culpables) del crimen… ¡¡¡sostiene que lo que dijo el presidente NK en esos momentos es “sólo una opinión”!!! Claro: para hacer “justicia”, nos pontifica el bloguero-fiscal, no caben “procedimientos de investigación”: ¡mejor si tenemos un juicio exprés! Si la “justicia” llega rápido –no importa si surge de torturas, de testimonios falsos, de denuncias que se cajonearon hasta que caducaron legalmente, ningunos mediáticos–, más “justicia” es.

En síntesis, nuestro bloguero da vueltas y vueltas, va y viene, hasta admite “pruebas endebles”, “pocas”, “destaca” la canallada de adjudicarles a los petroleros movilizados “coacción agravada” hacia un juez… que no se encontraba en el lugar de los hechos… Y, sin embargo, ante todo este matete que él mismo se ha hecho (teniendo que “matizar” por momentos sus certezas y seguridades de sus posts anteriores contra los trabajadores de Las Heras) sigue reclamando “justicia”. ¿A quién?

Como ya dijimos –y como está planteado en el informe del CeProDH–, esta justicia clasista, por orden directa de las empresas petroleras, busca darles un escarmiento a los trabajadores de la región, para que no se atrevan a volver a rebelarse contra la explotación y las condiciones de trabajo que generaron su lucha. De ahí que para ellos no haya justicia…

Allá el bloguero-fiscal confiando en la justicia patronal…

Nosotros seguiremos firmes en nuestra defensa de los trabajadores petroleros, injustamente condenados, defendiendo los métodos históricos (y efectivos) de lucha de la clase trabajadora, contra todo el kirchnerismo (y Berni), su nuevo amor el PRO (los K están tan a la derecha que enamoran…), y toda la “oposición” burguesa (peronistas no K, radicales, “socialistas”, etc…).

 

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Hay tipos de izquierda que dicen que nos fuimos a la derecha porque el gobierno censura y pretenda reprimir estos piquetes”, dice el blog El aguante populista.

¡Ah, no, si vamos a decir que la “doctrina antipiquetera” de Berni-CFK es realmente muy pero muy “progre”!…

(Y a propósito de esto, este secretario elogiado por CFK en su discurso del 1ro.de marzo, especie de Rambo of the Pampas, está por la baja de la edad de imputabilidad de menores y confía en el ¿“entendimiento”? de algún juez que dictamine “que un chico de 6, 7, 8 años es peligroso para la sociedad”…)

La cuestión es que “El aguante populista” se mandó la semana pasada una serie de posts increíblemente de derecha, defendiendo lo indefendible: el juicio fraudulento a los trabajadores petroleros de Las Heras, cuatro de ellos con condena a cadena perpetua.

En verdad la argumentación de este blog K y P es bastante trucha, pero vamos a señalar algunas cuestiones en este post para demostrar la mala fe (ciega, por el fanatismo por defender la cada vez más derechista política K de censura y “pretensión” de reprimir piquetes) de quien los hizo.

El primer post –que pretende contestar a nuestro posteo del informe de Tv PTS sobre este fraudulento juicio– reconoce que “Los apremios ilegales de parte de la policía han sido moneda corriente en este país y en el mundo” , y que además, como fueron los petroleros protagonistas de esta pueblada donde terminó muerto el policía Sayago, los apremios policiales “suelen ejecutarse como escarmiento corporativo por parte de los integrantes del organismo”. Ajá. Tomemos nota de lo dicho: escarmiento corporativo.

Conclusión de este bloguero fiscal: esto sería, sin embargo, sólo “una versión testimonial para los efectos judiciales”.

¿Quieren más? Nos dice el bloguero fiscal: “hubo asesinos. Hubo ejecutores. Como es posible que entre los partícipes de las circunstancias nadie asuma su culpa si con ello arrastra a quienes posiblemente no lo son a una condena? A menos que todos los acusados sí sean los verdaderos responsables.”

Objeto, señor bloguero fiscal: cabe la posibilidad  de que nadie asuma la culpa… porque los trabajadores acusados, precisamente, no la tienen. (Hasta  el mismo bloguero fiscal admite en su post que hay importantes personalidades que defienden a los petroleros, como Adolfo Pérez Esquivel y Osvaldo Bayer, quienes “hacen muy bien en condenar un acto legal donde se sustenta una condena sin poseer evidencias suficientes según afirman”…)

En su segundo post, el bloguero antipiquetes nos propone un sistema ¿infalible? para resolver el entuerto: analizar “un hecho puntual”, no “por ideología”, sino un “por registro de situación”(?). Conclusión del fiscal: “Solo me llama la atención la ausencia de publicación de fotos de los supuestos apremiados” ¡aun admitiendo pocas líneas antes que hay “pocas herramientas” para indagar desde “hechos puntuales”! (¡Claro!: nuestro bloguero fiscal cree que los sucesos fueron alguna pelea en un boliche o cosa así, donde todo el mundo tenía su celular a mano para poder fotografiar cómo la policía –como dijo el periodista Juan Cruz Sanz– “molió palos” a los trabajadores…)

Un tercer post del bloguero antipiquetes desecha las palabras del mismísimo Néstor Kirchner (quien habló siendo presidente en ese 2006 en que ocurrieron los hechos de “infiltrados de sectores de la derecha”) y de Luis D’Elía (quien dijo que había “infiltrados de sectores empresarios”). Conclusión del bloguero antipiquetes devenido en fiscal contra los trabajadores petroleros: “esa posibilidad es desechada completamente por cualquier observación mínimamente deductiva(?). No hay casos mencionados de supuestos infiltrados señalados para la situación”(?). Por supuesto el señor fiscal dice que “no hay casos mencionados”… ya que nunca se investigó en esa línea señalada  –¡nada menos!– que por el presidente entonces… El bloguero devenido fiscal prefiere sumar a la causa (fraudulenta) sus propios cargos: “También puede aludirse al homicidio preterintencional donde los atacantes intentaron cometer un delito (ataque) y provocaron otro (los que sufrieron el muerto y los heridos).” Y así siguiendo.

De nuestra parte, como hemos visto el video, y leído con atención el informe del CeProDH (realizado desde el lugar de los hechos), y no nos quedan dudas sobre lo que sucedió. Así explica un testigo en el juicio los motivos de la lucha de Las Heras: “no teníamos obra social, el sueldo nuestro era una miseria y ser de la UOCRA era un castigo” (¡y hablamos de la UOCRA!, del gremio del “oficialista K” Gerardo Batallón 601 Martínez…). Luego del conflicto, dice el mismo testigo: “se arregló el sueldo petrolero”.

Dice otro acerca de los móviles del juicio: “el gobierno policial y nacional necesitaban culpables”. Y una mujer, llorando: “la doctora (Ruata) me amenazó, me dijo que iban a meter presos a mis hijos junto conmigo”. Y luego: “la verdad tuve que mentir, arruinando una familiar”.

Dice otro: “Si yo lo dije fue porque la policía me presionó”; “me llevaron encapuchado” a declarar; “me impresionaron para que diga un montón de cosas que nada que ver”…

Otros testimonios:

-¿Qué dijo el ex gobernador de Sta.Cruz, Sergio Acevedo?: que la detención de Mario Navarro, por ser un “cabecilla” de los trabajadores, fue ordenada por las empresas petroleras.

-¿Qué dijo la concejal kirchnerista de Las Heras, Roxana Totino?: que la respuesta policial ante el reclamo del pueblo “fue respondido con algunos gases lacrimógenos, más algunas balas de goma”.

-¿Qué dijo el párroco de LasHeras, Luis Bicego?: “Fue el reino del temor. Había setenta personas presas cuando volví de Italia. Había gente en la parroquia porque tenían miedo de que se los llevaran. Porque la metodología era la metodología represiva de los años de plomo de la dictadura. Te agarraban a uno y lo torturaban para que dijera a quién tenía al lado esa noche. Es increíble pero pasó. Y ahora los que lo están pagando son los obreros, los más pobres”. ¡Hasta el mismo Jefe de Policía de la Pcia.de Santa Cruz denunció al grupo GEO por torturas! (denuncia, claro, que quedó “caduca” por efecto del paso del tiempo…)

Podríamos seguir argumentando y mostrando cómo son algo más que “la izquierda” quienes admiten la brutalidad y objetivo “aleccionador” que tiene este enjuiciamiento contra los trabajadores petroleros de Las Heras, que hicieron piquetes y lucharon por lo suyo. Pero no es necesario más: pueden leer el breve pero completísimo informe del CeProDH –del cual hemos sacado las declaraciones arriba mencionadas– para reafirmar lo evidente: el juicio está (para usar la jerga) viciado de nulidad (clasista): hubo detenciones con objetivos políticos (por orden del poder económico: las petroleras) al poder político (jueces y fiscales) para que enjuicien y encanen a quienes reclaman por sus derechos (los trabajadores petroleros, sus familiar y el pueblo de LasHeras, quienes pedían mejores salarios y condiciones de trabajo).

Nada más de nuestra parte. O sí: sugerirle al blog “El aguante populista” que cambie su nombre, haciendo honor su nueva cruzada contra la izquierda y los luchadores.

Opciones posibles:

El aguante antipiquetero

Mi aguante para Berni

El aguante populista (y anti-obrero y anti-izquierda)

El represor de piquetes (populista)

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El discurso de CFK en el Congreso este 1 de marzo dejó bien claro cuál es la orientación del kirchnerismo para el tiempo que queda de su gobierno: deré… márch.

En una combinación patética de números económicos que apuntarían a que estamos camino al “primer mundo” (citando “índices” de Estados Unidos para comparar), Cristina dejó en claro con quiénes está (organismos imperialistas como el FMI, la ONU, Banco Mundial), y contra quiénes está (los trabajadores y la izquierda).

Veamos.

1

Dijo sobre la situación de los docentes:

No puede ser que cada año sea un parto el inicio de clases por la discusión salarial. (Aplausos.) ¡No puede ser que sea un parto!

[…] uno muchas veces tiene la sensación de sentirse rehén porque los chicos tienen que empezar las clases, porque a la familia se le complica toda la vida si los pibes no van a clases. La gente tiene que laburar, la gente tiene que hacer cosas […]

Junto a esto –el planteo de “ser rehén”, similar a lo que dice cualquier nota de La Nación o algún “correo de lectores” del mismo– apuró a los docentes porque… pedirían muchas “licencias”, tratando además de camuflar la perversidad del “presentismo” –instaurado bajo el menemismo, como recordó Nicolás del Caño–, ahora con mediante la novedosa nominación de “presencia pedagógica”…

2

Respecto a los petroleros de Las Heras, la izquierda y ante la jornada nacional de lucha por los petroleros, dijo:

El otro día, el corte… Y quiero decirlo porque me dolió en el corazón. Había salido yo de la casa de gobierno una tarde, cosa rara porque eran las ocho de la noche, y pude ver que había banderas rojas del PST [en realidad, del PTS]. ¿Por qué protestan?, les digo. No, me dicen, protestan por lo de Las Heras. ¿Lo de Las Heras?

Yo les voy a contar a los que no saben qué es lo de Las Heras. En 2006, en un conflicto, un policía que salió a defender su comisaría en la localidad de Pico Truncado, fue muerto a palazos en el piso.

[…]

Bueno, transcurrió desde aquel 2006 a la fecha y –fíjense, 2006 a la fecha– la Justicia finalmente llegó y los condenaron a los responsables de ese homicidio terrible, alevoso, porque fue sin defensa alguna.

Bueno, estaban protestando por la condena y cortaron la Panamericana, cuando los desalojó la Gendarmería, que la gente aplaudía, por la condena de la Justicia por un asesinato.

Para variar –en este “clásico” del kirchnerismo–, hay, una vez más, doble discurso: la justicia funcionaría “bien” cuando condena –con torturas y amenazas– a los testigos en el juicio fraguado en Las Heras; y “mal” cuando los gobernantes –sean FPV, PJ, UCR o Pro– piden órdenes de desalojo y los fiscales “duermen”…

Como ya plantearon los compañeros Christian Castillo y Nicolás del Caño –quien también respondió a esta ataque a la izquierda–, diputados del PTS y el FIT, la causa de los petroleros de Las Heras, injustamente condenados a cadena perpetua, concitó (por ello) un amplio apoyo –nacional e internacional– de personalidades y organismos de derechos humanos (como Osvaldo Bayer y Adolfo Pérez Esquivel), sindicales (CGT, CTA y decenas de dirigentes, delegados y comisiones internas), juveniles, artísticas y culturales, pronunciándose ante un caso similar al histórico de Sacco y Vanzetti.

3

CFK dijo:

[…] todo el mundo tiene el derecho a protestar, pero no cortando las calles

Y se gana los furiosos, exaltados aplausos de la bancada del Pro, en un discurso donde también hubo “tirón de orejas” para “la Justicia” (que los fiscales laburen, full time, las 24 horas del día, para que el “poder político” del Estado –el ejecutivo– pueda reprimir con todas las de la ley), en coincidencia lo que pretenden Macri y Berni. Ahí están los últimos hechos de Lugano, donde la Metropolitana del Pro reprimió tras esta “bendición” de la presidenta.

Como plantea Fernando Rosso en un post: justicia clasista y criminalización de la protesta es la política oficial kirchnerista.

4

Y como si faltara algo para señalar lo reaccionario del discurso cristinista, están los planteos sobre las FFAA y el “operativo reconciliación nacional” (del pueblo con sus verdugos):

[…] vamos a una Argentina mucho mejor que la que tuvimos en 2003; a una integración de nuestras Fuerzas Armadas a la sociedad, que se explicitó y desplegó, debo decirlo con mucha alegría y mucho orgullo, y se pudo visibilizar con mucha alegría y mucho orgullo.

Una vez más, a tono con el operativo Hebe-Milani, CFK reivindica estas (supuestas) “fuerzas armadas de la democracia”, hijas directas de las generaciones anteriores, incluyendo las que dieron el golpe en el ’76, por más “cursos de DDHH” que les den…

5

La bloguería K y P, como era obvio, alabó y se babeó con las retóricas y fuegos de artificio del discurso; nadie hizo foco en estos núcleos reaccionarios. (Sí por ejemplo Wainfeld en su columna de Página12 del domingo, aunque sin admitir el signo político de los dichos presidenciales. Y También Verbitsky, quien señaló –como un único “dardo crítico” – que Cristina avala las políticas derechosas de Berni sobre “ocupas” y “usurpadores”.)

El “realpolitiker” de Abel, además de admitir que la única oposición al kirchnerismo –y al peronismo– es el Frente de Izquierda (al que, igualmente, no le da mucho changüí), dice “dale que va”, y casi no se preocupa por el futuro de los K, existan o no como “expresión progre” dentro del peronismo (al parecer, le da lo mismo un Scioli que un Massa –si retorna al PJ–). Otros, plantean más discretamente que “queda bastante claro que no existe ya lugar para el relato de otra épica que no sea la de un “país normal””. E incluso hubo algún blog que dijo que la izquierda “miraba otro canal” mientras CFK discurseaba…

(Otro blog, uno crítico en este caso, señalaba “que el PRO la aplauda de pie, que la UIA la festeje, que el FMI la elogie, que el Banco Mundial le arregle los numeritos… no es nada raro. En los 90 sucedía lo mismo.”)

Así las cosas, los que parece que miran otro canal son los K y P: el “canal CFK”, que está, cada vez más, a la derecha de la grilla

Lucha de clases

Entre los (muchos) mitos del peronismo (es decir, de los mitos de una de las más fuertes ideologías reformistas de la Argentina) encontramos el de la “armonía entre las clases” y la del “Estado regulador” y/o “neutro”; “árbitro” entre los diferentes intereses de la sociedad.

Esta visión es la que expresa, desde la “izquierda kirchnerista”, la socióloga politóloga María Esperanza Casullo en una columna en Infobae, publicada también en Artepolítica, titulada “¿Quién y cómo podrá reunirnos?”.

Allí Casullo propone ver que los recientes saqueos, en medio de los motines y “lock outs” policiales “Tampoco son solamente emergentes de situaciones de pobreza; después de todo, un patrón que se advierte es que el par sublevación policial/saqueo ocurrió primero en ciudades relativamente “ricas” como Córdoba Capital, Rosario, San Juan o Catamarca.” A esta altura de los acontecimientos es claro, evidente que hubo “aliento”, “preparación”, coordinación en muchos de los saqueos; es decir: estuvieron preparados y fomentados por las mismas policías y/o punteros políticos (por ejemplo un comunicado Susana Fiorito, de la Biblioteca Popular de Bella Vista, señalaba el “armado” y ejecución de los saqueos con toda clase de vehículos en Córdoba, con comercios extrañamente “resguardados”, etc.). Pero es extraña la conclusión de Casullo, aunque “lógica” si se propone desconocer las realidades del país, bajo el argumento de que los hechos se dieron, “al comienzo”, en “ciudades relativamente ricas”: ¿acaso la socióloga politóloga desconoce los “cordones” de pobreza, las villas y “periferias” que existen en esas tres provincias y en la ciudad que menciona?

Más allá de este “pequeño detalle”, Casullo quiere ir a otro punto, a “un tema estructural”: a los antiguos “espacios compartidos” entre las clases sociales: “cuatro fundamentales instituciones policlasistas: la escuela pública, el hospital público, la conscripción obligatoria y el centro de la ciudad”. Incluyendo al fútbol –como un fenómeno de “efecto integrador”(!?)–, añora esa historia lejana de (inevitables) encuentros, allí, en esos espacios, de “unos” con “otros”.

Sin embargo Casullo no menciona algunas cosas: que esa historia de “espacios compartidos” se terminó con el avance del neoliberalismo, especialmente en nuestro país desde la década de 1990, con las privatizaciones y la cesión de servicios esenciales del Estado, como la salud y la educación, y con la proliferación de “espacios privados” –para las clases ricas– con los countries y las torres exclusivas de lugares como Puerto Madero (donde moran no solo los empresarios sino también altos funcionarios del gobierno nacional y del macrismo). Ampliándose la brecha entre ricos y pobres, hasta las clases medias y sectores de los trabajadores debieron acudir, ante la degradación brutal de la salud y educación públicas, a los colegios privados y a los sistemas de salud pre-pagos y de las obras sociales (allí donde la burocracia sindical, transformada en empresaria, se hace su agosto).

Tampoco reconoce Casullo que, en estos 10 años de kirchnerismo, en la autoproclamada “década ganada”, los únicos que realmente ganaron (“llevándosela en pala”, CFK dixit) fueron los dueños de la tierra, los banqueros, los industriales y las multinacionales, sin revertirse sustancialmente la situación de los “servicios públicos” destruidos tras la ofensiva neoconservadora liberal: los hechos del transporte ferroviario (las denuncias permanentes de los trabajadores y usuarios, los choques de Once y Castelar, que dejaron decenas de muertos y centenares de heridos) son la muestra más clara de esto.

Podríamos preguntar(nos) ¿qué es la ciudad? ¿Qué es ese espacio en el que (obligadamente, por un salario) trabajamos, (mal)vivimos y tratamos de esparcirnos, recrearnos, “cultivarnos”? El marxista Henri Lefebvre, en un trabajo de 1970, La revolución urbana, recordaba las críticas de los arquitectos y urbanistas soviéticos en el período previo al stalinismo, a comienzos de la década de 1920, a las modernas ciudades capitalistas (todavía no llamadas megalópolis). Aun siendo parciales, esas críticas señalaban con crudo realismo que “El orden urbano contiene y disimula un desorden fundamental. La gran ciudad es un conjunto de vicios, poluciones, enfermedad (mental, moral y social). La alienación urbana recubre y perpetúa todas las alienaciones. En ella y por ella, la segregación se generaliza: por clases sociales, por barrios, profesiones y edades, por etnias, por sexos. Muchedumbre y soledad”. En las grandes ciudades y sus periferias, bajo el capitalismo, donde las grandes masas se concentran (y hacinan) y el Estado y los gobiernos las “regulan” (o tratan) y controlan (o tratan) con todos los medios a su alcance, “El espacio es precioso: costoso, lujo y privilegio”. Por ello –los asalariados y sectores populares– carecemos de él.

De ahí que sea imposible que el Estado modifique radicalmente las estructuras del espacio, funcionales al antagonismo de clases, donde una clase trabaja y la otra vive de los frutos de ese trabajo, gracias a la propiedad privada de los medios de producción que el Estado (de nuevo: capitalista) y los gobiernos protegen y garantizan. Por el contrario, el espacio se transforma al calor de los flujos de capital y sus intereses: “sojización” y ampliación de las “fronteras agrarias” para ese cultivo (en desmedro de pequeños productores, familias campesinas y pueblos originarios); gentrificación (desplazamiento de poblaciones de barrios pobres por sectores de mayor poder adquisitivo); hay toda clase de especulaciones inmobiliarias; costosos alquileres de viviendas que a los sectores asalariados les consumen, en promedio, un 40% de sus ingresos; la permanencia de las villas miseria y barrios pobres en todo el país; la ausencia de la más mínima “planificación urbana” (lo que ha permitido las últimas inundaciones, con decenas de muertes), etc., etc., etc. ¡Vivimos en una (peligrosa) “Argentina slum!“Si hay conexión entre las relaciones sociales y el espacio, entre los lugares y los grupos humanos, sería necesario, con el fin de establecer una cohesión, modificar radicalmente las estructuras del espacio”, dice Lefebvre. Por ello, la única manera de que haya nuevas estructuras espaciales, acordes a las necesidades de los trabajadores y sectores populares, es terminando con la propiedad privada de los medios de producción, distribución y cambio; (re)organizando la economía (la producción y el consumo) de acuerdo a un plan racional, realizado por los mismos productores: la clase trabajadora.

Desvanecidos (en un proceso irreversible) los “espacios compartidos” (¡de clases antagónicas!) que señala Casullo, como colegios y hospitales públicos (o “el centro” –donde sin embargo nunca dejaron de mostrarse los antagonismos clasistas: “el domingo a la tarde [con] la alta sociedad que salía de Misa en la Catedral[, y] con las familias que iban a tomar un helado con lo que habían ahorrado en la semana”–), la socióloga politóloga se ilusiona sin embargo con que haya “un alguien” (¿el Estado, un gobierno?) que nos dé (que nos mienta con) “nuevos mitos” en pos de alguna clase de armonía social: “todos somos hermanos”(!?). Una quimera que la ciudad moderna (capitalista y clasista), regenteada por los Estados nacionales a favor de sus socios, los capitales privados, jamás (nos) podrá(n) dar.

BuñuelLos importantes resultados en las elecciones de medio término del Frente de Izquierda y los Trabajadores –3 diputados nacionales (sin contar a Liliana Olivero, diputada por el FIT en Córdoba previamente, y a Raúl Godoy, de Zanon, en la bancada neuquina), 6 diputados provinciales, 1 senadora provincial y al menos 6 concejales en Mendoza (donde se hizo una excelente elección)–, y el reciente “batacazo” en la provincia de Salta por parte de un componente del FIT, el Partido Obrero (en una “experiencia legislativa” que ya viene de más de una década –y de la que, lamentablemente, se conoce poco–), han llevado al trotskismo a ser analizado como “nuevo-viejo espécimen” de la fauna política, ahora que ha llegado “a las ligas mayores” de las maquinarias de la (video-)política –y/o, para decirlo en términos más “clásicos”, los/as compañeros/as candidatos del FIT han logrado acceder a espacios de la “superestructura” estatal (claro que no como alguna “comparsa alegre” izquierdista, sino como enemigos de estas mismas instituciones del régimen capitalista, tal como lo indican la historia y los principios clasistas y revolucionarios)–.

Así, surgieron los últimos meses analistas, diarios, portales, blogs y revistas analizando al FIT, a sus principales referentes, a su militancia e historia, y a las razones que hubo en el 1.200.000 votos obtenidos el pasado 27 de octubre, y aun antes, con la PASO (y también, por supuesto, hubo notas que hicieron gala de supina ignorancia, barbaridades varias, etc.). (Y, entre los muchos artículos que hay, tenemos uno reciente, interesante y recomendable –con todo lo discutible que también tiene–: el de Pablo Stefanoni en El Dipló, comentando los “perfiles” y algo de la historia del PTS y el PO, los dos principales partidos del FIT.)

Ahora bien, ¿cuál es el motivo de crecimiento y avance del FIT, un frente de organizaciones trotskistas unidas alrededor de un programa político (y con absoluta libertad de discusión y polémica pública entre nosotros)? Me interesa sin embargo, antes de pasar a esto, señalar primero lo que han dicho varios blogs peronistas y/o kirchneristas.

GerardoFernández dijo que el avance del PO en Salta, como representante de un sector del electorado, se debe al “vaciamiento de las fuerzas políticas tradicionales”, que son “representaciones que desde uno y otro matiz sostienen un status quo anquilosado, y de ahí el “voto castigo” optando por el PO…

El blog de Abel, lejos de todo “sociologismo” (que cambia por la “filosofía peronista” de la real-politik), por su parte descarta que el gobierno de CFK haya “estado alguna vez a la izquierda”, y reconoce –algo que el post de G.Fernández omite– que todas las fracciones del peronismo salteño, desde el romerismo hasta el kirchnerismo del derechista Urtubey eran… en fin: too much. Y opta por proponer a un evanescente “votante pragmático” (en una especie de “teoría funcionalista”(?)), que protesta ante el descontento que le traen sus gobernantes, optando por alguna “alternativa” (como un “voto castigo”), a ver qué hace con “el poder” que se le otorga… (este blog en cambio dice que los votos al PO en Salta vendrían del radicalismo, “reducido a su mínima expresión”, pero que igualmente el avance de la izquierda es una advertencia para un peronismo dividido…)

También hay que mencionar que, si bien –según los K– la “Ley de medios” significaría un “avance”(?) en relación a la “comunicación”, hay posts que no los salva nada ni nadie: como este de un ManoloBarge (chicanero), o el del “Aguante populista”, que leen sólo una parte de unas declaraciones referidas a la economía de Altamira, para acusarlo sin razón, arbitrariamente, “recortando” y sacando de contexto, de que habría pedido una medida neoliberal de “retirar el cepo cambiario”… (Yo más bien preferiría discutir el énfasis que le ha puesto al electoralismo el compañero Del Plá diciendo –según Clarín– “ahora vamos por la Gobernación en el 2015”… en una suerte de adaptación centrista al régimen politico burgués –justo justo lo que nos piden blogueros como Abel y Fernández: que sigamos “avanzando”(?), que ganemos intendencias y gobernaciones y demostremos “capacidad de gestión”…)

Retomando entonces, el trotskismo, transformado en oscuro objeto del deseo (analítico) de los blogs K y P, recibe una extraña mezcla de chicanas, análisis más o menos “serios” (medianamente objetivos) y planteos… según conveniencia política (miren sino acá al inefable Carrasco criticando la derechización de los K). Tal vez, haya algún que otro bloguero que “la pega” (tomando nuestros propios dichos, je, como los del Chipi Castillo y Nicolás del Caño, del PTS), y señala cómo la derechización del kirchnerismo abrió brechas entre sectores de trabajadores, y que esa brecha –expresión de la crisis y división del peronismo en múltiples tendencias y referentes, en prácticamente todo el país– fue capitalizada en gran parte por el FIT. (Para más de este tema, acá está la respuesta a Manolo Barge y a Andy Tow que hace el compañero Matías Maiello sobre “la composición social” del voto al FIT.)

Si se quiere (todavía) minoritaria respecto a las grandes masas pero significativa es la cantidad de jóvenes, trabajadores y sectores populares que han votado al FIT. En la derechización (inevitable, debido a los límites estructurales que le impone al país la crisis económica internacional) del peronismo, al desgaste y odio que se ha ganado la burocracia sindical (en todas sus alas: moyanista, caloísta, barrionuevista, michelista y yaskista –lean a Pagni hoy, diciendo que la Iglesia bendice la unidad de la burocracia sindical peronista, preocupada, entre otras cosas, por “el avance electoral del trotskismo”–), y a la relación de fuerzas más general entre las masas y las clases dominantes, que dejó maltrecho desde 2001 el régimen político bipardista que gobernó desde el ’83 (y que fue el que obligó al peronismo kirchnerista a dar algunas concesiones, transformado en un avatar “progresista” tras el incendio político que significó el menemismo –aunque siempre los K gobernaron gracias al “aparato pejotista”–), es que, lejos de toda visión “juanbejustista” (es decir, reformista: electoralista, “de gestión” y sindicalista), apostamos a desarrollar y fortalecer la lucha de clases –utilizando las bancas parlamentarias para la agitación, propaganda y organización–, con el objetivo de recuperar los sindicatos, expulsando a las burocracias obreras, para que puedan ser armas de lucha de los trabajadores, jóvenes y sectores populares.

Una apuesta estratégica (recuperar los sindicatos, para desarrollar una amplia vanguardia obrera, base fundamental para construir un partido revolucionario), en la que los resultados de las pasadas elecciones nacionales legislativas (nos) sirven para avanzar hacia ella en la próxima etapa.