#ParoNacional: discutiendo kirchnerismo, burocracia sindical y piquetes

Publicado: agosto 28, 2014 de Demian Paredes en 2014, Actualidad, Bloguerías K, Burocracia sindical, Debates, FIT, Frente de Izquierda y de los Trabajadores, Kirchnerismo, Movimiento Obrero, Peronismo, Sindicalismo de base, Sindicatos

 

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Un periodista de gremiales ya intentó de definir la jornada de hoy desde un (imposible) “justo medio”: ni “parazo” ni “parito”, dijo. Claro: el paro llamado desde las CGTs opositoras de Moyano y Barrionuevo, además de la CTA-Micheli, no contó con el gremio de choferes de la UTA, lo que restó “poder de fuego” al paro nacional –la UTA estuvo negociando con el gobierno algunas prebendas y por ello tomó partido, en esta coyuntura, por el kirchnerismo–. Para los objetivos del gobierno nacional esto fue “bueno”: desde la “video-política” (o “tv-política”) servía (ponele) para intentar mostrar por sus medios una ciudad “activa”, donde circulara (algún) transporte…

Y sin embargo las calles estuvieron prácticamente vacías: el paro fue masivo y contundente.

Pese a estar llamado burocráticamente, sin la menor preparación ni democracia obrera, la convocatoria de las CGTs y CTA sirvió para que se exprese –activa y pasivamente– la bronca obrera. Pese al carnereaje de la CGT (Caló) y CTA (Yasky) oficialistas, en los gremios como SMATA, UOM, textiles y otros (como docentes), también se paró –como señalaron el Chipi Castillo y Nicolás del Caño, diputados del FIT–, como también en el Aeropuerto y en el Subte.

Quien garantizó el paro, desde las bases, fue la izquierda junto al activismo combativo de las fábricas y empresas. Por ello, fracasó la política del gobierno y se paró el país (Neuquén, Rosario –ver acá y acá–, Córdoba, Tucumán, Jujuy, Mendoza, zonas como Bahía Blanca, el Puente Pueyrredón, y el parque industrial más grande del país: el de Pilar). La izquierda y el activismo obrero también fueron protagonistas, pese a la burocracia sindical, de la jornada de hoy.

Tal es el tono del debate por el peso social (y, por supuesto, político) que tienen estas medidas de fuerza que, mientras Artemio López se enoja (infantilmente) –como el blog El aguante populista–, y el bloguero massista Omix toca un aspecto del tema, el kirchnerismo, además de atacar las luchas con Berni y la Gendarmería, se pone cada vez más a la derecha: como en la conferencia de prensa de Moyano y Barrionuevo, cuando la periodista de Radio Nacional (K) “preguntó” si la gente no fue al trabajo –vía el servicio normal de colectivos que le garantizó la UTA al gobierno– “por miedo a los piquetes”… El kirchnerismo con el discurso macartista de Feinmann y C5N: “por favor, represión contra los violentos piqueteros”. ¡Hay que estar bien a la derecha para que un mafioso como Barrionuevo termine “defendiendo” los piquetes de “los muchachos de la izquierda!… Más allá de esto, la muchachada K está sacada –y algo de eso se puede ver en el FB de La Izquierda Diario– ante la realidad: que se paró masivamente por la bronca que hay ante la inflación, los despidos y suspensiones, y el impuesto al salario. (Como vienen discutiendo y admitiendo, entre mucha gente, peronistas-kirchneristas –incómodos con la burocracia sindical– como Jozami en las catarsis de CartaAbierta: allí donde la burocracia “se descuida”, la izquierda avanza y organiza los reclamos de las bases, lucha y moviliza… Cosa “lógica”, ya que con el kirchnerismo se mantiene el viejo personal de policía en el movimiento obrero como Pignanelli, un mafioso profesional que niega las asambleas y apoya los despidos de la patronal buitre en Lear.) En cualquier caso, el “genial” invento del “troskomoyanismo”, como dice La corriente K de SantaFe, reposteada por Artemio L., sirve (apenas) para no reconocer que la izquierda lucha contra todos los burócratas, y que lucha con las bases por todos los reclamos obreros.

Ante el (patético) libreto K: que no se puede hacer paro ni piquetes contra el gobierno porque ahora tenemos que unirnos todos(?) a su “lucha contra los buitres” (bajo la –cipayísima– consigna “nac&pop” de Kiciloff: “¡Queremos pagar!”), y ante las opciones patronales de la burocracia sindical (Massa, Scioli o alguna otra “variante” peronista), está la tarea de consolidar y desarrollar una corriente política y sindical que dispute la conducción de los grandes sindicatos de la industria y los servicios a los burócratas (sean “oficialistas” u “opositores”), para desarrollar una política propia, desde la clase.

Si, como plantea el Pollo Sobrero –y además ya está la negativa de Moyano y Barrionuevo de llamar a un nuevo paro, como dijeron en conferencia de prensa–, hay que seguirla con un nuevo paro, de 48 hs, en septiembre, las tareas comienzan ya, organizando asambleas y discusiones, y poniendo el cuerpo (y el alma) para apoyar los conflictos en curso, donde Donnelley (en plena experiencia de control obrero, ante el abandono de la patronal yanqui de la planta) y Lear (donde quedan aún despedidos, y hay dentro de la planta un hostigamiento constante contra los delegados de los trabajadores –por parte de la patota del SMATA–) tienen que ser rodeados de apoyo y solidaridad. Para desarrollar una política contra las patronales y el gobierno.

 

Foto.

comentarios
  1. Julian Taylor dice:

    Mario Wainfeld lo ve asi en pagina 12 de hoy:
    Para este cronista, desde que Moyano se pasó a la oposición gremial y política, el único sector que mejoró su posición relativa es, precisamente, la izquierda radical. No fue un salto abrupto, sino la continuidad de un proceso de acumulación. Lo cierto es que ha ganado representatividad por “abajo”, en comisiones internas, en delegados de base.

    Es minoritaria, comparada con los sindicatos de las dos CGT, pero crece y prospera. Paradoja interesante en la larga década kirchnerista que promovió leyes progresivas y reparadoras, propiciando el crecimiento de los sindicatos por su política laboral. Y también por el crecimiento económico que se sostuvo durante muchos años.

    La necesidad motiva acciones conjuntas, pero no unidad ni armonía. Moyano jamás podría ir a saludar a los piquetes de los aliados tácticos que están a su izquierda. Sería abucheado o algo peor.

    – – –

    • Anselmo dice:

      Y Morales Solá lo ve así (parecido?):
      “La perseverancia de Moyano en la protesta y la participación del sindicalismo más radicalizado en los piquetes explican mejor que nada la relación de la Presidenta con el peronismo y con la izquierda verdadera. La izquierda con antecedentes y con coherencia, aunque seguramente equivocada, en sus luchas laborales. Es la contracara del progresismo retórico del cristinismo, que habla de revoluciones incomprobables, mientras se refugia en un Estado generoso o en los opulentos edificios de Puerto Madero.”

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