Esa mujer…

Publicado: enero 15, 2014 de Demian Paredes en 2014, Historia, Marxismo, Mujer, Rosa Luxemburg

Leemos:

En el espíritu de Rosa Luxemburgo el ideal socialista era una pasión avasalladora que todo lo arrollaba; una pasión, a la par, del cerebro y del corazón, que la devoraba y la acuciaba a crear. La única ambición grande y pura de esta mujer sin par, la obra de toda su vida, fue la de preparar la revolución que había de dejar el paso franco al socialismo. El poder vivir la revolución y tomar parte en sus batallas, era para ella la suprema dicha. Con una voluntad férrea, con un desprecio total de sí misma, con una abnegación que no hay palabras con qué expresar, Rosa puso al servicio del socialismo todo lo que era, todo lo que valía, su persona y su vida. La ofrenda de su vida, a la idea, no la hizo tan sólo el día de su muerte; se la había dado ya trozo a trozo, en cada minuto de su existencia de lucha y de trabajo. Por esto podía legítimamente exigir también de los demás que lo entregaran todo, su vida incluso, en aras del socialismo. Rosa Luxemburgo simboliza la espada y la llama de la revolución, y su nombre quedará grabado en los siglos como el de una de las más grandiosas e insignes figuras del socialismo internacional.

 

Rosa L.* El artículo completo de Clara Zetkin –hoy, cuando se cumple un nuevo aniversario del asesinato de la revolucionaria marxista Rosa Luxemburg–, acá.

** Y acá una entrevista a los editores de la biografía de Paul Frölich, Rosa Luxemburg. Vida y obra, recientemente publicado por Ediciones IPS.

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