Del 54 al 26%; de 2013 a 2015 (algunos apuntes sobre las PASO)

Publicado: agosto 12, 2013 de Demian Paredes en 2013, Actualidad, Blogs, Bloguerías K, Debates, FIT, Frente de Izquierda y de los Trabajadores, Kirchnerismo, Movimiento Obrero, Peronismo

15995315-vector-calendario-para-2013-2015

* Van algunas cuestiones –otras quedarán para próximos posts– alrededor de las PASO, que se suman a lo que se ha venido escribiendo en distintos “blogs troskos” de otros compañeros de distintos lugares del país (ver acá, acá y acá).

1

Las PASO –que vienen funcionando proscriptivamente contra fuerzas chicas y/o nuevas… y contra algunos inventos como el de Piumato y Bárbaro–, y, como un “plebiscito” para el gobierno nacional– dieron por resultado, para el oficialismo kirchnerista, una derrota: aunque sean “primera minoría nacional”, los kirchneristas perdieron (o van camino a eso) “la madre de todas las batallas”: la PBA, donde se concentra más del 38% del padrón electoral nacional. La lista massista del Frente Renovador le ganó a la del kirchnerista FpV allí: 35 a 29%. Así lo dice un bloguero peronista: “Pueden decirse muchas cosas pero algo es indiscutible: el FpV obtuvo en las PASO el peor resultado electoral desde que gobierna la Argentina”.

Como admite una nota de Página12 hoy, “El oficialismo perdió en los principales distritos (Buenos Aires, Capital Federal, Mendoza, Córdoba y Santa Fe) y también en otros como Santa Cruz, donde los seguidores de la Presidenta superaban por poco a los del gobernador Daniel Peralta. El ganador fue el opositor Eduardo Costa. Jujuy y La Rioja, distritos éstos de fuerte tradición peronista, fueron otros escenarios de derrota.” (Esta otra nota informa de “los bastiones” –provincias– que mantiene el kirchnerismo.)

2

¿Las causas de esta derrota? Entre las varias que hay, es indudable que el desgaste (o fin de ciclo del kirchnerismo) se produce, por una parte, producto de una serie de giros a la derecha que asumió la misma CFK desde que comenzó la presidencia: el “republicanismo” que ella misma enarboló, bajo la forma de un bonapartismo antiobrero (recordar que se tiró contra los cortes de ruta, reclamos y luchas los trabajadores petroleros, del Subte, docentes, etc.); la ruptura con un sector importante del aparato burocrático sindical: la CGT moyanista, junto a la prioridad de montar un aparato adicto propio (La Cámpora, Unidos y Organizados, etc.); el agotamiento de un discurso “progresista” (que el cándido bloguero Lucas Carrasco dice no comprender), que tuvo más de discurso que de medidas efectivas (la acción estatal-gubernamental pasó en verdad por el “Proyecto X”, el accionar de Berni, la designación de Milani, etc.); la derechización “papal” (visita de CFK al Vaticano), etc.

Junto a esto (y a otros crímenes sociales, como las inundaciones que golpearon –que demostraron su desidia clasista– a los K, a Scioli, Macri, Bruera, etc.), se puede sumar lo que señala otro bloguero peronista, Gerardo Fernández, que postula dos cosas: el choque del tren de #Once y las medidas de “cepo al dólar”; cuestiones que, obviamente, le han hecho perder al kirchnerismo base social entre los sectores obreros y populares, y entre las clases medias “ahorristas”.

3

Ahora, en crisis, los peronistas nos quieren descubrir que el gobierno “no es anticapitalista” ni “antirrepublicano” (Horacio González hoy en Página12), y que no estuvo conduciendo “un proceso revolucionario” (el blog de Abel). H.González y los blogueros fieles al gobierno nacional (supuestamente “reformista”) baten el parche con que, con Massa, “se viene la derecha”, “retorna el neoliberalismo”. ¿Pero no es acaso el discurso de Massa una especie de síntesis de los actuales “relatos” a la moda? ¿No expresa Massa un discurso sciolizado (o sciolista, derechizado), como el del propio kirchnerismo en su etapa cristinista, junto al de la “tecnocracia” macrista (“seguridad”, “la gente”, etc.)? Yo creo que sí, que por ahí va la cosa, y que, actualmente, se juega entonces una gran interna peronista, donde el sciolismo –por el momento, aliado al kirchnerismo–, el massismo y el (alicaído) denarvaísmo están en danza, (obviamente) pensando no en octubre de este año, sino en las presidenciales del 2015. (Para Martín Rodríguez del blog TintaLimón también la pelea electoral por la PBA es “un capítulo” de la “interna peronista” –en lo único en que se equivoca es al decir que, en la provincia, se confronta, además del “territorio”, los “derechos humanos”(¿?). Mejor, que Rodríguez le pregunte a los trabajadores y trabajadoras de Kraft, de la Línea 60 y de muchas otras fábricas de la Zona Norte cuánto hubo de “derechos humanos” cuando lucharon y cortaron la Panamericana, y tuvieron que soportar al ministro kirchnerista Berni y a sus FFAA… Que piense el bloguero “qué simbología queda”, después de la experiencia de la lucha de clases –con su correspondiente accionar estatal-represivo–, en el imaginario político de los laburantes–.)

En cualquier caso, las opciones políticas para el kirchnerismo vienen oscuras para su “ala izquierda”: con el mantenimiento de la crisis económica internacional (y los crecientes déficits de saldos en las cuentas públicas, además de las cuestiones estructurales urbanas que estallan, de los servicios públicos, etc.); con los acuerdos que ha establecido con los sectores económicos concentrados (como Chevron), entregando nuestros recursos; y, con la ausencia de un candidato sucesor “kirchnerista portador sano”, de peso y reconocido, la “opción Scioli” no es más que una variante-clon del massismo (la “concordia”, etc.). Y si además el massismo, el denarvaísmo, los intendentes y las fracciones de la burocracia sindical se articulan, pueden comenzar a aspirar a ser un peronismo gobernante poskirchnerista (obviamente “más derechizado”), y ahí los K tendrían dos opciones: o resistir como una “minoría progresista”(¿?), en disputa con el resto del peronismo; o languidecer como “identidad política” y mimetizarse con el nuevo perfil que asuma el peronismo, rearticulado, luego de las elecciones de 2015 (a fin de cuentas, los K, en los ’90, fueron menemistas). (Aclaración: todo esto mientras ni la crisis económica, ni la lucha de clases irrumpan con fuerza en la escena política.)

4

Por otra parte, mientras se debaten (y mutan) las fracciones del peronismo, la oposición burguesa sólo recoge triunfos locales: la CABA, Cba., Santa Fe, etc. Sigue la dispersión, la lucha de egos, la confusión entre centroizquierdistas (la “guevarista” Victoria Donda + PratGay, el ex banquero de la JP Morgan; los universitarios “zapatistas”(¿?) que proponen “caminar distinto”(¿?) junto a la instalación de “cámaras de ‘seguridad’”(¡!), etc.) y centroderechistas (Pino + Carrió), etc. Se habla –como viene insistiendo una estrella mediática anti K como Lanata– acerca de la posibilidad de que “la oposición se una” (incluso ayer Natanson lo mencionaba y opinaba en Canal7). Y yo creo que no; que no es posible que la oposición se una en una fuerza política única, habida cuenta de la cantidad de diferencias de “perfiles” y proyectos (seguramente en muchos casos, apenas “matices”) hay; y además la debilidad que hay en la mayoría de los casos, en relación a tener “aparato” (extensión nacional, etc.), y relación con los poderes económicos –como sí tiene el peronismo–.

Entonces, es probable que a mediano plazo se mantenga todavía la crisis del sistema de partidos (el bipartidismo que se quebró en 2001), y que las fracciones peronistas sigan predominando como “poder real” en el territorio nacional. Las volteretas (y maniobras y zancadillas, y guerras mediáticas) que habrá en el “experimento catch all” de Unen, por ejemplo, serán sólo un elemento de la difícil (si no imposible) “caprilización” de la oposición al actual gobierno nacional.

539050_539009266148555_639269289_n5

Lo que ha sido una sorpresa (y algo en lo que –aunque Mario Wainfeld diga lo contrario, que “las encuestas” “se confirmaron en trazos gruesos”– como bien señaló Christian Castillo, fue un importante error de los encuestadores) son los más de 900.000 votos, en todo el país, al Frente de Izquierda y de los Trabajadores (PTS+PO+IS y otras fuerzas obreras y socialistas), superando así holgadamente las proscriptivas PASO, camino a octubre.

El reconocimiento que hubo en cuanto a la calidad (en forma y contenido) de los spots para radio y Tv, por parte del periodismo (ver acá y acá), es sólo una parte de una gran actividad militante, y de lucha –que se trató de expresar y mostrar, justamente, en los spots–, que se despliega desde una gran inserción en fábricas y empresas, en colegios y universidades. (Y que incluso, en el caso del PTS, incluye una importante actividad ideológica, como reconoce –aún son sus críticas-cliché de que la izquierda sigue soñando con “tomas del Palacio de invierno”– el periodista Pablo Stefanoni, que señala y destaca, además de la experiencia de la fábrica neuquina Zanon, al “Instituto de Pensamiento Socialista (IPS) que puso en marcha el PTS y que publica obras del socialismo clásico, especialmente de Trotsky”. Más en general, para Stefanoni “los resultados muestran que la izquierda logró interpelar a sectores de la juventud y los trabajadores poniendo el foco en las contradicciones del kirchnerismo entre el relato y las prácticas, trayendo nuevamente a la palestra cuestiones relativas a la burocracia sindical, la precariedad laboral, la estructura impositiva regresiva, el rezago de los jubilados, y varios etcéteras.”)

Así como CFK se jactó ayer, en su balance electoral, de que la fuerza del FpV fue “la única presente en los 23 distritos”, nosotros podemos jactarnos de habernos presentado en –nada menos que– 19 distritos, dando incluso batacazos, “sorpresas”, en provincias como Mendoza (con el joven compañero Nicolás del Caño como cabeza de la tercera fuerza en la provincia) y Jujuy (donde nuestro compañero Alejandro Vilca, trabajador de la recolección, le ganó al candidato de Macri), además de las buenas elecciones en PBA, Neuquén y Santa Fe.

Al mismo tiempo, estas batallas electorales son parte de una estrategia que –como muy bien lo expresó ayer el compañero Claudio Dellecarbonara, delegado del Subte– se basa en la lucha de clases, con el objetivo de enfrentar a las patronales, y de destruir al capitalismo.

Ahora que “no estamos en la B”, la conquista de bancas parlamentarias –además de la organización de trabajadores y jóvenes que nos hayan votado, para la militancia activa– serán una herramienta más (de agitación política anticapitalista) en pos de esos objetivos, clasistas y socialistas.

comentarios
  1. Luis dice:

    Una sola cosita, no se si saben que en Misiones, La Pampa y Santiago del Estero hay denominaciones propias del Kirchnerismo, eso suman 4% al 26 lo que da un 30%, si a eso le sumas votos del FIT que vuelven al FPV en Octubre( ya paso en 2011) mas la visualización correcta de candidatos y listas unicas( Corrientes, San Juan, Catamarca, La Rioja) se vuelve al 38% del 2005 y supera el 30% de las elecciones legislativas del 2009, es como si dijera que el 11% del PO en Salta es solo de ellos y no del FIT, digo seamos objetivos sino cualquiera repite lo que oh casualidad salio en Clarin e infobae, saludos!!!!

    • DP dice:

      Luis: acá no se repite nada de la “corpo opositora” (y, al parecer, vos sí repetís lo que dice “la corpo oficialista”).
      Lo que quieras, sumá como mejor te convenga: la cuestión es que el kirchnerismo, aún derechizando el discurso (depositando su futuro en Scioli y el funcionariado de la Cámpora -y en el Papa Francisco-) perdió esos votos, y las clases medias optaron por Carrió, Macri y, especialmente, ese primo-hermano de DOS que es Massa. (Y por izquierda, tras los crímenes sociales de Once, inundaciones de La Plata y el GBA, etc., muchos votos fueron para el FIT, sin duda.)
      30, 38%, lo que quieras: pero bajaron estrepitosamente de aquel 54% del que tanto se jactaron…
      el futuro no parece ser el mejor para el kirchnerismo, y, con suerte, como dice el blog de Abel, podrían pasar a ser una fuerza minoritaria -si logran alguna clase de “retroceso en orden” (y no comienzan a perder burócratas sindicales, gobernas e intendentes por doquier)- dentro del peronismo “de los municipalistas”… Cosa lógica, ya que nunca el kirchnerismo apostó realmente a la movilización popular y -menos que menos!- a la lucha contra los poderes reales del capitalismo (sea local o extranjero)…

      saludos,
      DP

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s