Trotskismo vs peronismo en Mendoza: ¿Cómo se debe frenar la inseguridad?

Publicado: julio 29, 2013 de Demian Paredes en 2013, Actualidad, Capitalismo 100%, DDHH, Debates, FIT, Frente de Izquierda y de los Trabajadores

http://www.mdzol.com/polemica/479888-como-se-debe-frenar-la-inseguridad/

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Los altos índices de inseguridad encuentran responsabilidades en dos planos. Por un lado, tenemos la responsabilidad política y económica de quienes gobiernan y de empresarios, en tanto, hay una enorme desigualdad social que no se ha revertido durante los últimos años.

Por otro lado, tenemos la responsabilidad de las fuerzas represivas o de seguridad pública que están involucradas en redes de trata, grupos dedicados al narcotráfico, al delito de los desarmaderos de autos. 

Con frecuencia, son ellos mismos, me refiero, a los policías, quienes se aprovechan de la pobreza y de la desesperación de muchos jóvenes que no encuentran contención y que viven en la absoluta marginalidad y terminan siendo utilizados para robar o para la ejecución y participación en distintos modos de delitos. Está claro que, esto sucede no sólo en Mendoza sino en todo el país.

Es sospechoso, asimismo, cómo, el Estado Nacional, destina recursos para investigar a las organizaciones populares o a las organizaciones de izquierda a través del Proyecto X o a desarrollar y multiplicar diversos mecanismos de inteligencia. Sin embargo, en casos concretos vinculados a la red de trata de explotación sexual y/o laboral, al entramado de los policías, jueces y políticos nunca se descubre a los responsables.

El caso Marita Verón, por ejemplo, constituye una prueba de la connivencia que existe entre las fuerzas represivas o de seguridad y la delincuencia.

 

Y, cuando en este contexto, aparecen los consabidos planes de mano dura, las intenciones de bajar la imputabilidad de los jóvenes a los 14 años, nosotros nos ubicamos en las antípodas de este tipo de medidas.

Fundamentalmente porque, consideramos que ha quedado evidenciado que este tipo de políticas no brindan ninguna salida, respuesta o solución a la problemática de la inseguridad. Por el contrario, generan más represión.

Nuestro planteo pasa más por denunciar estas situaciones de complicidad o de connivencia de las fuerzas represivas con estos grupos dedicados al crimen organizado, o a la trata de personas, entre otros delitos, que por el lado del endurecimiento de penas y demás.

 

Otro ejemplo de esto que planteamos y sostenemos, puede ser lo que se vivió con el caso de Luciano Arruga en Buenos Aires. Un joven que, por negarse a robar, que era lo que le había pedido la comisaría de su zona, la Policía de Buenos Aires, desapareció y hoy continúa desparecido.

Aquí, en Mendoza, sucede exactamente lo mismo. Hemos tenido numerosos casos que demuestran que hay una connivencia de parte de las fuerzas represivas y seguridad con los delincuentes.

Entonces, muchas veces se habla de equipar mejor a la policía, de aplicar la ley Petri, del endurecimiento de penas, medidas que, consideramos, no sirven para nada.

Creemos que no van a modificar absolutamente nada, sino que, va a empeorar la represión hacia los sectores más vulnerables.

Asimismo, creemos que todo este tipo de medidas son utilizadas para aumentar la represión sobre los sectores populares  y más pobres en lugar de destinar recursos y políticas para brindar verdaderas soluciones.

 

Y aquí es, donde entra el tema de brindar posibilidades y oportunidades de empleo genuino, educación de calidad, brindar todas las posibilidades para que la juventud pueda tener un futuro y un proyecto.

Los promotores de la mano dura en lugar de estimular un futuro para la juventud y darles las herramientas para que se forjen un proyecto, lo único que plantean es meterlos a la cárcel.

 

Por todo esto es que, nos ubicamos en las antípodas de esas políticas y creemos que la mayor inseguridad la generan los políticos y los empresarios con todas esas medidas contrarias al pueblo, con salarios miserables y precarización laboral.

Nos inclinamos, entonces, a trabajar por el desarrollo de un cambio estructural que posibilite la igualdad en la sociedad, donde se favorezca a la gran mayoría del pueblo trabajador y no a la minoría de los capitalistas que son beneficiados con ganancias millonarias y fabulosas.

Como están dadas las condiciones no se puede, ni siquiera, brindar la posibilidad de trabajo genuino, trabajo digno y, por el contrario, aparecen políticos como Cassia u otros que tienen una ideología determinada y vuelcan sus esfuerzos en desarrollar políticas como las de la mano dura, medidas con las que no sólo se termina por criminalizar a los más débiles sino también se estigmatiza a los pobres y sobre todo a los jóvenes.

 

Creemos que hay que ir en contra de estas políticas de estos sectores.

Con respecto al tema de la policía, creemos que no hay una posibilidad de mejorar esa institución. Porque, justamente, está al servicio de poder sostener este régimen social. Entonces, tenemos por un lado los que hablan de la mano dura y, por otro lado, quienes quieren reformar la policía lo que se ha demostrado como algo utópico y no se ha logrado un cambio o una reforma que invite a pensar que se pueda generar un cambio en este sentido.

La policía sigue siendo, aún bajo el gobierno de Paco Pérez, proclive al gatillo fácil y, también, hay numerosos ejemplos de ello.

 

Apostamos, entonces, a que en el marco de los propios trabajadores o de los sectores populares se puedan custodiar ellos mismos su propia seguridad.

Hay que decir, también, que este Gobierno -nacional y provincial- se jacta de la inclusión social y, sin embargo, se está muy lejos de una inclusión social real para las grandes mayorías.

La inclusión de la que hablan, en todo caso, tiene que ver con una inclusión que condena a la juventud a trabajos precarizados o en negro con salarios muy por debajo de la canasta familiar mientras los empresarios, como la propia presidenta no se ha cansado de repetir, se la llevan en pala.

 

En consecuencia, creemos que lo fundamental, no pasa por plantear mano dura, más policías o bajar la ley de imputabilidad sino por plantear un política que genere empleo genuino, salario digno acorde con la canasta familiar, educación de calidad pública y gratuita y no sólo primaria, secundaria sino también universitaria.

Nosotros queremos promover, por ejemplo, miles de becas para el acceso a la educación, al desarrollo de la cultura, entre otras cuestiones.

Porque esos planteos de matar al delincuente porque, según consideran algunos, es una persona irrecuperable agravan la problemática de la inseguridad y porque sólo apuesta por el camino de que muchos sectores se terminen armando. Consideramos que esto no es una verdadera y genuina solución del problema.

Con una verdadera política de cambiar la situación y la realidad cotidiana de decenas de miles de jóvenes de todo el país para que no caigan en el delito o no sean utilizados para las bandas delictivas de las propias fuerzas represivas o de seguridad.

Por todo esto, creemos que hay responsabilidades, por un lado, de las fuerzas de Seguridad y, por otro, hay responsabilidades políticas y económicas de otros gobiernos que, no se han hecho cargo de la problemática.

Así las cosas, de llegar al Congreso de la Nación encararemos el tema de los Derechos Humanos que, de hecho, está sobre el tapete ahora con el caso de Milani, caso a partir del cual, quedó en claro que el discurso del kirchnerismo sobre los derechos humanos era una farsa.

Plantear, asimismo, un proyecto para abrir todos los archivos de la Dictadura Militar, para develar toda la verdad que, todavía hoy, permanece oculta y poder, así, juzgar a todos los genocidas.

Terminar con el Proyecto X y con toda la lógica de los aparatos de inteligencia que están atacando a todas las organizaciones populares.

Desarrollar, por otro lado, una política que plantee prohibición de despidos de los trabajadores, aumento del salario familiar, aumento del presupuesto de la educación pública y una serie de medidas que apunten a que exista una solución para enormes sectores que hoy todavía están en la pobreza, con trabajos precarios, sueldos que no alcanzan y problemas de vivienda

A propósito, en Mendoza, siendo que el problema habitacional es uno de los más acuciantes, tenemos políticos y legisladores que están pensando en cómo incrementar la mano dura.

comentarios
  1. Ernesto dice:

    Compañeros, no me parece buena la intervención de Del Caño, desde el punto de vista del entorno en el que la plantea. No hay una propuesta que se dirija a los sectores medios que tienen acceso a estas pàginas. La pregunta que ellos se hacen es ¿”quién podrá defendernos? Si bien saben que la Justicia y la policìa son ineficaces, e incluso sospechan que son el verdadero aparato de inseguridad, no encuentran espontáneamente la superación a esas instituciones. Y aunque las críticas y denuncias de Del Caño son correctas, no expone un programa de transición que los lleve a pensar desde el estado actual de cosas a un sistema de autodefensa. Es decir, que tienda a sacarlos de pensar en ALGUIEN que los defienda, para llevarlos a la necesidad de autoorganización como única salida. Fraternalmente.

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