Margaret Thatcher: su funeral y políticas, repudiados

Publicado: abril 18, 2013 de Demian Paredes en 2013, Actualidad, Capitalismo 100%, Fotos, Internacional

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Leemos hoy en Página12:

(…) No cabe duda de que Thatcher habría preferido un mayor reconocimiento internacional. Si bien asistieron a su funeral unos once mandatarios, se trató de países que ella consideraba de segundo orden, y su amado y admirado Estados Unidos sólo tuvo entre los invitados a la ceremonia a ex secretarios de Estado de su época, como George Shultz, James Baker y Henry Kissinger, así como uno de los cerebros de los “neocon”, el ex vicepresidente Dick Cheney, sin representantes del gobierno de Barack Obama. A nivel británico, en cambio, estaba el establishment en pleno. La reina Isabel y su marido, el príncipe Felipe, que no asistían a un funeral de un ex primer ministro desde la muerte de Winston Churchill, en 1965, se encontraban presentes. A los conservadores que gobiernan hoy, a los que gobernaron en el pasado y a los que Thatcher acusó de “traición con una sonrisa” se sumaron sus rivales laboristas, desde el actual jefe de la oposición, Ed Miliband, hasta los ex primeros ministros Tony Blair y Gordon Brown.

La presencia laborista es una clara muestra de la resistencia que ha tenido el thatcherismo al paso del tiempo. Cuando hace unos años le preguntaron cuál era su mayor logro político, Thatcher contestó sin inmutarse: “Tony Blair”. La respuesta era al mismo tiempo irónica y precisa. La hegemonía política del thatcherismo fue tal que Blair creó el Nuevo Laborismo y viró hasta posiciones impensables (aceptación de la reforma sindical y las privatizaciones). Esta influencia continúa. Blair criticó recientemente al actual líder Ed Miliband por no aceptar los ajustes fiscales que lleva adelante la coalición conservadora-liberal demócrata. La estrategia misma de Miliband ante la muerte de Thatcher ha sido una búsqueda de equilibrio entre el respeto que todavía inspira la Dama de Hierro, equiparada por amplios sectores con la modernización del Reino Unido, y el rechazo que genera, intensificado por el actual programa de austeridad.

El thatcherismo político está sostenido por el económico. El Nuevo Laborismo no revirtió en sus 13 años en el poder ninguna de las privatizaciones ni reformas sindicales de la Dama de Hierro y se deslumbró con el mismo espejismo que medio planeta: el aparente toque de Midas del sector financiero. El estallido de 2008 y la actual crisis económica –el Reino Unido ha tenido dos recesiones en los últimos tres años– han arrojado dudas sobre el credo, pero no han logrado desplazarlo. La actual coalición conservadora-liberal demócrata gobierna desde 2010 con una receta de austeridad que la Dama de Hierro habría aprobado. (…)

Y en La Jornada:

(…) “Maggie, basura”, “Si no estuviera muerta la colgaría”, o “¡Qué despilfarro!”, se escuchó decir a grupos de manifestantes que dieron la espalda al paso de carruaje tirado por caballos negros.

Para el diario The Independent fue un funeral de Estado con honores militares. Más de 700 efectivos de la guardia escocesa, el primer batallón de la guardia galesa, las fuerzas armadas y la marina flanquearon el cortejo durante el recorrido final, en un funeral que, según estimaciones de diversos medios de prensa, tuvo un costo al erario de 10 millones de libras (15 millones de dólares).

Asistieron la reina Isabel II y el arzobispo de Canterbury, Justine Welby, entre otras personalidades. Entre los ausentes destacaron el ex líder soviético Mijail Gorbachov, la ex primera dama estadunidense, Nancy Reagan, y el ex presidente George Bush padre, todos de la generación de Thatcher que no asistieron por motivos de salud.

“Nos estamos gastando 10 millones de libras en esto, es vergonzoso e inaceptable en época de austeridad”, opinó Casper Winslow, estudiante de antropología de 22 años. “Los conservadores tratan de convertirla en ídolo, como Winston Churchill (primer ministro durante la Segunda Guerra Mundial), cuando creó muchas divisiones en el país”, agregó.

Una pancarta llevada por una joven madre expresaba: Ojalá sus ideas estuvieran muertas.

En la región de Yorkshire, particularmente en la localidad de Goldthorpe, donde Thatcher cerró todas las minas de carbón, hubo celebraciones al grito de “Oxídate en el infierno”. (…)

***

Ver también: Goodbye Thatcher, la clase obrera y los oprimidos del mundo no te van a extrañar.

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