Origen social y función social (y política) de las FFAA. Para seguir debatiendo con los K y P sobre #GendarmesyPrefectos

Publicado: octubre 7, 2012 de Demian Paredes en 2012, Actualidad, Bloguerías K, Capitalismo 100%, Debates, FFAA, Represión K

A raíz del post que hice en respuesta a uno de Ezequiel Meler, éste vino al “Diablo…” y dejó un respetuoso comentario respondiéndolo. Así que para seguir el debate, van acá algunas reflexiones y respuestas a las suyas.

1. Primero, respecto a lo que Meler señala como “origen plebeyo/popular” de las “fuerzas de seguridad” argentinas, y las experiencias revolucionarias del pasado (Rusia, China, Cuba), donde los revolucionarios tuvieron una política para “sublevar a las tropas”, hay que distinguir dos cosas: la situación política (de entonces) y la política.

Respecto a la situación política, Lenin y los bolcheviques, en 1917, pudieron fraccionar a un amplio sector del ejército porque éste estaba en completa crisis. Gran parte de ellos, de origen campesino, morían como moscas para defender al Zar y a los Aliados, mientras que ellos no eran dueños de sus tierras, y sus familias padecían hambre y miseria. Todo esto como resultado de los brutales padecimientos de un acontecimiento de magnitud como la Primera Guerra Mundial. En el mismo sentido se pueden pensar las experiencias de China (producto de la Segunda Guerra Mundial) o Cuba (una revolución “de contragolpe” tras largos lustros de feroz dominio dictatorial batistiano…). Por supuesto que estos temas dan para mucho, pero lo principal, para pensar la historia y el presente del país, es esto: las fuerzas armadas sólo pueden quebrarse y lograr que de la “oficialidad media” para abajo se pasen del lado del pueblo trabajador, cuando hay lucha de masas, y cuando los revolucionarios y la vanguardia trabajadora tienen política hacia ellos (y acá no digo sólo acciones heroicas y abnegadas de mujeres y familiares enfrentando a las tropas, de panfletos y proclamas; sino también de que surjan piquetes de autodefensa, en el camino de construir milicias obreras, para oponer a este pilar del Estado capitalista que son las FFAA, una fuerza opuesta político-militar, obrera y popular, con una perspectiva hegemónica).

2. Yendo al plano “analítico” (y regresando a nuestro país,) está claro que las fuerzas de Gendarmería (creadas en 1989) y Prefectura (creadas en 1810) se asientan en algunas decenas de miles de jóvenes del interior y de sectores populares. Son más de 30.000 agentes de Gendarmería (cifra que duplicó la que había antes del kirchnerismo) y 16.500 en Prefectura. La nota que hizo por ejemplo Kollmann en Página12 ayer sábado, prioriza el tema del salario, explicando que los 7.000 “de básico” que se pide, elevaría a 10.000 pesos mensuales el salario para “los rasos”. Y que el Estado no lo podría dar. En el mismo sentido, otra nota destacaba el “clima familiar”, y la proveniencia “del interior” del país, de muchos.

Pero sin embargo esto (el “origen plebeyo” de muchos) no es algo raro o inédito: sucede lo mismo, por ejemplo, desde hace largos años, con las policías provinciales: son una “fuente laboral” para jóvenes que no quieren (o no pueden) seguir una carrera terciaria o universitaria tras la escuela secundaria –e incluso hay planes para acceder a un título de educación media dentro de las mismas fuerzas–. Yo, que viví 7 años en la provincia de Jujuy, vi infinidad de veces cómo se daban “paradójicos” casos donde los policías tenían que contener (y muchas veces reprimir) a sus propios familiares: tías, tíos, madres, hermanos…

Para dar un ejemplo de “la familia policial” de Salta, respecto a esta dualidad “asalarización/función represiva”: el Jefe de esa policía, este año, planteó “que la eficiencia del trabajo depende de la tranquilidad del efectivo de poder contar con una vivienda y educación digna para sus hijos”, reconociendo que “Muchos policías ingresan por una fuente laboral pero terminan amando su profesión”.

Y en concreto, siguiendo el ejemplo policial-salteño, “amar su profesión” consistió en balear a los trabajadores de una cooperativa de transportes que cortaban una ruta en defensa de su fuente laboral el mes pasado. El saldo: 5 heridos con bala de plomo y más de 60 trabajadores “con lesiones leves”.

3 Volviendo a los gendarmes y prefectos. Está claro que no hay “amenaza golpista”, pero sí que “la cadena de mando” se rompió. Hoy Verbitsky habla de una “mafia judicial” dentro de estas fuerzas, que habría provocado esta crisis gobierno-FFAA/FFSS. Y sostiene: “es tan cierto que los gendarmes y prefectos que acamparon frente a las sedes de sus fuerzas sólo reclamaban por sus salarios, como que el desbarajuste fue inducido con deliberación, en defensa de los ingresos siderales de las respectivas cúpulas y, una vez producido, lo aprovecharon los distintos sectores interesados en deslegitimar, carcomer y destituir al gobierno de CFK”.

En el mismo sentido me parece que va el comentario de Meler: dice que estamos “en un momento de crisis de la autoridad y del principio estatal de monopolio de la violencia”. Esto, como “parte de un diagnóstico que prima la necesidad de cuidar el orden democrático”. “Orden” que él mismo aclara al comienzo:control social, entendido como la protección de la propiedad privada y el statu quo.” Y de ahí que se esté preguntando –desde su análisis de “la composición plebeya” y la “percepción social” que hay en muchos trabajadores, que ven a los Gendarmes insertos en los barrios, no sólo patrullando, sino viviendo e incluso enviando a sus hijos a los colegios públicos– la “funcionalidad” de la “sindicalización” de las FFAA y FFSS, más allá del tire y afloje de la negociación gobierno-delegados verdes en la coyuntura inmediata.

4. Pero entonces, si “el orden democrático” es la defensa de la propiedad capitalista; si es represión (palos y balas) a los que luchan; y si, más allá de su origen social, su función es represiva (como señaló muy bien el Chipi Castillo ayer en la radio), los trabajadores y sectores populares, y la juventud, no nos podemos confundir: son miembros de fuerzas represivas (y de espionaje, con el “Proyecto X”) y no trabajadores.

Como dijo Myriam Bregman, siempre, gendarmes y prefectos, estuvieron del lado opuesto al del pueblo trabajador, reprimiendo las luchas.

(Y como ejemplo histórico, bien vale la pena recordar lo que decía Trotsky en 1932 para Alemania –si se quiere, retomando aquel dicho que dice la función hace al órgano–: “El hecho de que los policías hayan sido elegidos en una parte importante entre los obreros socialdemócratas no quiere decirlo todo. Aquí, una vez más, es la existencia la que determina la conciencia. El obrero, convertido en policía al servicio del Estado capitalista, es un policía burgués y no un obrero. […] lo esencial es que todo policía sabe que los gobiernos pasan, pero la policía continúa.”)

5. Meler se preocupa y dice: “no tenemos herramientas represivas hacia los represores”. Efectivamente. Son ellos, gendarmería y Prefectura (parte de) los pilares del Estado capitalista, teniendo el monopolio de la violencia. (En particular, Gendarmería creció, se duplicó, por decisión consciente del kirchnerismo, ya que necesitaba “nueva tropa” represiva, teniendo en cuenta el brutal descrédito que acarrean las tres Fuerzas Armadas, tras la sangrienta dictadura de 1976 y la cobardía inepta en la guerra de Malvinas.)

Ahora, los gendarmes y prefectos han intervenido como una corporación más (queriendo ser –ganar como– camioneros, como tituló Meler), donde el bonapartismo cristinista tendrá que (intentar) buscar su equilibrio con ella (así como hace con las corporaciones patronales –nativas y extranjeras–, las de la burocracia sindical, la territorial del PJ, etc.), sus “canales de diálogo y negociación”, con o sin “sindicatos militares”. (Como se señaló en este post de La troska Rosario, “Las debilidades orgánicas del kirchnerismo quedaron muy expuestas”.)

Para los trabajadores y la juventud se trata, entonces, de tener claridad de quiénes son los actores en esta crisis, donde hay una “insubordinación” a la “conducción política” K, con reclamos “económicos” por parte de una fuerza corporativa represora.

 *   *   *

Pd: al momento de terminar el post, me llegó uno de Fernando Rosso referido a este mismo tema. Desde “El diablo…”, por supuesto, se invita a leerlo.

comentarios
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  2. […] Origen social y función social (y política) de las FFAA. Para seguir debatiendo con los K y P sobr… […]

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