“Democracia”, “sentimiento social”, fuerzas armadas y doctrina peronista. Una respuesta a Ezequiel Meler

Publicado: octubre 4, 2012 de Demian Paredes en 2012, Actualidad, Bloguerías K, Debates, FFAA, Peronismo, Represión K

Ezequiel Meler ha posteado, acerca del conflicto entre el gobierno nacional y Prefectura y Gendarmería, una serie de análisis y planteos.

Con ellos, con los de su último post en particular, quiero polemizar.

Meler, pretende ver una suerte de proceso “homogeneización social” (¿añorando aquello de la “comunidad organizada” –tal como quiere también Moyano–?) entre clases medias, trabajadores y represores. Y dice: “Observo una creciente adhesión de distintos sectores sociales, especialmente en el Conurbano, al reclamo laboral de los gendarmes. Es más, me parece que sucede un proceso de fondo: se están rompiendo los diques simbólicos que separaban a las clases populares de aquellos sectores que, procedentes de las mismas por origen social, tomaban la carrera policial, militar, etc., como una vía de ascenso social. Existe hace años, y lo hemos venido observando, una creciente convergencia entre obreros bajo convenio, comerciantes, sectores medios bajos y otros grupos ocupacionales, con los miembros de un conjunto de fuerzas de seguridad crecientemente pauperizadas. (…) cada vez hay más policías, gendarmes y prefectos, pero en condiciones laborales más y más precarias.” Y agrega: “el dato nuevo reside en una población que, por convivir cada vez más rodeada de gendarmes, les teme menos: no ve en ellos lo que no son -esto es, la punta de lanza de un presunto intento golpista-, sino que los percibe antes que nada como laburantes mal pagos, que hacen un laburo difícil y encima arriesgan el lomo.”

La verdad, si hay alguna clase de “ascenso social”, es especialmente para el alto mando, ese que cobran 80.000 pesos y más… Pero respecto a la pobre “tropa” asalariada que reclama un “básico de 7.000 pesos”, le preguntamos a Meler: ¿cuál es el “laburo” que hacen, y ante quién se “arriesgan” los gendarmes y prefectos? Viendo la lucha de los trabajadores y trabajadoras de Casino en 2007, está claro que se “arriesgan” a recibir algunos cascotazos al reprimir las luchas obreras y populares y defender a las patronales y al Estado (capitalista). ¿En serio ya hay “costumbre” de “convivir” con gendarmes y por ello ya no se les teme? Habría que preguntarles a la cantidad de reprimidos por la Gendarmería en innúmeros conflictos (huelgas, cortes de ruta, ocupaciones y tomas), o a Julio López…

Como bien plantea Juan Dal Maso en un post, respondiendo a este tipo de análisis que proponen ver a los represores como “laburantes”, “Que los efectivos de Prefectura y Gendarmería apelen a formas de protesta que simulan características comunes con la de una protesta obrera no debe llamarnos a confusión. Así como un lock out no es un paro, un acuartelamiento o motín no es una huelga. (…) Fue el gobierno el que ha basado en la Gendarmería y la Prefectura  su política de seguridad. Al darles más poder y esparcirlas territorialmente para cumplir funciones de policía, dotó a sus efectivos de un capacidad de presión para acciones como esta, que antes no tenían. Los verdugos no se proletarizan. Saben que el hecho de que la autoridad estatal dependa en última instancia de su presencia en los barrios, les da un poder de negociación que no tenían antes.”

Y así como Meler dice que los peronistas leen a Max Weber, postulando el “legítimo derecho” al monopolio de la violencia, parece que también nos verseara con Raymond Williams y su “estructura de sentimientos”, ya que dice: “hay otra estructura de sensibilidad que compite con la anterior (la de los ‘90, que desconfiaba de policías y milicos. NdR), sin ser necesariamente de derecha, planteando que estos hombres armados carecen de contención, de derechos laborales y sociales mínimos, de cobertura y de salarios dignos.”

Ya sabemos bien quiénes son los que postulan que los gendarmes y prefectos serían “asalariados empleados por el Estado”: los burócratas sindicales –también ellos empleados y policías del Estado en el movimiento obrero– como Moyano, Barrionuevo, Caló –aunque tuvo luego que desdecirse en parte del apoyo al reclamo de estos caceroleros verdes–, De Gennaro, Micheli y, por supuesto, la centroizquierda de Pino Solanas, Binner y Ripoll (echada por “zurda” cuando fue a dar apoyo). ¡Y ahora Meler dice que es justo que estos “abnegados laburantes” del “Proyecto X”, de espionaje a los luchadores obreros y populares, merecen “salarios dignos”! ¿Todo esto no es muy de derecha?…

Tan “proletarios” serían estos espías y represores, que Meler, alertando del peligro de que se termine “alienando(?) a los guardianes de la ley” de esta democracia para ricos, propone al gobierno y al Estado “escuchar” “su interpelación”.

Que haya trabajadores y sectores populares confundidos ante la apariencia del conflicto, no quiere decir que no haya que señalar esta verdad elemental pero contundente: como planteamos desde el PTS (por ejemplo acá y acá), estos uniformados no son trabajadores, sino represores. Y, aunque reclaman “por salario y obra social”, son en realidad mano de obra paga por el Estado (gobierne quien gobierne) para mantener, ante la lucha de clases, este régimen de explotación.

comentarios
  1. Mariano. dice:

    ¿Tampoco son trabajadores los docentes, porque enseñan ideas burguesas y de obediencia social a sus alumnos? ¿O los médicos, porque suministran vacunas producidas por pulpos de la industria de los medicamentos y laboratorios multinacionales? ¡Tenés razón, sos un genio, qué análisis brillante! Es más, tampoco los laburantes son laburantes, porque aceptan someterse al infame régimen de paritarias, es decir, aumentos de salarios avalados por el Estado. Los únicos laburantes son ustedes, ¡aguante el PTS! (Ojo, que en cuanto lleguen al poder y tengan que dirigir un Estado, también van a dejar de ser laburantes).

    • DP dice:

      Mariano: el “poco brillante” sos vos: La discusión de qué y cómo se enseña en las escuelas es una cosa; otra muy distinta es el tema de la privatización y comercialización del “sistema de salud” (donde, obviamente, nadie puede negarse a dejarse a atender por un médico “bajo las normas capitalistas” -mientras sigamos viviendo en ellas, sea en un htal. estatal o privado-). Ahora bien, ¿qué “servicio” producen los gendarmes? ¿”Seguridad” sos capaz de decir?
      No: los gendarmes, prefectos, canas y milicos son quienes manejan las grandes redes de narcotráfico, de personas, robos, etc., además de “contener” y reprimir la protesta social. Y si hay “pequeños robos” (ladrones de gallinas: unos pibes que le choreen el celular o el sueldo a un laburante) son también apañados (o castigados, depende) por las mismas fuerzas “de seguridad”… (y además, deberías pensar por qué sigue habiendo desocupación y miseria tras 9 años de crecimiento K a “tasas chinas”)
      En vez de chicanear tanto y “llevar al absurdo” mis argumentos, mejor pensá vos cómo demostrar que un “verde” brinda un “servicio a la comunidad”.
      DP

  2. matthias dice:

    clarisimo..lo que me preocupa a mi ahora, es como convencer a los trabajadores y sectores populares que vieron con buenos ojos esta accion por parte estos represores de que no solo no hay que apoyarlos, si no que apoyarlos es fortalecerlos, fortalecerlos para que nos repriman mejor

  3. horacioac dice:

    Creo que está claro la infinidad de problemas que tenemos en Argentina. La supremacía del beneficio económico sin el esfuerzo que debiera implicar está presente en muchos sectores de la sociedad. Pero existen muchos sectores de todas las clases sociales, de todas las profesiones, de todos los niveles educativos que hacen las cosas bien. Eso significa en el sentido de la salud ciudadana, física y mental. Comencemos depurando a los partidos políticos para que adopten los principios del ciudadanismo.

  4. ezequielmeler dice:

    En primer lugar quiero agradecer la mención que se hace del posteo. Es importante que se pueda debatir entre quienes vemos las cosas tan, pero tan distinto.

    Quiero aprovechar también el momento para señalar que nada de lo que sigue se escribe con ánimo de chicana, sino por el hecho de que en su momento recibí también una formación de izquierda y conozco algunos planteos distintos.

    1. Primero que nada: la función. Claramente, es el control social, entendido como la protección de la propiedad privada y el statu quo. Están para eso, es su función específica, acá y en cualquier parte.

    2. No sé si un mecanismo sindical es la mejor opción. Lo estoy pensando en estos días, pero no estoy seguro de que sea así. Menos que menos, de que tenga ventajas políticas para un sector de la política argentina y no para otros. Pero me parece razonable suponer que la sindicalización de las fuerzas de seguridad puede ayudar a generar alternativas a la cadena de mando represiva, interactuar con otros sectores de la sociedad desde un lugar legítimo, evitar desbordes peligrosos como el actual, canalizar reclamos, etc. Sobre todo, pienso que no es lo mismo ver en las FFSS un elemento profesional, un grupo de mercenarios todos iguales a sí mismos, y tener la posibilidad de dialogar con ellos y llevar su atención a temas distintos de su misión específica. Como dije, lo estoy pensando, para eso sirve el blog.

    3. De las tres experiencias revolucionarias más importantes en la tradición local de izquierda (léase, Rusia, China y Cuba), en al menos dos hubo una clara política de la izquierda hacia los militares. Pienso en el papel de los militares rusos en las insurrecciones de 1905, y de febrero y octubre de 1917. Más precisamente, en los marinos de Kronstadt, en el Regimiento de Ametralladoras de Vyborg, San Petersburgo, en las sublevaciones en el frente. Más concretamente, pienso en los textos de Lenin convocando a los soldados a organizarse, y en los pliegos que esos soldados llevaron adelante. Por eso me sorprende que se descarte sin más el componente plebeyo / popular de estas fuerzas en un momento de crisis de la autoridad y del principio estatal de monopolio de la violencia. ¿Es parte de un diagnóstico en el que prima la necesidad de cuidar el orden democrático?

    4. ¿Cuál es la alternativa a dialogar y eventualmente conceder? Lo pienso en términos de relación de fuerzas. A mi juicio, la cagada está hecha: estos soldados ya rompieron la cadena de mando. Por ende, se les complica volver atrás, volver al cuartel. Y además, ya probaron poder político: en estas horas los cortejó la mitad del espectro político, social y sindical. Por cierto, los primeros que fueron eran de UPCN…

    Pero volvamos: ¿cuál es la alternativa? Es probable que en los próximos días haya nuevas adhesiones de otras fuerzas. Es claro que existen solidaridades horizontales entre Gendarmería, Prefectura y fuerzas que viven momentos parecidos. Por ende, no negociar con ellos es complicado, y no conceder parte importante del pliego puede llevar a radicalizaciones no queridas, en un contexto en que no tenemos herramientas represivas hacia los represores. Me recuerda aquel apotegma romano: ¿quién custodiará de los custodios?

    Mis saludos más cordiales.

    Ezequiel Meler.

  5. horacioac dice:

    Ezequiel: Mi humilde opinión:
    El problema está. Es de mala organización, porque nunca debió llegarse a esa situación. Un gobierno consiste, entre otras cosas, en la distribución de responsabilidades. Si los subalternos tienen miedo (o miedito) de que sus decisiones no gusten al máximo poder, nada va a funcionar. Tales subalternos NO TOMARÁN RESOLUCIONES DE NINGÚN TIPO por temor a no gustar a sus jefes (o jefa). Es obvio que una persona no puede, no le alcanza el tiempo decidir todo por todos. Y tampoco es lo correcto. Hay muchos tratados de las formas de administrar y conducir un país. Hay variantes, pero hay errores que ninguno recomienda. Entonces la solución de este problema es de largo plazo. Los mandatarios debieran conocer bien esos tratados además de ser aprobados por los ciudadanos.

  6. […] Gendarmería, al que se solidarizaron efectivos de las tres Fuerzas Armadas, constituye una severa derrota política del gobierno, que vio sacudidos su basamento en uno de los sustentos reales del mismísimo […]

  7. horacioac dice:

    El problema arranca con la pésima privatización de los ferrocarriles que hizo Ménem: Nadie los quería agarrar, y el muy desesperado se lo entregó a la cúpula gremial, con todos los problemas de interna y yoracidad que eso implica.

  8. […] recientes horacioac en “Democracia”, “sentimiento social”, fuerzas armadas y doctrina peronista. Una respuesta a Ez…Severo y gendarmes: reflexión sobre la crisis política, Estado y bonapartismo | la troska Rosario […]

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