Murió Adriana Calvo, una luchadora incansable contra la impunidad de ayer y de hoy

Publicado: diciembre 13, 2010 de El Diablo en Actualidad, DDHH

Ayer murió Adriana Calvo, la ex titular de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos. Un cáncer contra el que peleó con todas sus fuerzas consumió su vida antes de tiempo.

Para todos los que la conocíamos, ha sido una noticia muy dolorosa. Para quienes no la conocían en persona pero conocieron su trayectoria de lucha, seguramente también.

Para los que entramos a la vida política militando en los Derechos Humanos -como lo hice allá por el año 1997 en los Comités contra la Represión y la Impunidad que impulsaba el Ce.Pro.D.H.-, Adriana siempre fue un ejemplo, una luchadora incansable contra la impunidad.

Página/12 publicó ayer por la tarde una breve nota sobre la muerte de Adriana.

“Por su militancia en el gremio docente, Calvo fue secuestrada en febrero de 1977 por la última dictadura y mantenida ilegalmente cautiva en el centro de detención Pozo de Banfield. Pero sobrevivió a todo aquello y se convirtió en la primera testigo en el juicio a las juntas militares, en 1985, y en muchas otras causas que investigan violaciones a los derechos humanos. Su última gran lucha tuvo como eje el reclamo por la aparición de Julio López, testigo en el proceso contra el ex comisario Miguel Etchecolatz y que permanece desaparecido desde el 18 de septiembre de 2006. Falleció esta tarde en un sanatorio de la ciudad de Buenos Aires.”

La noticia me la mandó Gabriela, una compañera, con el Asunto: Una breve nota para tanta vida. Y qué razón tuvo al elegir esas palabras. Porque la vida de Adriana fue grande y merece muchas más palabras que esas.

Adriana estuvo entre las fundadoras de la Asociación Gremial Docente (AGD) de la Universidad de Buenos Aires y fue elegida varias veces en sus Comisiones Directivas.

Por su militancia en ese gremio en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, un grupo de tareas la secuestró el 4 de febrero de 1977 junto con su pequeño hijo. Una vecina valientemente le arrebató al chiquito de sus brazos antes de que la “desaparecieran” y lo cuidó hasta que fue liberada.  Adriana estaba entonces embarazada de casi siete meses.

Pero no sólo “sobrevivió a todo aquello y se convirtió en la primera testigo en el juicio a las juntas militares” como escribió Página/12. Eso es decir poco y nada.

En las fosas infernales de los centros clandestinos de la dictadura Adriana fue vejada, torturada y vio morir y desaparecer a decenas de compañeros y compañeras. Y como otras mujeres embarazadas, dio a luz en cautiverio a su hijita Teresa. Sólo que en su caso no se lo arrebataron como hicieron con miles de niños. Fue el 15 de abril de 1977.

“Adriana estuvo varias horas en el piso de la celda, mientras sus compañeras llamaban a la guardia. Los policías, que tardaron mucho en llegar, le ataron “bien fuerte” la venda y las manos, y la introdujeron en un patrullero.

El destino sería el centro clandestino conocido como “Pozo de Bánfield”, pero los represores no llegaron a tiempo porque se perdieron. “Teresa nació en el auto, cerca del cruce de Alpargatas. Yo estaba con las manos atadas atrás y no la podía agarrar”, declaró Adriana. La beba quedó apoyada sobre un asiento del que cayó como consecuencia de los movimientos del automóvil.

Cuando llegaron a la Brigada de Investigaciones de Bánfield, donde funcionaba el centro clandestino, la primera cara que Adriana vio fue la del médico Bergés, quien cortó el cordón umbilical que todavía la unía a su hija. En Bánfield, la testigo pudo verles las caras a todos los oficiales, mientras, ensangrentada, limpiaba la camilla y el piso manchados con la sangre derramada en la extracción de la placenta, que hizo el propio Bergés.

En este centro clandestino Adriana pasó sus últimos días como detenida. Allí se encontró con quienes la acompañaron en la 5°. Ahí también se enteró que habían nacido dos niños en cautiverio que fueron arrancados de sus madres.”

El testimonio de Adriana sobre el transe brutal e inhumano en el que dio a luz a su hija está documentado en el “Nunca Más” y en base a ese testimonio fue la primer testigo en los juicios a las Juntas Militares.

En una entrevista a a Clarín, en octubre de 2010, Adriana explicó que fue a declarar porque quiso ser “la primera que iba a cumplir el compromiso de exigir justicia y ser la voz de nuestros compañeros desaparecidos”.

“Fui la primera voz de los desaparecidos. Era un espanto, el ambiente era opresivo, una hilera de defensores de los acusados detrás de mí, la rigidez de las caras de los jueces, la imposibilidad de hacer comentarios políticos, que se apartaran un ápice de la línea de la investigación…”

A partir de allí, su lucha permanente contra la impunidad de los genocidas y los derechos humanos fue inclaudicable.

Su última batalla, mientras seguía luchando contra el cáncer, fue el reclamo por la aparición de Jorge Julio López, desaparecido por segunda vez por las bandas genocidas de la Bonaerense que aún siguen en funciones por ser testigo en el juicio contra Miguel Etchecolatz.

Como escribió nuestra compañera Carla Lacorte del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ce.Pro.D.H.) de la Zona Sur,

“Como parte del Encuentro  Memoria, Verdad y Justicia encabezó la lucha por el esclarecimiento de la desaparición de Jorge Julio López, aún impune, así como del reciente asesinato de Silvia Suppo, también testigo en los juicios a los militares del proceso.

Al mismo tiempo no podemos dejar de denunciar que el médico policial Jorge Bergés, que controlaba la potencia de la picana con la que torturaban a Adriana Calvo y la obligó a parir en condiciones infrahumanas en la Rotonda de Alpargatas, hoy goza el privilegio de la prisión domiciliaria  como tantos otros genocidas gracias a  una ridícula decisión de la Sala II de la Cámara Federal de La Plata, situación de impunidad que la semana pasada denunciamos y rechazamos en una jornada de repudio en Quilmes junto a otras organizaciones.”

Así, en sus últimos años de vida, Adriana luchó contra la impunidad y enfrentó el doble discurso del gobierno kirchnerista de que la impunidad se acabó con meter presos a un puñado de genocidas emblemáticos. Junto a nuestros compañeros y compañeras del Ce.Pro.D.H. y el colectivo Justicia Ya! denunció que más de 9000 policías que cumplieron funciones en la dictadura siguen haciéndolo en la Bonaerense y otros miles lo hacen en la Federal, en las Fuerzas Armadas, etc.

Así era Adriana Calvo. Así luchó toda su vida. Contra la impunidad de ayer y de hoy. Con su muerte, perdimos a una de las “imprescindibles”, pero en su nombre y en nombre de los 30.000 compañeros y compañeros detenidos y desaparecidos, continuaremos su lucha por lograr que hasta el último de los genocidas se pudra en la cárcel.

Compañera Adriana Calvo, PRESENTE!

AHORA Y SIEMPRE!

comentarios
  1. Santiago D. dice:

    Lo que mas bronca le da a uno es que el genocida de Berges, que nombran en el post, goza del beneficio de la prisión domiciliaria, está con su familia y sus amigos lo visitan.

  2. […] This post was mentioned on Twitter by Ezequiel Vladimir and Jesica Calcagno, Diego Lotito. Diego Lotito said: Nuevo post en El Diablo | Murió Adriana Calvo, una luchadora incansable contra la impunidad de ayer y de hoy: http://t.co/3Jf8UuV […]

  3. […] incondicional luchadora contra la impunidad del genocidio de clase de la década el 70, como ponen acá los compañeros de El Diablo. Realmente es una lástima, un hecho que nos apena a todos, porque la […]

  4. Ethel dice:

    Tristeza, pero orgullo de saber que no claudicó sus ideales.Difícil se hace pensar la lucha sin estos luchadores, pero más dura hubiese sido si ellos no hubiesen existido. Hasta la victoria .

  5. graciela haydée falconi romero dice:

    Todo un ejemplo de vida, deberiamos seguir no sólo aplaudiendo los juicios sinó también denunciando en su nombre todos los genocidas que viven y trabajan en impunidad tanto en la Bonaerense como en la Federal, ésa tarea es un compromiso para que su lucha no sea vana.

  6. AD dice:

    Excelente video homenaje de TV PTS a Adriana Calvo

  7. […] Murió Adriana Calvo, una luchadora incansable contra la impunidad de ayer y de hoy […]

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