Myriam Bregman en América 24 tras el discurso de CFK ante la Asamblea Legislativa (1/03/2015)

* Más información, análisis y debates en La Izquierda Diario

Leemos hoy en La Izquierda Diario:

NOTA DE TAPA

“El aparato de espionaje sigue intacto”, denuncia la izquierda

Dictamen en minoría del Frente de Izquierda en el Congreso: “Bajo el fastuoso título de “disuelven la ex SIDE”, se pretenden realizar cambios cosméticos para mantener una estructura estratégica del Estado por parte de los sucesivos gobiernos militares y constitucionales para espiar e infiltrar a las organizaciones de trabajadores, populares y de la izquierda, y a los opositores de turno de tal o cual gobierno mediante el sistema de “carpetazos”. Llaman a marchar el 24 de marzo y denuncian que un ex SIDE, Darío Richarte, hoy es máxima autoridad de la UBA.

La guerra de servicios se recalentó esta semana con la denuncia oficial del nuevo jefe político del espionaje nacional y popular, Oscar Parrilli, contra el espía “Jaime” Stiuso por contrabando. La pregunta es de manual: ¿ahora se dan cuenta? Como en el viejo chiste de Landriscina que ante una comisaría con las paredes llenas de “buscados”, alguien pregunta ingenuamente: ¿Por qué no los agarraron cuando le sacaron las fotos?

El costado novelesco de la trama continúa. El agente Stiuso, después de declarar citado por la fiscal Viviana Fein el mismo 18F, se fue del país porque, asegura su abogado, “teme por su seguridad”, al tiempo que se difunde que en su declaración aumenta la duda si Nisman se suicidó o fue asesinado. A esta altura, la muerte de Nisman es un botín en disputa entre los bandos capitalistas enfrentados y la víctima de ambos es la verdad.

Pero hay una “cuestión de Estado” sobre la que ambos campos se apresuran en poner un punto final: que no se cuestione más la existencia misma de los servicios de inteligencia.

El kirchnerismo convivió e hizo uso y abuso de los servicios de inteligencia heredados de la dictadura militar. El presupuesto gastado en espionaje por “la década ganada” es exorbitante: más de $8.000 millones para los ministerios de Defensa y Seguridad, comandados por Berni y Milani. La oposición tradicional, que en muchas provincias es gobierno, hizo exactamente lo mismo.

En una sesión maratónica del Congreso en la que finalmente, entrada la noche, se trató el proyecto oficial de reforma de la Ley de inteligencia, el diputado nacional Nicolás del Caño (PTS-Frente de Izquierda) denunció que “el proyecto del Gobierno es una estafa porque deja en pie todo el andamiaje del nefasto sistema de inteligencia que hay en la Argentina, y la Agencia Federal de Inteligencia se crea sobre la base de la casi totalidad del siniestro personal de la ex-SIDE y manteniendo secretos todos los archivos de la dictadura y del atentado a la AMIA. Está claro que la AFI va a suplantar a la actual Secretaría de Inteligencia en el manejo del entramado de los distintos aparatos de inteligencia, que se van a mantener incólumes luego de la sanción de este proyecto de ley. Nosotros les preguntamos: ¿cuántos Stiuso hay en la Secretaría de Inteligencia y van a pasar a la AFI? ¿Por qué la negativa a abrir los archivos que la ex-SIDE conserva desde la dictadura militar?”.

Además, Del Caño adelantó que planteará que “hay una gran hipocresía por parte del oficialismo en esta discusión, porque durante estos doce años el Gobierno mantuvo a salvo e hizo uso del mismo aparato de inteligencia para los mismos fines que lo usaron todos los Gobiernos anteriores. Los ’Proyecto X’ que denunciamos desde la izquierda siguen en pie, mientras que el genocida Milani tiene cada vez más poder”. Tampoco se olvidó Del Caño de la oposición mayoritaria al recordar que “también hay una enorme hipocresía por parte de la oposición: Mauricio Macri está procesado por haber montado una red de espionaje paralela, Sergio Massa tiene como jefe de campaña a un ex -agente de la SIDE durante la dictadura militar, y el radicalismo utilizó los fondos de la ex-SIDE durante el Gobierno de De la Rúa para sobornar en el Senado y votar la ley de flexibilización laboral”.

Con estos y otros fundamentos, el diputado de izquierda presentó un dictamen de rechazo, donde también se plantea “la necesidad de poner en pie una comisión investigadora independiente que tenga plenos poderes y presupuesto acorde a su monumental tarea, compuesta por familiares de las víctimas del atentado a la AMIA, por personalidades de moral intachable y sin la presencia de miembros de partidos políticos comprometidos con el encubrimiento y la impunidad. Los archivos sobre el atentado a la AMIA deben ser abiertos y desclasificados en forma irrestricta y puestos a disposición de dicha comisión. Por eso presentamos un dictamen de minoría rechazando el proyecto oficial”.

La nota completa acá.

Intervención del diputado nacional Nicolás del Caño (PTS-FIT) en rechazo a la Ley de Inteligencia enviada por el Poder Ejecutivo al Congreso (25/02/2015)

23 FEB 2015 | La dirigente del PTS y precandidata a jefa de Gobierno porteño (FIT), Myriam Bregman, participó del programa de Gustavo Sylvestre en C5N. “De un lado nos ponen a Campagnoli; del otro, a Oyarbide”, dijo.

Entrevista al diputado bonaerense Christian Castillo (PTS-FIT) en CN23 sobre el importante desempeño del FIT en las elecciones en Mendoza (23/02/2015)

Ver también:

Nicolás del Caño (PTS/FIT) se ubica segundo en la elección mendocina

Posteamos nota de Damián Tabarovsky en Perfil hoy comentando la traducción de los liberales de “Sur” sobre el libro de Isaiah Berlin sobre Karl Marx, allá lejos y hace tiempo… Adjuntamos también fotitos de la tapa del libro y del primer capítulo en cuestión.

IMAG1040Ideología y traducción

No voy a ser yo, un domingo perdido de febrero, en la contratapa de un suplemento cultural presto ya a ganarse un surplus de vida envolviendo papas o como ayudante del carbón en un asado, quien intente infructuosamente derribar un mito nacional, o si parece mucho, al menos un mito del campo literario nacional: el mito de la excelencia de las traducciones argentinas, de su larga y notable tradición, que tendría uno de sus puntos más altos –sino el más alto– en las traducciones de la editorial Sur. No, no lo intentaré. Más modestamente diré, sí, algunas palabras sobre la traducción de Karl Marx. His Life and Environment, de Isaiah Berlin, publicado en inglés en 1939 (es su primer libro) traducido al castellano por Roberto Bixio en 1964 como Karl Marx. Su vida y su contorno, editado por Sur. De Bixio hemos leído muchas traducciones (del inglés, del francés, e incluso del alemán), pero ésta es una de las peores que leí en mucho tiempo. No se trata sólo de la catarata de frases incomprensibles, párrafos sin gracia, errores en los nombres de los libros de Marx (para 1964 una buena parte de la obra de Marx ya estaba bien establecida como para citarla correctamente), aunque la sucesión, página a página, de esos problemas alcanzaría como para establecer una discusión sobre qué significa una buena (o una mala) traducción.

En cambio, si quiero reparar en algo es, por decirlo de algún modo, en las decisiones ideológicas de la traducción. Veamos una, pero hay muchas más. Ya desde el primer párrafo del libro, Bixio y Sur le hacen decir a Berlin: “Ningún pensador del siglo XIX ejerció sobre la humanidad influencia tan directa, deliberada y profunda como Karl Marx. Tanto durante su vida como después de ella tuvo ascendiente intelectual y moral sobre sus secuaces”. ¿Secuaces? ¿Eso dice Berlin? Cuando leí el libro –hace unas semanas– quedé tan intrigado por ese comienzo que no tuve otra opción que leer la versión en inglés. Berlin escribe followers. Pero Bixio y Sur traducen “secuaces” en lugar del correcto “seguidores” (la frase debería ser “tuvo ascendiente intelectual y moral sobre sus seguidores”). Desde el punto de vista técnico, “secuaces” es la última acepción para traducir followers, así como en castellano es posible utilizarlo como última acepción sinonímica para “seguidores”. ¿Pero ese es el sentido que le otorga Berlin? Por supuesto que no. Todo lo contrario: el texto habla de los “seguidores” de Marx sin poner allí ningún sentido ideológico ni ninguna carga peyorativa (como sí hacen Bixio y Sur, que repiten “secuaces” más de treinta veces a lo largo del libro).

Todavía intrigado por la sibilina decisión editorial de Sur, descubrí que había una versión castellana más reciente. Es la de la editorial Alianza, publicada en Madrid en 1988. Con gran asombro, reparé en que la edición retoma la traducción de Bixio. Pero doble asombro me llevé al ver que en el párrafo en cuestión (y en las otras decenas de veces que aparece) Alianza había reemplazado “secuaces” por un adecuado “seguidores” (evidentemente Alianza tomó la traducción de Bixio sin la ideología de Sur). La española Alianza también le agrega un buen prólogo del propio Berlin, corrige las citas equivocadas de Marx, limpia varias de las frases incomprensibles, y convierte entonces a la traducción en mucho más fiel al original.

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1.

La marcha de los fiscales –aunque la lluvia jugó en contra de una mayor participación; y a favor de darle alguna clase de “imagen” mística– no concitó ni cantidad (entre 70 mil y 90 mil personas en la Capital Federal) ni calidad (notoria y significativa ausencia de algún sector de la juventud) en su asistencia. Como planteamos en un post anterior (previo a la marcha), a diferencia del conflicto con la burguesía rural de 2008, el kirchnerismo en este caso no tocó ningún bienhabido “derecho económico” de los sectores capitalistas –“la multitud” de Infobae–, y sí cometió toda clase de torpezas que fueron aprovechadas por la corporación opositora mediática para agitar “la necesidad” de marchar. Pasado el chubasco –tras el griterío histérico del oficialismo y de Carta Abierta, promotores de la teoría del “golpe blando” o “suave”– el kirchnerismo busca ahora redoblar la apuesta y prepara una marcha en apoyo a CFK para el primero de marzo. Se mantiene así la estrategia de polarizar (de posar) para las tribunas…

2.

Desde el punto de vista estructural, la gran crisis de 2001 que sufrió la burguesía, el hundimiento de la UCR, fue el pivote sobre el que se asentó “la anomalía” kirchnerista; esto es, la absorción –en clave restauradora– de las demandas simbólicas que se expresaban ya desde las luchas de los ’90 (DDHH, por ejemplo) vía la proyección estatal, junto a la cooptación de organizaciones y referentes de luchas sociales –además de la burocracia sindical–, ocupando el centro de la escena política. Esta situación de conjunto se mantuvo no sin contradicciones (mostrando la hilacha numerosas veces, en represiones a conflictos obreros y populares, de Kraft a los Qom, pasando por las tomas de tierra del Indoamericano, donde reprimieron conjuntamente la Metropolitana y la Federal, además de la desaparición de Julio López y Luciano Arruga, por mencionar los casos más emblemáticos en el terreno de los derechos humanos…);  y hoy, se puede decir, asistimos a un proceso orientado hacia el centro(derecha) de todas las fuerzas políticas: desde el “peronista progre”(?) Pino Solanas, que está –tras el malogrado acuerdo FAUNEN– tejiendo alianzas con Massa, pasando por Libres del Sur, que juega a dos y tres bandas en diversas provincias (con el Pro, el PJ en Salta, etc., como bien le señaló el Chipi Castillo in your face a Victoria Donda), los radicales (que van con todos –alquiler para toda ocasión–) y el mismo FpV, que no tiene otro candidato con chances más que Scioli (un “político” proveniente de la más pura “cultura” menemista).

En síntesis, se mantiene la crisis del régimen bipartidista que gobernó por 50 años, y al que le implosionó su pata radical en 2001. De ahí la fluidez constante de alianzas y rupturas entre todas las fuerzas patronales, desde el radicalismo, el peronismo y hasta el mismo proyecto kirchnerista, que luego de la “transversalidad” y “concertación plural” terminó adoptando como hijos pródigos a gente como… Scioli y Milani.

3.

Junto a esto, lo que prima en lo inmediato es una “guerra de corporaciones”, cruzadas en su interior por la polarización política en curso: un sector de la corpo judicial contra el gobierno; un sector de la corpo de espías (los desplazados Stiuso y Cía.) contra el gobierno; ¡la corpo sindical! los sindicatos del transporte contra el gobierno (las reglamentaciones contra la OIT sobre el derecho a huelga en dicho rubro, los acuerdos con China), que harán un paro el 31 de marzo; y hasta las alicaídas patronales rurales, que, dicen, harían nuevas luchas… Una “guerra” donde, como han dicho algunos análisis en blogs K, habría un 20% de oficialistas, un 20% de opositores acérrimos (los que marcharon), “minorías intensas”… y un 60% que estaría, pasivo, “a la escucha de propuestas”.

4.

Desde esta perspectiva, la crisis superestructural ha dejado, en la coyuntura –tal como lo ha visto bien un blog peronista oficialista, pero no K–, un profundo desprestigio de las instituciones: desde la presidenta, pasando por el Poder Judicial (los fiscales, que además contaron con el moyanista Piumato en cuanto a la organización del #18F), hasta los espías (sea bajo el nombre de la SI, sea ahora como AFI). (Dice el blog de Abel, recién mencionado: “el principal efecto del “caso Nisman” es un profundo cuestionamiento de la mayor parte de la población al gobierno, a la Justicia, a toda la dirigencia argentina por no ser capaces de darle una explicación convicente de qué pasó con esa muerte.”)

¿Cuánto perdió el kirchnerismo en esta crisis? No lo sabemos con exactitud… Al menos, pareciera que no perdió significativamente por derecha, aunque haya reforzado el rechazo de los sectores de clase media alta y clase alta (burgueses), que marcharon el pasado miércoles (con una alta cantidad de “presidenciables”… mimetizados –miserablemente– como “un ciudadano más”). ¿Resignificó Carta Abierta, con las declaraciones, críticas y cartas alguna clase de “épica K”? Probablemente no. ¿Y la burocracia sindical de Caló y Yasky? ¿Cuántas asambleas hubo, cuántos trabajadores se pronunciaron en defensa del gobierno de CFK? No se sabe (sí de gremios que se diferenciaron y no apoyaron ni el #18F ni al kirchnerismo). Por todo ello, la izquierda tiene una oportunidad, enorme, de surgir en este momento, en esta guerra de desgaste y polarización desatada entre gobierno y opositores (derechistas), como una clara voz, independiente de los dos bandos en pugna, de los trabajadores, la juventud y sus luchas.

A esta tarea estamos abocados.

Leemos hoy en el diario mexicano La Jornada una nota de Raúl Zibechi, quien –con datos y declaraciones impresionantes– señala una “bancarrota ética de las izquierda electorales” ante el empleo, por parte del PT y aliados, del aparato represivo del Estado, en este caso contra los jóvenes negros.

Este mismo aspecto de bancarrota del lulismo se comparte aquí en Argentina, aunque bajo cifras menores, con el de la Gendarmería “nac&pop” del kirchnerismo (y el de sus policías y demás FFSS), con sus abusos y represiones, gatillo fácil y “racismo clasista” contra la juventud de los sectores populares…

La nota:

“La policía tiene que decidir en cada momento (…) tener la frialdad y la calma necesarias para tomar la decisión acertada. Es como el artillero frente al gol que intenta decidir, en segundos, cómo va a disparar frente a la portería. Después que la jugada termina, si fue un golazo, todos los hinchas lo van a aplaudir” ( Carta Capital, 9/2/15). Esas fueron las declaraciones públicas del gobernador del estado de Bahía, Rui Costa, ante el asesinato de 15 jóvenes negros en Salvador, capital del estado.

El 6 de febrero las Rondas Especiales (Rondesp), cuerpo de la Policía Militar, mataron a 12 jóvenes en el barrio de Cabula. Adujeron que se trató de un intercambio de disparos con delincuentes, pero los testigos afirman que fueron ejecutados, y videos que circulan en Internet refuerzan esa versión. El sábado 7, otros dos jóvenes fueron muertos por las Rondas y en la madrugada del domingo 8 un intercambio de disparos en el barrio de Sussuarana produjo otra muerte.

Amnistía Internacional viene recibiendo denuncias sobre actuaciones abusivas de las Rondas, con uso excesivo de la fuerza, con desapariciones forzadas y ejecuciones sumarias. La versión oficial de la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Bahía es siempre la misma: los jóvenes estaban involucrados con drogas u otros delitos, dispararon a los policías, que reaccionaron en legítima defensa. La figura de resistencia seguida de muerte es la justificación legal para las ejecuciones sumarias en las favelas y en cualquier lugar donde la policía ataca a jóvenes negros.

Según la Pastoral de la Juventud de Salvador, que integra la Campaña Nacional Contra la Violencia y Exterminio de Jóvenes, los muertos por los escuadrones especiales de la Policía Militar son en su enorme mayoría jóvenes negros, pobres y habitantes de la periferia. La pastoral pudo verificar que de 13 muertos 10 no tenían antecedentes y uno había participado en una pelea de Carnaval. Éste fue el mayor caso, pero en varios otros barrios hubo persecuciones y ejecuciones de supuestos traficantes, asegura una integrante de la pastoral ( Adital, 11/2/15).

El Mapa de la violencia 2014, elaborado por el estado, establece que en 2012 fueron asesinadas más de 56 mil personas, y que la mayoría de las víctimas son hombres jóvenes negros de entre 15 y 29 años. Los crímenes violentos crecieron 7 por ciento entre 2011 y 2012 y 13 por ciento desde que el Partido de los Trabajadores asumió el gobierno en 2003. En una década fueron asesinadas medio millón de personas. El informe revela que el número de blancos asesinados disminuyó 25 por ciento entre 2002 y 2012, pero las víctimas negras aumentaron 37 por ciento en el mismo periodo.

Hamilton Borges, uno de los articuladores de la campaña Reacciona o serás muerto, reacciona o serás muerta, y militante del Quilombo Xis-Acción Cultural Comunitaria, sostiene que el noreste vive un drama de genocidio negro sin precedentes (Justicia Global, 5/2/15). La campaña funciona desde hace 10 años en Bahía, considerado el segundo estado de Brasil en concentración de asesinatos de jóvenes en la franja de 12 a 18 años.

Completa acá.

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La muerte del fiscal Nisman (y la imputación a la presidenta CFK, ministros y allegados) abrió una nueva disputa, donde la polarización entre el oficialismo y la oposición (política y mediática) es el rasgo saliente de la coyuntura: desde el aparato de multimedios hay un permanente trabajo de machaque, de agit-prop (agitación + propaganda), en pro de la asistencia a la “marcha de los fiscales”, este 18, aprovechando todos los recursos disponibles (como la reciente aparición de “la chica Natalia, testigo clave”), y las irregularidades, desprolijidades (y/o posibles maniobras/encubrimientos que pudo haber) en el departamento de Puerto Madero durante las primeras horas, cuando se halló muerto al fiscal. Al mismo tiempo, el gobierno tuvo varias idas y venidas (desde las dos cartas de CFK, primero hablando de suicidio, luego de asesinato), sus respuestas a la situación, sus planteos, fueron contradictorios, erráticos y de poca claridad, y ahora lanza, desde su aparato mediático y el bloque de intelectuales-funcionarios (Carta Abierta), junto a sectores de la cultura que aglutinó (desde una declaración), la acusación de que estaría en marcha un plan de “golpismo suave”.

2.

Como se analizó desde La Izquierda Diario, hay una guerra de desgaste entre gobierno y oposición. La diferencia –entre varias que hay, y que trataremos de señalar en este post– con otras situaciones de crisis política, es que el elemento económico no actúa. Sin la necesidad de hacer un largo historial de marchas opositoras, como el que hizo Horacio Verbitsky el domingo pasado en Página/12, arrancando en 1955, se puede pensar (y comparar, pos-facto) la marcha que se realizará mañana con los sucesos de 2008, la otra (anterior) importante crisis que atravesó el gobierno kirchnerista. La diferencia esencial es que, en 2008, se tocaban las bases económicas de un sector del país (la burguesía agraria), y que hoy, la muerte del fiscal abrió una crisis de carácter superestructural (institucional), donde se enfrentan sectores del poder judicial y del aparato de “inteligencia” (el “jefe operativo” Stiuso, jubilado por orden del Poder Ejecutivo en diciembre pasado) con el gobierno nacional. Por ello, aunque sea grande la marcha (toda la oposición derechista la convoca, hasta Libres del Sur; por supuesto los intelectuales liberales como Sarlo y Kovladoff, y Roberto Gargarella), no veremos acciones radicalizas como en aquel 2008 (cortes de ruta, piquetes y movilizaciones durante días). Es, por el momento, una “crisis en las alturas”, en vísperas de un largo proceso nacional eleccionario (por provincias y distritos) que terminará en octubre de este año, con las presidenciales. Tal como plantea el análisis de La Izquierda Diario arriba linkeado, se busca condicionar-desgastar al kirchnerismo camino a octubre, y el período siguiente.

3.

Más allá de que el clima ayude (o no) a la marcha de mañana, lo cierto es que también se podrán “contar las costillas” de ambos bandos en disputa: el #18F, que cuenta con el respaldo (pero no el llamado a la movilización activa –ni al paro… por algo será–) de las CGT’s de los burócratas Moyano y Barrionuevo; y los partidarios del gobierno, quienes llaman a manifestarse frente a la Embajada de EEUU el viernes 20 (¿querrán una suerte de #20F “antiimperialista”?). En ambos casos, la fuerza de la clase trabajadora no se expresará a pleno, por los déficits de los convocantes: en el caso de la “marcha de los fiscales”, el amplio arco opositor incluye a exministros antiobreros como Patricia Bullrich, y a procesistas como Pando. En el otro, el kirchnerismo, que por más que quieran disfrazar con cartas abiertas y “relatos” de que los argentinos (y argentinas) estaríamos pasando el mejor verano de nuestras vidas, convive con otro sector de la podrida burocracia sindical (Caló y Belén de la UOM, el “servicial” Gerardo Martínez de la UOCRA), Milani, Scioli y su ministro el sheriff Granados. Y también, cómo no, con el mismo Stiuso (hasta diciembre pasado) y los manejos de los aparatos de inteligencia, sean “civiles” (SI, ex-SIDE) o de las FFAA (el “Proyecto X” de la Gendarmería).

4.

Para la izquierda, los luchadores obreros y la juventud, quienes padecemos el espionaje y la judicialización de las luchas, tal como han denunciado Myriam Bregman y Christian Castillo del FIT en numerosas intervenciones y debates en los medios, se trata de denunciar el acuerdo de fondo que hay entre ambos sectores patronales (los K, pese a proclamada “disolución” y “reforma” del aparato de espionaje, al igual que la oposición, son absolutamente sumisos/dependientes a la Embajada yanqui, la CIA y al Mossad –ahí está como botón de muestra la “ley antiterrorista” que votaron hace unos pocos años–): que los servicios de espionaje sigan en funciones. En este punto (por más que Sebrelli vaya a dar cátedra a TN sobre las diferencias irreconciliables entre “populismos” y la “democracia republicana”) todos tienen acuerdo. Todos siguieron las directivas yanquis, incluso el mismo Néstor Kirchner, quien fue quien juntó a Nisman con Stiuso, en momentos donde EEUU estaba más belicoso con Irán, a diferencia de la posterior “relajación”… Mientras, el atentado a la AMIA sigue impune.

Ante esta crisis institucional, amplios sectores de la población trabajadora, estudiantil y popular seguramente no le crean a nadie (ahí están –para participar, leer y opinar– los resultados de la encuesta de La Izquierda Diario): ni al gobierno, quien hasta hace dos minutos convivía con el espionaje de Stiuso y Cía., ni a la oposición, quien mantiene (como Carrió, Macri, Massa) excelentes relaciones con el imperialismo y la Embajada. Como en 2008, entonces, se trata de discutir, polemizar y convencer de la necesidad de que emerja un “tercer sector”, ni K ni oposición patronal –como en 2008–, independiente de la polarización actual. (Como plantea una nota de Raúl Godoy, dirigente de Zanon y del PTS, en el movimiento obrero tenemos una política independiente de Moyano-Barrionuevo y de Caló. Y en el terreno intelectual también está planteado hacer lo mismo: en ese sentido va la intervención del sociólogo Eduardo Grüner, quien en una columna en La Izquierda Diario polemizó con los planteos de Carta Abierta –con Forster, sin nombrarlo, quien habla del mundo feliz K… no el de Huxley– y señaló la “crisis de representación” que emerge en la coyuntura.)

Contra el gatopardismo del kirchnerismo, y la agitación pro-“indignación ciudadana” de la oposición derechista, no vamos a la marcha, y levantamos la política de comisión investigadora independiente, y la movilización en pos del desmantelamiento del aparato de inteligencia y la apertura de todos sus archivos. Para desclasificarlos y comenzar a saber la verdad.

Participación de Myriam Bregman (PTS-FIT) en el debate del programa Código 23 en el canal CN23, sobre la muerte de Nisman, la SIDE, el Gobierno y la oposición (10/02/2015)

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Agencia Paco Urondo: ¿Qué fue lo que ocurrió con su hijo Johan?

G: Explico un poco cómo empezó el tema: yo tengo otro hijo que acompañó a una persona y quedó involucrado en una causa y le dieron pedido de detención. Johan y Brian se llevan 14 meses y son muy parecidos. Johan estaba jugando en el barrio cuando los gendarmes lo rodearon y le dijeron que le iban a hacer una pregunta. Cuando lo sacan del grupo lo esposan, lo golpean, lo suben a la camioneta; yo llego porque me vinieron a avisar.

APU: Cuando le dijeron a Johan que le iban a hacer una pregunta: ¿le llegaron a decir algo más? 

G: Le preguntaron el nombre, él contestó Johan Pedroso y se lo llevaron.

APU: ¿Usted llegó a hablar con los gendarmes?

G: Mi hijo tiene 17 años, se lo llevaron esposado a la base. Llegué atrás en un remis y les mostré que era Johan, no Brian, les mostré fotos. Cuando pregunto por qué lo detienen me dicen que no saben. Les digo que sí sé por qué, están buscando a mi hijo Brian pero no es él. Muestro una foto donde están los dos juntos. Fue muy complicado hacerles entender.

APU: ¿Su hijo Brian tiene una causa?

G: No, tenía un pedido de detención porque lo habían nombrado en una causa, que yo sé que no tiene nada que ver. Tiene su abogado, se va a defender como se tenga que defender. El día que allanaron mi casa buscando a Brian también le pegaron a Johan por su parecido con el hermano y Gendarmería fue peor porque usó la picana eléctrica, que está prohibida. Lo quemaron todo.

APU: ¿Lo pudo ver un médico, un abogado?

G: Tardamos ocho horas en sacarlo de la base. Como Johan es uno de los que está pintando los murales en Fuerte Apache, vino gente del entorno de Johan a reclamar, a pedir por él. Cuando vamos al médico forense los gendarmes le dijeron: “fijate el informe que hacés porque si no lo llevamos a Campo de mayo”. El forense tuvo que agachar la cabeza y puso que tenía un solo golpe muy grande pero Johan estaba muy golpeado, le mojaron la espalda y le ponían la picana encima.

APU: ¿Esto cuándo fue?

G: El Lunes dos de febrero.

APU: ¿Se pudo comunicar con autoridades municipales, provinciales, gente del ministerio de seguridad?

G: No, lo que hice fue buscar a mi hijo Brian porque el gendarme me dijo “a partir de ahora nos vamos a ver muy seguido, señora”; yo les dije “espero no verlo nunca más” porque mi hijo no es una persona que yo tenga que ir a buscar, ninguno de ellos tiene entradas a la comisaría. El chico estaba jugando acá en el barrio, lo levantaron a las cuatro de la tarde, no a las dos de la mañana.

APU: ¿Usted llevó a su hijo Brian para presentarse a la justicia?

G: Si, porque si no Johan no iba a salir más. Yo llevé a Brian a la justicia y empecé a hacer un trámite pero es muy engorroso para pedir un recurso de amparo y como estoy moviéndome con lo de Brian también no me dan los tiempos. Los dos están con mucho miedo.

APU: ¿Brian está detenido?

G: Sí.

APU: Cuándo se produce el momento de la detención ¿no le pidieron documentos? ¿No constataron su identidad?

G: No le pidieron nada, lo único que le preguntaron es como se llamaba, lo cargaron por el nombre, le dijeron ¿es un nombre eso? Johan los miró y les dijo  que sí, me llamo así, lo cargaron un poco y se lo llevaron.

APU: ¿Y, al momento de la entrada en la base de gendarmería, tampoco?

G: Tampoco. Cuando se dieron cuenta de que no era Brian, que era Johan, cuando yo llevé sus papeles, le siguieron pegando para que diga dónde estaba Brian. Siempre encontraron una excusa para seguir pegándole y él no sabía dónde estaba el hermano.

APU: Esta tortura que usted describe: ¿duró ocho horas?

G: Tardamos ocho horas en sacarlo, logré sacarlo a las 12 de la noche, pararon un poco de golpearlo cuando apareció gente que está haciendo los murales en el barrio.

APU: ¿Este tipo de prácticas de la gendarmería en el barrio es habitual?

G: Si, es habitual, acá hay un par de cosas políticas, la JP Evita se está peleando contra la violencia institucional porque es algo de todos los días. Todo el mundo tiene miedo en el barrio, yo también pero creo que alguien tiene que romper el silencio. No nos pueden golpear así a chicos que no estaban haciendo nada.

* http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones/sociedad/16380-qno-nos-pueden-golpear-asi-a-los-chicos-del-barrioq.html