Parafraseando el conocido cuento de Borges, podemos titular así este post, dedicado a analizar y discutir brevemente el discurso de CFK de ayer, cuando se refirió a la masacre de Once.
Dijo Cristina en Rosario: “le pido algo a esta Justicia, le pido algo encarecidamente: esta pericia para determinar los responsables directos e indirectos, no puede durar más de quince días. (…) Los 40 millones de argentinos y las víctimas necesitan saber qué es lo que pasó y quién es el responsable”.
¿Puede haber tanto cinismo en la presidenta? Sí, y absoluto, como escribió Eduardo de Córdoba. Ahora resulta que CFK no sabe quiénes son “los responsables directos e indirectos”, y le pide a “la corpo” judicial que actúe. Y ella… espera tranquilamente. ¿Esto justamente no es lo que dijo que no se vería en ella, demagogia y facilismos?
Si Cristina (se) viera (en) este video, recordaría que, en noviembre de 2010, en Mercedes, habló en un acto, donde estaba el “empresario fabricante” Cirigliano –el mismo que administra el FFCC Sarmiento–, elogiando el “modelo de desarrollo de transporte”. Ahí, en medio de la verborragia por vagones con aire acondicionado, TV y Wi-Fi (todas cosas que brillan por su ausencia en el Sarmiento), dijo: “hemos dado un salto cualitativo muy importante”(?). Bueno: ahí, en ese acto, están los responsables, directos: los empresarios y sus políticos. Responsables del choque en Once, de los accidentes e incendios que hubo en otros trenes los días siguientes al mismo, y del (pésimo, miserable) estado del transporte público que tenemos que padecer (¡sufrir!) a diario los trabajadores y el pueblo.
CFK habla de “saber qué pasó”, pero la familia del joven fallecido en Once, Lucas Menghini, lo sabe bien: hubo “un desastre previsible y no (…) un accidente”. Y ellos incluyeron un repudio a Nilda “Proyecto X” Garré y a su Ministerio, por el comunicado emitido, donde se descargó la responsabilidad en Lucas: “tratar de convertir a la víctima en culpable es un recurso vil, bajo, bastardo y canalla, esgrimido por quienes no tienen ni un solo argumento válido que avale su accionar, que merece el máximo rechazo de cada uno de nosotros”.
Cristina además se jactó en aquel acto con Cirigliano, además del supuesto “confort para todos” que se venía, del “boleto a 1,25$”. Sin embargo ni esto se mantiene, y ahora, como explican los/as compañeros/as en el blog Umbral del marxismo, se viene un nuevo ataque a los bolsillos obreros y populares: “en medio del anuncio del aumento de las tarifas de transportes públicos –“tarifazo”- en los últimos años el Estado estaba desembolsando sumas cada vez más grandes e insostenibles –como se está viendo actualmente por el peso del déficit fiscal- en subsidios, de alrededor de 286 millones de pesos, que representan entre un 2 y un 11% del gasto público en transporte desde 2003 a 2010. Éstas iban directamente a subsanar los costos salariales de los trabajadores de trenes y subterráneos, sin que las empresas concesionarias deban poner un peso en inversiones. He aquí la forma de cerrar la ecuación: el ajuste nunca podría esperarse por el lado de las ganancias. En todo caso se traslada al usuario, al trabajador, con un incremento de la tarifa, mientras con la otra mano se imponen los techos salariales de cara a las paritarias, no vaya a ser cosa que el costo le caiga al resto de los capitales. El resultado: una caída neta del salario real.” Así, los salarios caen, mientras el grupo Cirigliano hace mil y un negocios (jugosos, de millones) gracias al kirchnerismo, como con los aparatos decodificadores para la “TV pública digital”… e incluso –con la ayuda de De Vido– en lugares remotos como Qatar.
En síntesis, y aunque insistan algunos blogueros K y P –con quienes ya discutimos en otro post– en que ahora habría en CFK alguna clase de “comprensión profunda” del problema ferroviario, lo cierto es que el gobierno, repleto de “componentes” menemistas –como dijimos desde la “troskósfera” acá y acá–, actúa mal, y tarde, dejando a la vista la estructura neoliberal que hay en el país. Tan mal actúan como ocurre ahora con la “intervención” a TBA por 15 días, ya que, como dijeron Schiavi y De Vido hoy, “está en juego el interés publico que nos impone garantizar el servicio y resguardar las condiciones de los usuarios”. ¿Perdón? ¿No es un poco tarde señores para que se propongan “resguardar” a los usuarios; esto no debería haber sido así siempre? (El blog del ingeniero es uno de los oficialistas –otro es Derek– que se alegran porque el gobierno “comienza a intervenir activamente”.) El kirchnerismo, en sus “relatos”, pareciera que gobierna hace 3 meses y no… 9 años (de crecimiento económico récord). Y para confirmar esto de “los componentes” del gobierno –¿y la “desmemoria” que parece padecen todos?–, veamos quién es el interventor de la SIGEN: “El ingeniero fue subsecretario de Control de la Secretaria de Control Estratégico de la Jefatura de Gabinete de Ministros durante la presidencia de Carlos Menem, en 1998.” Ya podemos imaginarnos los resultados de esta “intervención”…
La posta es la que proponen los compañeros ferroviarios del Roca organizados en la Agrupación Bordó. Dicen: “El gobierno y su Secretaría de Transporte son responsables directos de esta situación. El invento de la sociedad UGOFE –donde el estado comparte la gestión con TBA– demostró ser inútil. Hay reestatizar ya los ferrocarriles y que sean administrado por los propios trabajadores ferroviarios con la asistencia de comités de usuarios, ya que somos los únicos verdaderamente interesados en que este servicio esencial funcione bien, de forma rápida y segura”.





VAMOS A LA HUELGA, ENTONCES.
CORTES DE VÍA, CORTES DE AUTOPISTAS Y PUENTES HASTA QUE NOS OTORGUEN EL CONTROL OBRERO DE LOS FERROCARRILES.
Y DE PASO, DEBILITAMOS A ESTE GOBIERNO DEMAGOGO Y POPULISTA. Y QUIEN NOS DICE, LA GENTE FINALMENTE SE CANSA Y SALE DE SU SIESTA BURGUESA.
MENOS BLA, BLA Y MÁS ACCIÓN, COMPAÑEROS.
ES AHORA O NUNCA.
SOCIALISMO O BARBARIE!!!
Poco a poco se le están cayendo las caretas.-
A estos políticos.-
Si nuestra revolucion depende de unos blogueros. Vamos por mal camino, me parece ja
Pero que reaccionario el comentario de “aguante el che”.
Saludos.