Muy buena intervención del Chipi Castillo. El economista de la Gran Makro no pudo decir nada… se le ve (especialmente en el segundo video) la cara de incomodidad por la denuncia del Chipi: “¿Por qué los funcionarios no cobran 9000 pesos, como un trabajador o un docente?, ¡porque quieren seguir viviendo como una casta privilegiada alejada de los intereses de los trabajadores y sectores populares!”.

Ante la denuncia clasista contra los políticos patronales que viven en countrys o en Puerto Madero, el de la Gran Makro se llamó al… Gran Silencio.

 

Leemos a Myriam Bregman en Infobae:

El año 2013 terminó cruzado por verdaderos motines de una Policía que organiza saqueos y desmanes varios. Los respectivos Gobiernos les otorgaron aumentos e impunidades exigidas mediante este particular método, y la cuestión se cerró en la superficie.

Veníamos del escándalo de las narcopolicías en Santa Fe y en Córdoba, que superaron la antigua metodología de la complicidad con el narcotráfico, siendo ahora  organizadoras directas del negocio narco en gran escala.

Parece que no pasó un verano, sino un siglo, y hoy nos encontramos nuevamente ante una gran campaña pidiendo “más policía” y justificando mientras tanto actos bestiales. Las medidas de “excepción” de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires, repudiadas en la Legislatura por mi compañero diputado Christian Castillo, se inscriben en esta lógica de fortalecer las fuerzas represivas y el control social.

Cuando hablan de más policía, ninguno de esos políticos y caudillos provinciales, ninguno de esos funcionarios nacionales ignora que estamos hablando de Hugo Tognoli, Rafael Sosa…

Pero también de Alfredo Fanchiotti, cara visible de la masacre de Puente Pueyrredon;  de José Darío Poblete (asesino del maestro Fuentealba), de los que desaparecieron a Luciano Arruga, de los policías que nombró Julio López en su testimonio… y podríamos seguir.

O de Balbuena.

Américo Balbuena es un agente secreto de la Policía Federal que durante una década se infiltró en la Agencia de Comunicaciones Rodolfo Walsh. Desde allí, amparándose en un medio independiente, desarrolló una red de espionaje sobre decenas de organizaciones.

Los testigos que están declarando en la causa penal que iniciamos varias organizaciones junto a los periodistas de la Agencia Walsh lo describen como “El pelado Américo”, bonachón, solícito, casi ingenuo. Su legajo en la Federal lo describe igual, pero al revés: locuaz y colaborador.

Ingresó a la Policía en la dictadura militar y desde allí fue ascendiendo, a la par que realizaba cursos de inteligencia. Integra desde ese momento un cuerpo especial que tiene la Federal para realizar espionaje político, que todos saben que existe, que todos saben que actúa, pero pasan los años, pasan los Gobiernos, y estos agentes de inteligencia siguen allí, locuaces y colaboradores.

Sobre las tareas a las que estuvo asignado poco se sabe aún. El Gobierno apuesta a la parálisis de la causa judicial o a alguna de las otras alternativas con las que ha frenado investigaciones con éxito.

El pasado jueves 3 de abril el jefe de Gabinete Jorge Capitanich brindó su informe en el Congreso nacional. A instancias del diputado Nicolás del Caño del PTS/Frente de Izquierda, Capitanich debió responder por qué mantiene este organismo de inteligencia ilegal. Sus palabras fueron significativas. Dijo que el Ministerio de Seguridad instruyó un sumario para ver si, además de “las incompatibilidades denunciadas”, existía la comisión de un delito. También en forma no muy clara, habló de la derogación del decreto-ley (proveniente de una dictadura) que fundó el órgano de espionaje.

Vamos por partes. El sumario al que se refiere el jefe de Gabinete es casi de antología. Sin ánimo de caer en el “derecho penal de autor”, debemos señalar que en él, centralmente, se encargan de recopilar todo lo que nosotros decimos sobre Balbuena. Su lupa la ponen sobre los denunciantes.

“Incompatibilidades” no hay. En la causa judicial declaró recientemente el diputado por la provincia de Buenos Aires Marcelo Saín y allí explicó cómo una de las cualidades que hace diferente y tan peligroso este cuerpo es que expresamente quienes allí se desempeñan están autorizados a tener otros empleos, algo que ni a la SIDE se le permitiría. Los ejemplos citados fueron la secretaria que por años acompañó a Gustavo Béliz o el resonado caso de Ciro James al servicio, también, del Gobierno de Mauricio Macri. Esa es la infantil coartada que utilizó Sergio Berni para justificar el accionar delictivo de este agente de inteligencia.

A su vez, el diputado provincial Christian Castillo declaró en la causa cómo la Federal usaba como modo de blanqueo de información las publicaciones de Balbuena. Citado a declarar en alguna causa, encontró allí estas publicaciones presentadas como prueba de cargo.

Remarcó Castillo en su declaración que, así como se conocen los archivos de la Policía Bonaerense (DIPBA) y estos contribuyen en las causas de lesa humanidad, la Federal mantiene ocultos los suyos, con lo cual “puede suponerse la continuidad de esa actividad expresamente prohibida”.

Proyecto X, agente Balbuena, Ciro James. No son casualidades.

Seguiremos peleando por el desmantelamiento de todos los aparatos de inteligencia que están orientados a la persecución de los movimientos populares y de las organizaciones políticas y gremiales. Junto a ello, exigimos la apertura de todos los archivos de la dictadura, como los que mantiene ocultos, contribuyendo a la impunidad, la Policía Federal.

MYRIAM BREGMAN

Es abogada del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH) y el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Intervino en numerosos juicios contra los genocidas de la última dictadura militar, como el de Etchecolatz, Von Wernich y la megacausa ESMA. Fue abogada de Jorge Julio López y una de las impulsoras de la lucha ante su desaparición. También patrocina a trabajadores de distintos gremios, y actualmente representa a los delegados de Kraft y PepsiCo, junto a quienes impulsó la denuncia por el espionaje ilegal de la Gendarmería, conocido como “Proyecto X”.

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1.

El stand up se puso de moda, parece (en una coyuntura signada por elementos reaccionarios como los #Linchamientos –como hemos analizado y discutido acá y acá en este blog–, el discurso anti-piquetes del kirchnerismo, y el plan de “emergencia en seguridad” de Scioli en la PBA).

Los shows de stand up –o, si prefieren, conferencias de prensa– opositores (Moyano y Barrionuevo) y oficialistas (Capitanich) dejaron, en el marco del parazo de este #10A –una contratendencia a los elementos reaccionarios-derechistas de la coyuntura–, una clara muestra del poder estratégico de la clase trabajadora para poder detener la marcha del país (burgués). Como una “prefiguración” del poder de lo que se ha llamado huelga metropolitana (la que combina la paralización de los servicios estratégicos del transporte: colectivos, trenes, subtes, aviones, “logística”, etc. con otros servicios –las empresas de teléfonos, los colegios– y la industria), esta vez, a diferencia del #20N de 2012, la incorporación de la UTA al paro llamado por la CGT “opositora” (ahora ex K) demostró la fuerza de la “posición estratégica” (John Womak Jr.) que tiene el proletariado en su manejo de los resortes fundamentales del funcionamiento de la economía. (Esto vio por ejemplo Rosendo Fraga hoy: “Lo más novedoso [del paro] es la participación activa del sindicalismo “clasista y antiburocrático”, organizado como fuerza nacional en marzo de este año y que, antes de que Moyano y sus aliados definieran la fecha, ya habían convocado su primera protesta nacional con movilizaciones y cortes de ruta en todo el país, para el 9 de abril. […] El sindicalismo opositor peronista ha aportado el paro y el clasista, los piquetes. El primero destaca la decisión de los trabajadores de sumarse al paro relativizando la importancia de los cortes de rutas, y el segundo – en cambio- destaca la importancia de la movilización.”)

A nivel nacional, el paro también se expresó fuertemente.

2.

Ahora bien, desde el punto de la dirección política, el paro general de hoy pretendió, por obra de la política de las burocracias de los sindicatos convocantes, que se unan dos elementos de pasividad conservadora, al llamar al paro como uno no-activo (sin movilización, ni tomas ni piquetes) junto con el reclamo (de tintes clasemedieros) por “la inseguridad” (lo que le hace el caldo gordo a la política de “vigilar y castigar” de Scioli-Granados). Hay ahí una coincidencia –y un leve cambio en el discurso de todas las fracciones y tendencias políticas burguesas–, al condenar el paro activo y los piquetes, camuflándose en la aceptación “como derecho constitucional” (que debería ser ejercido “sin violencia”) de la huelga. (Por eso los radicales, Massa, los K y todos tuvieron que aceptar la contundencia –a nivel de las grandes masas trabajadores, y por “acción-pasiva”, si cabe decirlo así– del paro.) Pero no los piquetes y cualquier otra medida de acción directa. A fin de cuentas, esto no es raro: todo el establishment político, periodístico y sindical (con su profundamente conservadora, como se expresa cuando Barrionuevo arremete contra los pobres, acusándolos de recibir “planes descansar”; o cuando dice que los desocupados y los trabajadores en negro “son un problema del Estado” –en una posición de “aristocracia obrera”, corporativa, cerrada hacia el conjunto de la clase y sus sectores más pauperizados–) apuesta a que el fin de ciclo kirchnerista se resuelva dentro de los marcos del sistema, reordenándose camino a las elecciones presidenciales de 2015. (De ahí que Moyano, Barrionuevo y Micheli no busquen ninguna continuidad con las medidas de lucha, ya que están en la rosca política de los realineamientos dentro y fuera del peronismo; además de que, por su parte, según los medios oficialistas, el gobierno kirchnerista subiría el piso del mínimo no imponible del salario obrero, como una medida para intentar “dar respuesta a los reclamos y necesidades”, para intentar aquietar las aguas…)

3.

También, lo que ha dado cuenta la prensa, incluso la internacional (ver acá y acá), es la participación activa de la izquierda, especialmente la trotskista, nucleada en el FIT (y el PTS en particular), antes y durante el paro, en importantes sectores de la industria y los servicios, desde las asambleas de base hechas previamente, con debate, votación y mandato para hacer el paro activo (y para sumar consignas diferentes a las de la burocracia sindical moyano-barionuevista-michelista, quienes no pusieron el reclamo por la absolución de los trabajadores petroleros de LasHeras), el Encuentro Sindical Combativo de Atlanta, hasta la concreción del #10A, desde temprano, con la huelga y los piquetes para garantizar la fuerza y contundencia del paro (cuestión, por otra parte, que lleva al chicanerismo barato de alguna bloguería K y P, enojada con la izquierda –ver acá, acá y acá, por ejemplo). También el bloguero Abel lo afirma: “Moyano y Barrionuevo están mostrando al gobierno, y a los que aspiran a serlo en 2015, que con la adhesión de los gremios del transporte, sus aparatos gremiales y los de los troskos, están en condiciones de parar la mayoría de las actividades”. (Claro que Abel, reconociendo el poder del paro y los piquetes, no menciona que este accionar de frente único en el paro tiene dos políticas muy diferentes, opuestas: las burocracias sindicales jugando para algún sector patronal, y la izquierda levantando una perspectiva de lucha diferente, combativa y desde las bases, “en medio de un ajuste” –como el propio bloguero peronista lo admite–.)

4.

Hay que señalar también, ante los hechos de la Panamericana, cómo una vez más se evidencia el doble discurso K, ya que la tan mentada “libertad de protesta” y de “derecho a huelga” fue hoy pisoteado con la avanzada de la Gendarmería de Berni y CFK, que trató de impedir, reprimiendo, el corte de los trabajadores de la zona norte.

Y al mismo tiempo, también hay que destacar la respuesta del diputado del FIT, Chipi Castillo, quien le contestó a Capitanich sobre el “piquete nacional”: el Chipi “Aseguró que antes que instalaran el piquete de la autopista Panamericana, donde se registraron incidentes con la Gendarmería, se habían “sumado al paro los 2.500 obreros de Kraft Pacheco y los 1.000 Kraft Victoria (ex Stani), los 3.000 de Ford, la mayoría de los 4.500 de Volkswagen, los 1.000 de la autopartista Lear, los gráficos de Donnelley y Printpack, los 1.500 de Fate, los 10.000 obreros del Parque Industrial de Pilar, los miles del Parque Industrial de Garín”. “El Gobierno miente alevosamente: la inmensa mayoría de los trabajadores se sumaron libremente al paro nacional, tanto en los sindicatos convocantes, como donde los dirigentes pretendieron carnerear”.”

5.

Para finalizar. Como planteó claramente Chipi Castillo en la conferencia de prensa en el Congreso (junto al Poke Hermosilla de Kraft y Claudio Dellecarbonara del Subte), la izquierda y el sindicalismo combativo paramos a pesar de Barrionuevo, contra él y contra toda la burocracia sindical de la CGT y la CTA (y por supuesto también contra la burocracia sindical oficialista, derrotada por haber intentado carnerear el paro, y por subordinarse en las paritarias al techo del 30% en aumentos –aunque hubieran querido, junto al gobierno nacional y la oposición patronal, que hubiera estado más cerca del 25%–).

A fin de cuentas, el paro general ataca la normalidad del país burgués, al mostrar –aún distorsionadamente, como dijimos, debido a la política de la burocracia sindical– la fuerza de los asalariados, lo quiera o no su dirección. Un país “normal”, capitalista, al que apuestan todas las fracciones de la burguesía, incluyendo al kirchnerismo en primer término por supuesto, hacia 2015.

Publicado el 10/04/2014

Referentes de partidos de izquierda calificaron hoy al paro nacional de actividades como “contundente” y se diferenciaron de las centrales sindicales
convocantes al remarcar que “no paramos por (Luis) Barrionuevo, sino a pesar de Barrionuevo”, según sintetizó el diputado provincial del PTS, Christian Castillo.
En un análisis de la medida de fuerza realizado en una conferencia de prensa en el Congreso Nacional, representantes de la izquierda coincidieron al señalar que el paro “tuvo un alto acatamiento” y confiaron en que “sea el inicio de un plan de lucha que continuará”.
“Fue un paro activo muy exitoso; y esperemos que no se trate de una medida aislada y que continúe en el tiempo, si no se resuelven los planteos que estamos haciendo”, señaló el delegado de Kraft, Javier Hermosilla.
El gremialista de esa empresa alimenticia, también negó que se trate de una paro funcional al líder del Frente Renovador, Sergio Massa, al afirmar que “fue Massa quien estuvo con este Gobierno y quien, como intendente de Tigre -distrito donde se encuentra la fábrica- nos mandó a reprimir, a pedido de la Embajada de Estados Unidos, en el año 2009″.
Por su parte, el delegado de la gráfica Donelley destacó la importancia de que se haya tratado de “un paro activo, masivo y de los más contundentes de los últimos tiempos” y se diferenció del “paro dominguero” de Hugo Moyano al cuestionarlo por no convocar a movilizaciones.
El delegado del subte Claudio Dellecarbonara destacó “la unidad del movimiento obrero y la fuerza de la clase obrera cuando se pone en movimiento”.
Inmediatamente se diferenció de Moyano y Barrionuevo al afirmar: “No estamos referenciados en Barrionuevo, estamos referenciados en los obreros de las fábricas donde se hizo paro” y que “siempre estuvimos en contra de las conducciones burocráticas de las centrales sindicales”.
Castillo insistió en que pararon “a pesar de Barrionuevo” y que quienes lo señalan al gastronómico como gran convocante de la medida “sobreestiman a un dirigente que no tiene mucha prédica sobre el pueblo trabajador”.
Consideraron también que “la gente que no fue a trabajar lo hizo por decision propia y no por los piquetes. A la hora que empezaron los piquetes en muchas fábricas ya se registraba un fuerte ausentismo”, aseguró.

Denuncia del diputado provincial (PTS/FIT) Christian Castillo y Javier Hermosilla (CI Kraft)

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El diputado del PTS en el Frente de Izquierda Christian Castillo y el dirigente de la Comisión Interna de Kraft Javier “Poke” Hermosilla denunciaron que “los incidentes los provocó la Gendarmería con un agente infiltrado de civil que comenzó a hostigar y a filmar para individualizar a los trabajadores del piquete, con el mismo método del nefasto Proyecto X que venimos denunciando. Cuando fue conminado a retirarse, comenzó a agredir a varios trabajadores para hacer intervenir a sus amigos uniformados de la Gendarmería, en un típica operación de provocación de los servicios de inteligencia. Así detuvieron al delegado de la Comisión Interna de la gráfica Donnelley (ex Atlántida), Jorge Medina, y terminaron heridos Oscar Coria de Kraft, y Maxi Torres, despedido de Kromberg en lucha por su reincorporación”.
Castillo informó que “desde las bancas del Frente de Izquierda vamos a pedir la interpelación de la ministra de Seguridad y de Sergio Berni para denunciar estos hechos y estas prácticas de infiltración, persecución y represión a los trabajadores”.

“Exigimos la inmediata liberación de Jorge Medina”, finalizaron.

Contacto:

Christian Castillo: (011) 15 5881 9565 | @chipicastillo |www.facebook.com/ChristianCastillo.PTS
Despacho en Legislatura bonaerense: (0221) 429 7100, internos 3521 y 3522

Javier ’Poke’ Hermosilla: (011) 15 3805 6785

 

Piquete obrero en Panamericana | Paro Nacional 10 de Abril | Crónica TV

 

Nota de Clarín (Página12 apenas si le dedicó unos miserables renglones a estos hechos...)

Hubo balas de goma, pedradas y corridas entre manifestantes y gendarmes en Panamericana

Los incidentes se registraron en el corte que militantes del Partido Obrero y del PTS mantienen a la altura del puente Henry Ford.

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10/04/14 – 07:40

La ruta Panamericana permanece cortada desde esta mañana en el kilómetro 35, a la altura de la localidad bonaerense de General Pacheco. En este piquete se registraron violentos incidentes, que dejaron dos heridos.

 

Los incidentes se registraron la Panamericana, a la altura del puente Henry Ford, donde militantes del Polo Obrero y del PTS cortan las dos manos de la autovía. Cerca de las 7.40, los manifestantes arrojaron piedras a los gendarmes y fueron reprimidos con balas de goma disparadas al aire. Si bien la calma se recuperó minutos después, dos personas resultaron heridas: un manifestante con un corte en la cara y un gendarme.

 

El diputado del PTS en el Frente de Izquierda Christian Castillo y el dirigente Javier “Poke” Hermosilla denunciaron que “los incidentes los provocó la Gendarmería con un agente infiltrado de civil que comenzó a hostigar y a filmar para individualizar a los trabajadores del piquete, con el mismo método del nefasto Proyecto X que venimos denunciando”. Y agregaron que cuando esta persona fue conminada a retirarse “comenzó a agredir a varios trabajadores para hacer intervenir a sus amigos uniformados de la Gendarmería, en un típica operación de provocación de los servicios de inteligencia”.

Así, señalaron, los gendarmes detuvieron al delegado de la Comisión Interna de la gráfica Donnelley (ex Atlántida), Jorge Medina.

Castillo informó que “desde las bancas del Frente de Izquierda vamos a pedir la interpelación de la ministra de Seguridad y de Sergio Berni para denunciar estos hechos y estas prácticas de infiltración, persecución y represión a los trabajadores”.

Antes de que se registraran estos incidentes, la dirigente del MST-Nueva Izquierda Vilma Ripoll calificó al paro de “éxito rotundo”. Y señaló que “la gente quiere repudiar la política de este gobierno”.

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Leemos:

Declaraciones de Claudio Dellecarbonara, dirigente del PTS en el Frente de Izquierda y delegado del Subte, desde la Estación Rosas de la Línea B, donde se encuentra junto a un importante grupo de trabajadores llevando adelante el paro: “A esta hora de la mañana ya podemos decir que el acatamiento al paro ha sido altísimo en el Subte. Como se había anticipado en las asambleas de la Línea B, se expresa una fuerte decisión de los trabajadores de decirle NO al ajuste que está llevando adelante el Gobierno. Denunciamos y repudiamos a su vez a la UTA que se quiere atribuir la medida de fuerza provocando disturbios con una patota y cortando algunas vías, cuando la única realidad es que la contundencia del paro ha sido porque los trabajadores han decidido adherirse a la medida y no concurrir a trabajar. Los trabajadores del Subte estamos protagonizando un gran paro nacional junto a millones de trabajadores en todo el país y estamos haciéndolo activo con cortes y piquetes también para exigir la continuidad de un plan de lucha hasta derrotar el ajuste”.

 

Contacto:

Claudio Dellecarbonara: (011) 15 3214 7624 | (011) 15 3002 7490 | @claubonara |https://www.facebook.com/ClaudioDellecarbonara.PTS

Nos desayunamos hoy con un post de Artemio López, dedicado especialmente a (pretender) fustigar a la izquierda, particularmente al trotskismo, quien se suma al paro del #10A, sin ninguna ingenuidad, y con una política propia (denunciando a la burocracia sindical, quien llama tardíamente al paro para “descomprimir”; que no incluye ninguna perspectiva de continuidad seria en la lucha ni quiere que el paro sea activo; y sin tomar urgentes demandas como la que exige la absolución a los petroleros de LasHeras).

Para Artemio, hacer piquetes (en este caso, como explicaba anoche Claudio Dellecarbonara, del Subte y el PTS, para garantizar el paro desde las bases, para que sea activo y colabore a que más trabajadores puedan parar), y asumirlos “hoy como un formato de protesta social y/o laboral es un error conceptual notable y una ingenuidad política”. Por qué, dónde está el “error conceptual”, no lo dice (incluso el cuadro que pone en su post muestra claramente que la mayoría de los piquetes son hechos por sectores de trabajadores y sectores populares: sean ocupados o desocupados, estatales o “piqueteros”, y por una minoría de sectores burgueses como los ruralistas o esa entelequia propuesta como “vecinos”…). Pero sí es evidente el desconocimiento por parte de Artemio de la historia del movimiento obrero (argentino y mundial), quien ha hecho de los piquetes –y aun antes, de las barricadas en el siglo XIX– una forma por excelencia de agrupamiento combativo de la vanguardia en lucha.

Decía un “viejo”periódico revolucionario en la década de 1930:

Ninguna huelga se mantiene ni triunfa sin la existencia de los piquetes. Ellos son el vigor de la lucha, el fuego de primera línea, las brigadas de avanzada en el ataque. En el piquete pueden estar el joven y el viejo, contagiados de la misma fiebre audaz. Pero el piquete es del joven, del obrero nuevo en el que el optimismo, el coraje y la inquietud forman una sola línea tensa y vibrante. Esta línea avanza al encuentro del traidor y lo domina, busca al equivocado y lo convence y lo empuja al lado de los camaradas. Del piquete depende la huelga. De la muchachada obrera que lo forma estará siempre pendiente su crecimiento o su receso… haciendo pie en la actividad incesante de los piquetes, para los que nunca han faltado voluntarios, ofreciéndose a llenar los claros dejados por los camaradas presos… los piquetes siguen su trabajo indetenido, con el mismo celo y la misma pasión, con la conciencia de que ellos son los que dan y seguirán dándole temple y filo a la huelga…”

Como si esto fuera poco, Artemio se anima a decir que “las asambleas populares del año 2001 que terminaron abortadas en su despliegue representativo y organizacional por el desembarco de la burocracia partidaria de la gauche festive”, y que “lo mismo con los piquetes , aquella modalidad de reclamo comunitario frente al desempleo, surgida durante los años 90 tardíos y la crisis del año 2001 , transformados hoy en herramientas de oposición político-partidaria de izquierda , ya sin componente alguno de reclamo social genuino.” Artemio, ¿no es, como diría tu ídola, too much? Como si el proceso de 2001 no hubiera sido en verdad abortado por la labor restauradora del peronismo (primero con la política de contención duhaldista y del FMI de lanzar los “planes trabajar” y demás “ayuda social” –en realidad, para que las diferentes expresiones de la lucha de clases no le “incendie” el maldito país burgués–, y luego con la devaluación), y, posteriormente, desde 2003, con la (sobre)actuación del “avatar progresista” K, prometiendo el oro y el moro (gracias a la brutal devaluación del salario obrero en 2002), manteniendo subsidios, aprovechando a la (siempre traidora) burocracia sindical (que por ejemplo impidió, aprovechando el terror que había a la hiperdesocupación, que intervenga la clase trabajadora ocupada en 2001) y cooptando organismos de derechos humanos. Si hubo alguien que provocó la “metamorfosis y esterilización de las organizaciones populares”, sin ninguna duda, fue el kirchnerismo: ahí tenemos a las Madres de Plaza de Mayo como claro (y triste) ejemplo…

Es otras palabras, si no hubo mayor “despliegue” de la lucha de clases se debió, esencialmente (junto al peso de las derrotas previas), al rol del peronismo, en todas sus formas: aparato pejotista –aunque el finado Néstor K “mechara” la famosa “transversalidad” con el Judas-Cleto y otros radichetas–, barones del conurbano (con sus policías) y burocracia sindical. Si hay entonces una organización “político-partidaria” a quien adjudicar la situación actual es, sin ninguna duda, al peronismo, como partido de la contención y (cada vez más crecientemente) como un partido del orden.

 

Entonces, el “piquetaje realmente existente” se mantiene y resurge con fuerza cada vez que se manifiesta la realidad de la Argentina capitalista (el país normal –burgués– que siempre se propuso el kirchnerismo): las tomas de tierras ante la falta de vivienda; las tomas de fábricas ante suspensiones, cierres y despidos; la toma de colegios por parte de la juventud ante el estado deplorable de la infraestructura, las aulas superpobladas etc., etc., etc.

¿Y dónde estuvieron las “blancas palomitas” del peronismo y el kirchnerismo? Siempre en la vereda de enfrente: por eso reprimieron junto a Macri en Indoamericano; por eso el gobernador K de Formosa, Insfrán, reprime a los Qom, y en Jujuy el intendente de Libertador es un empleado directo del ingenio Ledesma que reprime a quienes no tienen tierra y la toman; por eso convivió (y convive) con la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria (la responsable del asesinato del joven trotskista del PO, Mariano Ferreyra) y con el buche Gerardo Martínez, ex Batallón 601 de la dictadura, y condena a cadena perpetua a los petroleros de LasHeras. Y damos estos pocos ejemplos para no seguir la lista, que incluye, por ejemplo, el ascenso de Milani a la comandancia del Ejército…

 

Por más pataleo que haga Artemio, por más remake del #20N que tengamos con los Randazzo, Tomada y demás ministros como Capitanich, por más que la burocracia sindical convocante haya tomado sus recaudos intentando que el paro no sea activo –y ni hablar de la CGT-Caló y demás burócratas alcahuetes K–, la jornada de mañana expresará la fuerza de un importante sector de la clase trabajadora (de las bases, de sectores clasistas y combativos), contra los planes de ajuste en curso de los K (devaluación, inflación, tarifazos y una mayor represión a la protesta social).

Imagen 1Leemos al compañero diputado nacional por Mendoza del PTS en el Frente de Izquierda:

Más allá del “relato”, el gobierno nacional resolvió que, una vez más en la historia, la variable de ajuste sean los trabajadores. Junto a los gobernadores y a los grupos económicos concentrados, está empeñado en descargar la crisis sobre la única clase productora de nuestra sociedad. Aun con discursos de tinte electoral, la oposición de derecha encabezada por Sergio Massa y Mauricio Macri está comprometida con esta política de ajuste: devaluación, tarifazos a los servicios públicos domiciliarios (con excepción de los grandes empresarios), imparables aumentos de las naftas y de los productos de primera necesidad popular. A las pruebas me remito: ninguno de estos opositores apoyó las demandas de los maestros, que nos dieron, durante diecisiete días, una clase magistral de lucha y dignidad en la provincia de Buenos Aires.

Al igual que sus mandamases de la UIA, de las asociaciones de banqueros y de la Mesa de Enlace agropecuaria, apoyan acuerdos paritarios que implican una pérdida del salario real para los trabajadores. Para el año en curso se pronostica un aumento inflacionario promedio del 40 %. Las patronales se frotan las manos con acuerdos salariales del 30 % y en cuotas, como los que ya firmaron los dirigentes oficialistas de la UOM y de la UOCRA. Los capitalistas ganan, los trabajadores pierden. Tan sencillo como trágico, si no se lo enfrenta y derrota.

La convergencia política entre el kirchnerismo y la oposición de derecha no se reduce solo a esto. Complementariamente, la presidenta de la Nación habló el primero de marzo de promover una ley antipiquetes, apoyando a Sergio Berni, que se la pasa demonizando a mi persona y a mis compañeros, como el diputado Christian Castillo. Como no podía ser de otra manera, la bancada del PRO aplaudió a rabiar esa parte del discurso. Pocas semanas después, el Frente Renovador de Massa “primereó” al Gobierno y anunció la presentación de un proyecto de cercenamiento del derecho de protesta. Todos estos actores políticos apoyaron el increíble fallo de un juez contencioso administrativo de la provincia de Buenos Aires que intentaba obligar a los maestros a que cesen de ejercer su derecho a la huelga para defender la educación pública. Si aceptáramos que porque se afectan intereses de terceros una huelga es ilegal, quedaría directamente abolido este derecho constitucional, ya que por naturaleza un paro siempre afecta otros derechos.

Es en este marco que Hugo Moyano y Luis Barrionuevo convocan a un paro nacional para el próximo jueves 10. Los innegables lazos de estos dirigentes con políticos como Massa demuestran que sus intereses están detrás de una sucesión presidencial opuesta a los intereses de los trabajadores. Por eso, a meses de iniciado el ajuste, promueven un paro aislado y “dominguero”.

Por el contrario, los dirigentes antiburocráticos nucleados en el Encuentro Sindical Combativo llaman a un paro activo, con piquetes y movilizaciones, reclamando un verdadero plan de lucha hasta derrotar el plan de ajuste y los tarifazos contra el pueblo. Allí están mis compañeros del PTS como Javier Hermosilla de Kraft, Claudio Dellecarbonara del Subte, Raúl Godoy de Zanon, junto con el “Perro” Santillán, el “Pollo” Sobrero y centenares de referentes que día a día enfrentan a las patronales y a la burocracia sindical en sus lugares de trabajo.

Uno de los puntos que levantan los convocantes al paro es el de la “inseguridad”. En  los últimos días nos fuimos enterando de linchamientos que repudiamos con todas nuestras fuerzas. El tema de la inseguridad debe enfocarse hacia sus verdaderos responsables: la asociación mafiosa entre el poder político, el judicial y las Policías que ampara y alienta el narcotráfico, los desarmaderos, el sistema de robos, la trata de personas. La campaña de oficialistas y de la oposición patronal contra el pequeño delito los oculta y encubre. Rechazamos la persecución y estigmatización de los jóvenes pobres.

Como le dijimos al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en el recinto de la Cámara de Diputados, hacemos responsable al Gobierno nacional de cualquier tipo de provocación o represión que viole el legítimo derecho de protesta y movilización que tienen los trabajadores que decidan ir al paro este próximo jueves.

Sobran motivos para parar el 10. Por un salario mínimo equivalente al costo de una canasta familiar, indexado mensualmente según la inflación real. Tres mil pesos de emergencia para todos. Paritarias sin techo. La eliminación del impuesto al salario. La prohibición de los despidos y suspensiones, como sostenemos en el proyecto de ley que presentamos en Diputados. Contra el trabajo en negro, la tercerización y la precarización laboral. Por el triunfo de las luchas de los docentes en nueve provincias. Contra el ajuste y los tarifazos. Por la absolución de los petroleros de Las Heras condenados a cadena perpetua sin pruebas por haber participado de una pueblada en el marco de un conflicto laboral. Contra la criminalización de la protesta social y por el desprocesamiento de los más de cinco mil luchadores populares. Por el rechazo a toda legislación represiva y antihuelga que promueve tanto el oficialismo como la oposición patronal.

El Frente de Izquierda es la única coalición política nacional que apoya y llama a todas las organizaciones sindicales a la huelga, incluyendo aquellas conducidas por dirigentes oficialistas. Los diputados nacionales, provinciales y concejales del FIT de todo el país nos sumamos para, como dijimos en la campaña electoral, fortalecer la lucha de los trabajadores y de la juventud. Para que, esta vez, la crisis la paguen los capitalistas.

Leviathan1.

A lo que se escribió en este blog, en el post “Los linchamientos y sus usos (propagandísticos-políticos)”, hay que sumar, ahora, en la coyuntura, la nueva medida del gobernador de la PBA, Scioli, y su decreto de la “Emergencia en seguridad pública”. Entre las veinte (reaccionarias) medidas del gobernador, dice hoy el periodista RaúlKollman, “tal vez las más trascendente es a la que no se le dio tanta exposición: al declararse la Emergencia de Seguridad por un año, se faculta al Ejecutivo para que haga compras de patrulleros, armas y chalecos antibala, y se construyan alcaidías y unidades penitenciarias sin demasiados trámites.” ¿Acaso un invento bien peronista, un bonapartismo securitario?

Tomando lo que dicen “ojos críticos”, Kollman apunta que, para Scioli, sería “una movida especialmente mediática de instalación del miedo.” Y sigue: “El gobierno provincial entregó un listado de lo que implica la Emergencia, aunque el texto omite –según los críticos– algunos aspectos fundamentales. Entre ellos el control de la fuerza policial –más que vinculada con el delito– y al que parece dársele carta blanca. Uno de los puntos más críticos en esa relación policías-delito son los desarmaderos: en los 22 puntos dados a conocer ayer, no se menciona la cuestión.” (Por su parte, para el periodista “K crítico” (ponele), HoracioVerbitsky, “esto no pasa de ser una actitud efectista que con alta probabilidad agravará las cosas.”)

Como bien denunció Christian Castillo, diputado provincial del PTS/FIT, “Los anuncios de Scioli continúan la política de ‘mano dura’ para criminalizar la pobreza y dar más poder a la policía que organiza el ‘gran delito’: el narcotráfico, los desarmaderos y la trata de personas, como quedó claro con la destitución de las cúpulas policiales de Córdoba y Santa Fé por su complicidad con los narcos. Scioli pretende utilizar el debate abierto a partir de los linchamientos fascistizantes para fortalecer el aparato represivo del estado”.

Mayor gatillo fácil, más jóvenes y pobres en las flamantes cárceles de Scioli: ese será el resultado del nuevo decreto.

2.

Haciendo una interesante crítica, a tono con las medidas que estamos discutiendo de “presencia (fortalecimiento) del Estado”, se puede leer el siguiente pasaje de un artículo publicado en Le Monde Diplomatique (de marzo) del filósofo Giorgio Agamben –siguiendo al Foucault de Estado, territorio, población–, respecto a “la videovigilancia de las calles de nuestras ciudades” (¡camaritas para todos y todas!, una de las actuales políticas macristas, massistas, sciolistas y berni-kirchneristas respecto a la tan mentada “seguridad”). Dice Agamben: “Este dispositivo tuvo el mismo destino que las huellas digitales: concebido para las prisiones, fue progresivamente tendido a los lugares públicos. Ahora bien, un espacio vigilado por video ya no es un ágora, ya no tiene ningún carácter público; es una zona gris entre lo público y lo privado, la cárcel y el foro. […] se trata de gobernar la vida biológica de los individuos (salud, fecundidad, sexualidad, etc.) y ya no solamente de ejercer una soberanía sobre un territorio. Este desplazamiento de la noción de vida biológica hacia el centro de lo político explica la preeminencia de la identidad física sobre la identidad política.

Pero no debe olvidarse que la asimilación de la identidad social con la identidad corporal empezó con la preocupación de identificar a los criminales reincidentes y a los individuos peligrosos. No es por lo tanto para nada sorprendente que los ciudadanos, tratados como criminales, terminen aceptando como algo que va de suyo que la relación normal que el Estado mantiene con ellos sea la de sospecha, el fichaje y el control. El axioma tácito, que cabe correr el riesgo de enunciar aquí, es: ‘Todo ciudadano –en tanto que un ser vivo– es un terrorista potencial’. Pero ¿qué son un Estado, una sociedad regidos por semejante axioma? ¿Pueden todavía ser definidos como democráticos, o incluso como políticos?”.

Es así cómo el capitalismo aprovecha la histeria social-colectiva (que impulsan los medios hacia la casta política, y viceversa) para que el aparato estatal –el aparato de dominación clasista– quede habilitado a tomar –según la fórmula consagrada– “medidas de excepción”, justificadas –por ejemplo– ante el “ataque cruel y salvaje de una delincuencia de características violentas sin precedentes”, como lo dijo ayer Scioli…

 

Entonces, ¿más Estado (tal como piden las y los kirchneristas)? Ahí está el elogio a Scioli y su plan de “presencia estatal” por parte de la oposición derechista; a María Eugenial Vidal, del Pro (“Las medidas tomadas están bien para la urgencia”), a Francisco DeNarváez, del peronismo “no K” (“el gobernador tomó una decisión correcta”), y a Massa, del FR (“Nos genera satisfacción que el gobernador, como responsable de la seguridad en la provincia, haya reconocido la gravedad de la situación. Mayor compromiso nos genera ver que muchas de las medidas planteadas son las propuestas que eligió la gente cuando votó al Frente Renovador”). Así Scioli, “el heredero” más firme para suceder a CFK tras las presidenciales de 2015, recibe el beneplácito del derechismo político argentino… Ahí está el destino del “modelo nac&pop” de los K, en coincidencia con el ascenso de Berni y de Milani en el Ejército… Y si algún bloguero o cartaabiertista nos quiere recordar que, sin embargo, “la sucesión presidencial está en disputa”, tendremos que recordar (y ellos conformarse –como lo han hecho todos estos años–) con los grandes estadistas(?) que dicen ambicionar participar de las PASO previas a octubre del año que viene, como Aníbal Fernández, Urribarri o Randazzo. Ministros que –como ya señalamos en el post anterior–, adoptando el lenguaje de la corpo mediática, fustigaron (muchísimo) el paro del #10A convocado (tardíamente, como hemos dicho, y sin ninguna perspectiva seria de lucha) por dos fracciones de las tres de la CGT, y por una de las dos CTA, diciendo que la medida de lucha obrera tendría como “único objetivo” “joder a la gente” (ver acá y acá, por ejemplo)… Lo que nos lleva a otra cuestión que trataremos en el siguiente ítem.

3.

Si el “clasismo” de los sectores medios (e, incluso, de sectores asalariados urbanos) contra los pobres y jóvenes (sean éstos delincuentes o no) se expresó fascistoidemente en las persecuciones y corridas, golpes y linchamientos –difundidos ad nauseam por los medios “de comunicación” estas últimas semanas–, ahora esta tendencia se expresó nuevamente: contra un joven maquinista de un tren de la Línea Sarmiento. Hace dos días, en el ramal Tigre-Retiro, se incendió una formación antes de llegar a Retiro, chispazos por “desperfectos técnicos”, etc. (lo de siempre: otra confirmación de la falsedad de la “revolución ferroviaria” que prometió Randazzo) La cuestión es que los pasajeros apedrearon la cabina del tren y al maquinista, y este está en riesgo de perder el ojo.

El sindicato La Fraternidad, en un comunicado, “Adelantó que no descarta la realización de un paro para rechazar el ataque, y apuntó contra el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo: Caminos anunció que lo denunciarán por “alentar” a la violencia a los pasajeros a través de sus declaraciones a los medios.”

Así, estos hechos (el clima de paranoia fascistizante que promovieron los medios, los linchamientos y persecuciones; los estallidos de bronca popular como el de los pasajeros contra el motorman; el decreto “de emergencia” de Scioli –más policías, equipamientos y cárceles–, y, por supuesto las declaraciones de los ministros kirchneristas –lo que incluye a la misma CFK, quien el 1 de marzo, en su discurso en el Congreso, convocó a que haya una “ley antipiquetes”–) actúan como una “contratendencia”, son fenómenos reaccionarios, contra el paro del #10A, y contra la posibilidad de que se abra una situación con mayores niveles de lucha de clases (la gran e histórica huelga docente fue todo un anticipo, junto a este paro nacional que viene, del período que se puede abrir ante la crisis económica y el fin del ciclo político del kirchnerismo). “¡No me linchen, que hoy no paro!”, de seguro le gustaría oír decir al kirchnerismo (y a toda la casta política y económica burguesa) a muchos/as trabajadores/as por los medios, el próximo #10A…

(Y habrá que ver también qué dice –y cómo nos difernciamos claramente los luchadores y la izquierda de– la burocracia sindical sobre todo este tema, ya que convocó intermitentemente a este paro incluyendo una consigna “contra la inseguridad”, tomando como referencia los asaltos a colectiveros que se sucedieron los últimos meses y que llevó a un paro a la UTA…)

 

Como plantea la declaración del Encuentro Sindical Combativo que se reunió en Atlanta hace pocas semanas, el paro del 10 debe ser impulsado desde las bases, como un paro activo (con asambleas en todos los lugares de trabajo, para discutir un plan de lucha para evitar así el efecto de “descompresión” que pretenden las burocracias de la CGT y CTA, al no pretender darle alguna clase de continuidad más o menos seria), con el objetivo de combatir la inflación que carcome el salario, y los planes del gobierno nacional, de devaluación y tarifazos. Sea con amenazas antipiquetes legales-estatales de funcionarios y políticos, o de “ciudadanos”-“vecinos”, el sindicalismo combativo (y la izquierda) tomará la jornada del 10 como el comienzo de una lucha que debe continuar, contra las direcciones burocráticas de los sindicatos, que están (todas) alineadas con uno u otro proyecto político patronal.Para “enfrentar la pérdida salarial y el ajuste realizado por el Gobierno”.